Publicado: Mar Sep 18, 2007 11:25 am
por Domper
No hay que confundir el coste de producción con el precio actual. Una Mauser c96 o una Luger P08 podrán tener un precio muy alto en la actualidad, pero en su momento no era tan elevado. Simplemente, piensa en el precio que pudieran tener si se fabricasen hoy. Claro que no serían antigüedades y no sería apreciadas, pero… Ese valor añadido (el de ser una reliquia) de poco servía a los nazis.

Más aun, la Mauser o la Luger tienen un valor elevado para coleccionistas, pero para la Alemania nazi, en su día, eran un dispendio, y por eso las sustituyó por los modelos de Walter. Como al parecer eres más aficionado a la quincallería que yo, sabrás de sobra los motivos: mientras que la P08 requería bastante trabajo especializado (de tornero) otros modelos (Walther P38, Walther PPK), la Sauer 38H, Mauser HSc) estaban diseñados para ser producidas en serie, mediante estampación, y eran mucho más "baratos".

Y ahí está la madre del cordero ¿qué significa "barato" durante una guerra? No se trata de su coste en marcos o en libras, pues ¿cuál era el cambio entre marco y libra en 1943? Para medir el precio de un producto, hay que considerar los factores que intervienen en su fabricación. Entre ellos:

- Las materias primas empleadas. Teniendo en cuenta la cantidad usada y su escasez.

- Las horas de trabajo requeridas, valorando además si es trabajo no especializado o especializado.

- El transporte, distribución, organización de esta, etc.

- Que compitiese o no con otros programas de mayor importancia.

Esto puede llevar a una inversión del "valor" respecto a tiempos de paz. Un ejemplo actual: hoy día, el precio de una bicicleta de alta gama con cuado de fibra de carbono, de titanio, de aleaciones especiales de aluminio, o de titanio, es muy parecido, pues se compensa el mayor precio de algunas materias primas (el titanio) con las dificultades de producción (aceros especiales, fibra de carbono). Pero hace veinte años, en plena guerra fría, el titanio se usaba sobre todo para componentes aeronáuticos, la capacidad de producción era limitada (por motivos sobre todo políticos) y un cuadro de titanio costaba su precio en oro (literalmente).

Pues en guerra, lo mismo. Para la Alemania de 1943 fabricar un avión avanzado como el Ta-154 con estructura de madera suponía un riesgo tecnológico (al usar técnicas poco habituales, precisamente fue lo que dio al traste con el proyecto) y una inversión que no requería la construcción tradicional, con aluminio, o con acero revestido. Pero Alemania tenía mucha madera, y muchos talleres capacitados para su manufactura, y que en ese momento no contribuían significativamente al esfuerzo de guerra. Luego valía la pena meterse en ese berenjenal, aunque luego llevase a los fiascos de los Ta-154 ó He-162.

A cambio, el desarrollo del Ta-154 (que sería muy barato, por lo antedicho) hizo que se abandonase el "caro" He-219 Uhu, que interfería con la producción de otros tipos como el He-280. Y requirió miles de horas de trabajo de diseñadores que podrían haber estado adaptando el Fw-190 a un motor lineal: sin el Ta-154 el Fw-190D tal vez hubiese volado en cantidad en 1943. Luego el Ta-154, para la Alemania nazi ¿resultó barato o caro?

Un ejemplo inverso: en 1942 se decidió anular la producción del Boeing PBB Sea Ranger. Era un hidroplano de reconocimiento, bombardeo y antisubmarino, que combinaba el enorme radio de acción del Catalina con la capacidad del Liberator. En su lugar se decidió mantener la producción del PBY Catalina (un avión de 1935), del PBM Mariner. Esos aviones tenían un precio (en dólares) parecido al del Boeing ¿decisión absurda? Pues no: el Sea Ranger usaba los mismos motores que el B-29, y se producía en la misma planta. Anulando el Sea Ranger se aceleraba la producción del B-29. Fue el mismo motivo el que acabó con el XA-37 Grizzly.

Otro caso de competencia por motores: los barcos Liberty llevaban maquinaria alternativa (como también los portaaviones Casablanca, las corbetas Flower o las fragatas River). La maquinaria alternativa es compleja, pesada, de mantenimiento difícil, es poco eficiente, y limita la velocidad y la maniobrabilidad de los barcos. Con esa maquinaria los Liberty resultaron ser cafeteras asmáticas que no pasaban de los 12 nudos. Hubiesen sido mucho mejores con turbinas, y de hecho las clases siguientes (los mercantes Victory o los portaaviones Comencement Bay) llevaban turbinas de vapor ¿error? Pues no. Las turbinas son difíciles de construir, requieren maquinaria y personal especializado, y en 1942 su producción no se podía acelerar. La maquinaria alternativa se podía construir en grandes cantidades. Como se estaban construyendo cascos de buques como churros (era relativamente fácil, se trataba de planchas de acero remachadas y soldadas y podía hacerse en muchos astilleros) lo práctico era montar en esos cascos baratos lo que se pudiese fabricar más deprisa, y reservar las turbinas de vapor para aquellas unidades en que fuesen imprescindibles: buques de guerra de destructor para arriba, petroleros de flota, etcétera.

Un caso paradójico: Estados Unidos, cuando escogió un prototipo de embarcación ligera de asalto (LCVP o LCA) en vez de producir un barco de acero prefirió las lanchas Higgins, construidas como si fuesen yates, y que requerían maderas tropicales duras (entre ellas, caoba). Parece absurdo, porque esas maderas no se producían en Estados Unidos, sino que la fuente principal en la preguerra era el Extremo Oriente (Filipinas para la producción norteamericana), ahora en manos japonesas. Pero el señor Higgins había tenido la previsión de adquirir toda la producción filipina de estas maderas en 1941. Por otra parte, estos barcos de madera se construían en astilleros especializados en barcos de madera, y la demanda de yates, en 1943, era pequeña. Eso se aplica a otros barcos ligeros como las torpederas: los cascos de estos barcos, construidos de maderas que apenas habían tenido tiempo de curarse, duraban muy poco en aguas tropicales. Pero era mejor construir torpederas en grandes cantidades (aunque durasen poco) en astilleros civiles, que interferir con la producción de buques de guerra, fabricando barcos con casco de acero.

Por eso es difícil cuantificar cual es el coste real de una guerra, y cual es el coste real de un equipo u otro. Y todo esto sin considerar su coste en sangre, claro.

Saludos

P.D.: los Reichsmark fueron anulados en 1948: se anuló su valor, y se sustituyó por el Deustche Mark, con unas medidas cambiarias muy estrictas: cada ciudadano alemán (legal) recibió 60 nuevos marcos y se mantuvo el valor de salarios y alquileres. Sin embargo los fondos bancarios se cambiaban a 1 nuevo marco por cada diez Reichsmark o menos, y por encima de cierta cantidad eran congelados. Un antiguo nazi o un especulador no podía plantarse en un banco con una bolsa de billetes para convertirlos en Deustche Mark, pues los antiguos marcos eran papel mojado.

Esta medida tuvo muchos efectos: evitó una nueva hiperinflación, cercenó el mercado negro (en el que los cigarrillos americanos servían de moneda), arruinó a nazis y demás carroña, y obligó a los alemanes a empezar desde cero. Eso, unido a la abolición del racionamiento, favoreció la recuperación económica. A cambio, los soviéticos lo vieron como una amenaza, y la introducción del nuevo marco en Berlín fue el desencadenante del bloqueo.

Luego las cuentas suizas de Reichsmark simplemente se evaporaron.