Publicado: Lun Abr 30, 2007 2:52 am
CAPITULO II.- La larga marcha hacia la recuperación de la unidad, independencia y soberanía política.
Con la capitulación o mejor dicho, la rendición incondicional del Alto Mando alemán de fecha de 8 de mayo de 1.945, Alemania dejó de existir como estado soberano. Después de la muerte, por suicidio, el 30 de abril de 1.945, de Adolf Hitler como Presidente del Reich alemán y de su sucesión por el Almirante Dönitz, se registra, el 2 de mayo de 1.945 la rendición de la guarnición de Berlín, al mando del General de Artillería Weidling, ante el Mando Supremo del Ejército Rojo; la rendición firmada en Lüneburg en el Cuartel General del Mariscal Montgomery el 4 de mayo de 1.945, por las fuerzas armadas alemanas en Dinamarca, Holanda y parte nor-occidental de Alemania (al mando directo del Almirante Dönitz); la rendición firmada en Reims (Francia), en el Cuartel General de Eisenhower, el 7 de mayo de 1.945, ante el Alto Mando interaliado (por el General Jodl y el Almirante von Friedeburg), que provocaría la alarma entre los dirigentes soviéticos, y que acentuaría la idea de que las fuerzas armadas alemanas debían firmar su rendición incondicional ante las tres potencias vencedoras (todavía se excluía a Francia).
Desde un punto de vista jurídico - político (que complementa y no excluye al "histórico") es necesario destacar que el documento firmado el día 8 de mayo de 1.945 (distrito de Karlhorst) es un "acta de rendición incondicional" que, suponiendo el reconocimiento por parte alemana de su derrota, "implica la desaparición del propio Estado alemán". Su no existencia "sine die". El texto había sido redactado, de común acuerdo, por los vencedores, y se exigió que lo firmasen los representantes del Alto Mando Alemán: Von Friedeburg, Keitel y Stumpf. Es importante señalar que se evita la firma del Almirante Dönitz, en cuya persona coincidía la condición de Presidente del Reich, como sucesor de Hitler (de hecho, lo que se produce por parte de los aliados es el no reconocimiento del III Reich como gobierno legítimo de un Estado soberano). La firma de este documento se realiza ante A.W. TEDDER, representando al Alto Mando de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas; y ante Zukof, representando al Alto Mando del Ejército Rojo.
El documento que se obliga a firmar a los vencidos en las personas de los representantes del Alto Mando Alemán implica la rendición incondicional de las fuerzas armadas alemanas (art. 1ú).
El día 5 de junio de 1.945, a las 18.00 horas se firma en Berlín, la "Declaración de las potencias vencedoras, por la cual asumen la suprema autoridad respecto a Alemania; firmándolo por orden de importancia, el General Eisenhower por Estados Unidos, el General Zhukov por la Unión Soviética, el Mariscal Montgomery por Gran Bretaña y el General De Lattre de Tassigny por Francia.
Este documento, de importancia trascendental para el futuro de Alemania, no es firmado por ninguno de los Jefes de Estado o de Gobierno de las potencias vencedoras, sino por sus más destacados representantes militares. Es significativo el orden protocolario de los firmantes y el hecho de incluirse ya a Francia a nivel de las grandes potencias vencedoras. En esta ocasión también se traduce al idioma francés, con el mismo rango que el texto inglés y ruso, considerándose a los tres textos como auténticos. El texto en alemán sólo tiene valor informativo careciendo de validez jurídica.
El preámbulo de este documento explica claramente cual sea la situación jurídico - política en que ha quedado Alemania tras la derrota militar: "No existe Gobierno o autoridad alguna en Alemania capaz de aceptar la responsabilidad del mantenimiento del orden, la administración del país y el cumplimiento de las exigencias de las potencias vencedoras". Esta afirmación no era cierta en absoluto. No es una declaración hecha en modo alguno por los alemanes, sino una afirmación impuesta por los vencedores, e imposible de discutir por los vencidos. Era la premisa necesaria para justificar el hecho de asumir las potencias vencedoras la suprema autoridad en Alemania ante el hecho de que la población alemana, presuntamente liberada del nazismo, no pudiera gobernarse en libertad.
