Publicado: Mié Nov 02, 2011 12:36 am
Uff, y lo que falta...
El campo de los soldados
En las afueras de Volgogrado se encuentra un bonito memorial, donde yacen los restos de multitud de soldados soviéticos. Es el llamado campo de los soldados.




En él se encuentra una emotiva estatua de una niña, que espera la carta de su padre que nunca llegó. El contenido d ela carta está escrito en el mármol triangular al pie de la niña. En la carta, el padre hace una metáfora sobre una flor que el invasor fascista con conseguirá arrancar, y es la que sostiene la estatua de la niña en sus manos.



En los dos extremos del memorial se encuentran las fosas comunes donde se encuentran enterrados los soldados soviéticos.



En las afueras de Volgogrado, y discurriendo a menudo en paralelo a la carretera, aun sigue en pie el famoso muro tártaro, tan presente en las crónicas de los soldados alemanes en Stalingrado. Se trata de un antiguo muro, que construyeron los tártaros a modo de defensa contra posibles invasores, que aun hoy en día es visible en algunas partes de las afueras de la ciudad. Las tropas alemanas lo utilizaron en algunas zonas para defenderse de los soviéticos.



Ya volviendo hacia Volgogrado, nos encontramos con esta bonita puesta de sol.

Saludos
El campo de los soldados
En las afueras de Volgogrado se encuentra un bonito memorial, donde yacen los restos de multitud de soldados soviéticos. Es el llamado campo de los soldados.




En él se encuentra una emotiva estatua de una niña, que espera la carta de su padre que nunca llegó. El contenido d ela carta está escrito en el mármol triangular al pie de la niña. En la carta, el padre hace una metáfora sobre una flor que el invasor fascista con conseguirá arrancar, y es la que sostiene la estatua de la niña en sus manos.



En los dos extremos del memorial se encuentran las fosas comunes donde se encuentran enterrados los soldados soviéticos.



En las afueras de Volgogrado, y discurriendo a menudo en paralelo a la carretera, aun sigue en pie el famoso muro tártaro, tan presente en las crónicas de los soldados alemanes en Stalingrado. Se trata de un antiguo muro, que construyeron los tártaros a modo de defensa contra posibles invasores, que aun hoy en día es visible en algunas partes de las afueras de la ciudad. Las tropas alemanas lo utilizaron en algunas zonas para defenderse de los soviéticos.



Ya volviendo hacia Volgogrado, nos encontramos con esta bonita puesta de sol.

Saludos