Aun cuando más adelante transcribiremos la traducción del texto completo de esta Declaración, sólo quisiera apuntar aquí que sus 15 artículos se refieren principalmente a las obligaciones militares y civiles que imponen los vencedores a una Alemania vencida - que no liberada - ,como lo demuestra sobre todo el artículo 13 de la misma, que expresamente indica que los aliados, en el ejercicio de su suprema autoridad, podrán imponer a Alemania otras exigencias políticas, administrativas, económicas, financieras y militares "derivadas de la completa derrota de Alemania". Para que no quepa la menor duda del trato de se inflinge a los alemanes de pueblo vencido, que no liberado, se añade más adelante: "Todas las autoridades alemanas (una pequeña contradicción con la pretendida justificación de este documento, al asumir la suprema autoridad. Aquí sin embargo se reconoce la existencia de autoridades alemanas) y el pueblo alemán llevarán a cabo, incondicionalmente las exigencias de los representantes aliados y cumplirán (para dar mayor énfasis a la obligación que engloba la frase, en el texto inglés se hace figurar la partícula "shall" , en lugar de "will") totalmente con todas las proclamas, órdenes, ordenanzas e instrucciones".
Como de costumbre, al final (art. 14) se incluye una seria amenaza en caso de incumplimiento: "En el caso de que por parte del pueblo o autoridades alemanas se dejase de cumplir rápida y totalmente las obligaciones impuestas o que se les impongan en el futuro, los representantes aliados adoptarán cualquier medida que puedan considerar necesaria en esas circunstancias".
Al mes siguiente de esta importante Declaración firmada en Berlín, comenzaron en Potsdam, el día 17 de julio de 1.945, las conversaciones de al más alto nivel entre los tres Jefes de Estado y Gobierno de las Potencias vencedoras; los Tres Grandes, Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña, representados por H. Trumman, W. Churchill y el sátrapa Stalin. Conversaciones que culminarán con el trascendental Tratado de Potsdam firmado el día 2 de agosto de 1.945.
Sin embargo, antes de entrar en el comentario del articulado de este Tratado, si lo consideráis pertinente en un "Tópic" subsiguiente, sería conveniente, entrar en un somero análisis de los anteriores acuerdos o tratados suscritos por las potencias vencedoras, ya que el Tratado de Potsdam es, efectivamente, una continuación y no un comienzo. Como es lógico los acuerdos anteriores a éste, al estar firmados por los "Tres Grandes" con anterioridad al final de la II Guerra Mundial, se refieren al futuro de Alemania, eran por así decirlo "proyectos de ley", pero una vez derrotada Alemania, tras la capitulación de la Wehrmacht, cobra fuerza legislativa respecto a la población alemana. Para explicarse lo que ocurre en Alemania a partir de mayo de 1.945, es necesario enterarse de lo que acordaron las potencias vencedoras antes de la caída del III Reich, y de la desaparición de Alemania como Nación y como Estado Soberano.
Saludos y grracias
Con la capitulación o mejor dicho, la rendición incondicional del Alto Mando alemán de fecha de 8 de mayo de 1.945, Alemania dejó de existir como estado soberano. Después de la muerte, por suicidio, el 30 de abril de 1.945, de Adolf Hitler como Presidente del Reich alemán y de su sucesión por el Almirante Dönitz, se registra, el 2 de mayo de 1.945 la rendición de la guarnición de Berlín, al mando del General de Artillería Weidling, ante el Mando Supremo del Ejército Rojo; la rendición firmada en Lüneburg en el Cuartel General del Mariscal Montgomery el 4 de mayo de 1.945, por las fuerzas armadas alemanas en Dinamarca, Holanda y parte nor-occidental de Alemania (al mando directo del Almirante Dönitz); la rendición firmada en Reims (Francia), en el Cuartel General de Eisenhower, el 7 de mayo de 1.945, ante el Alto Mando interaliado (por el General Jodl y el Almirante von Friedeburg), que provocaría la alarma entre los dirigentes soviéticos, y que acentuaría la idea de que las fuerzas armadas alemanas debían firmar su rendición incondicional ante las tres potencias vencedoras (todavía se excluía a Francia).
Desde un punto de vista jurídico - político (que complementa y no excluye al "histórico") es necesario destacar que el documento firmado el día 8 de mayo de 1.945 (distrito de Karlhorst) es un "acta de rendición incondicional" que, suponiendo el reconocimiento por parte alemana de su derrota, "implica la desaparición del propio Estado alemán". Su no existencia "sine die". El texto había sido redactado, de común acuerdo, por los vencedores, y se exigió que lo firmasen los representantes del Alto Mando Alemán: Von Friedeburg, Keitel y Stumpf. Es importante señalar que se evita la firma del Almirante Dönitz, en cuya persona coincidía la condición de Presidente del Reich, como sucesor de Hitler (de hecho, lo que se produce por parte de los aliados es el no reconocimiento del III Reich como gobierno legítimo de un Estado soberano). La firma de este documento se realiza ante A.W. TEDDER, representando al Alto Mando de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas; y ante Zukof, representando al Alto Mando del Ejército Rojo.
El documento que se obliga a firmar a los vencidos en las personas de los representantes del Alto Mando Alemán implica la rendición incondicional de las fuerzas armadas alemanas (art. 1ú).
El día 5 de junio de 1.945, a las 18.00 horas se firma en Berlín, la "Declaración de las potencias vencedoras, por la cual asumen la suprema autoridad respecto a Alemania; firmándolo por orden de importancia, el General Eisenhower por Estados Unidos, el General Zhukov por la Unión Soviética, el Mariscal Montgomery por Gran Bretaña y el General De Lattre de Tassigny por Francia.
Este documento, de importancia trascendental para el futuro de Alemania, no es firmado por ninguno de los Jefes de Estado o de Gobierno de las potencias vencedoras, sino por sus más destacados representantes militares. Es significativo el orden protocolario de los firmantes y el hecho de incluirse ya a Francia a nivel de las grandes potencias vencedoras. En esta ocasión también se traduce al idioma francés, con el mismo rango que el texto inglés y ruso, considerándose a los tres textos como auténticos. El texto en alemán sólo tiene valor informativo careciendo de validez jurídica.
El preámbulo de este documento explica claramente cual sea la situación jurídico - política en que ha quedado Alemania tras la derrota militar: "No existe Gobierno o autoridad alguna en Alemania capaz de aceptar la responsabilidad del mantenimiento del orden, la administración del país y el cumplimiento de las exigencias de las potencias vencedoras". Esta afirmación no era cierta en absoluto. No es una declaración hecha en modo alguno por los alemanes, sino una afirmación impuesta por los vencedores, e imposible de discutir por los vencidos. Era la premisa necesaria para justificar el hecho de asumir las potencias vencedoras la suprema autoridad en Alemania ante el hecho de que la población alemana, presuntamente liberada del nazismo, no pudiera gobernarse en libertad.
Aun cuando más adelante transcribiremos la traducción del texto completo de esta Declaración, sólo quisiera apuntar aquí que sus 15 artículos se refieren principalmente a las obligaciones militares y civiles que imponen los vencedores a una Alemania vencida - que no liberada - ,como lo demuestra sobre todo el artículo 13 de la misma, que expresamente indica que los aliados, en el ejercicio de su suprema autoridad, podrán imponer a Alemania otras exigencias políticas, administrativas, económicas, financieras y militares "derivadas de la completa derrota de Alemania". Para que no quepa la menor duda del trato de se inflinge a los alemanes de pueblo vencido, que no liberado, se añade más adelante: "Todas las autoridades alemanas (una pequeña contradicción con la pretendida justificación de este documento, al asumir la suprema autoridad. Aquí sin embargo se reconoce la existencia de autoridades alemanas) y el pueblo alemán llevarán a cabo, incondicionalmente las exigencias de los representantes aliados y cumplirán (para dar mayor énfasis a la obligación que engloba la frase, en el texto inglés se hace figurar la partícula "shall" , en lugar de "will") totalmente con todas las proclamas, órdenes, ordenanzas e instrucciones".
Como de costumbre, al final (art. 14) se incluye una seria amenaza en caso de incumplimiento: "En el caso de que por parte del pueblo o autoridades alemanas se dejase de cumplir rápida y totalmente las obligaciones impuestas o que se les impongan en el futuro, los representantes aliados adoptarán cualquier medida que puedan considerar necesaria en esas circunstancias".
Al mes siguiente de esta importante Declaración firmada en Berlín, comenzaron en Potsdam, el día 17 de julio de 1.945, las conversaciones de al más alto nivel entre los tres Jefes de Estado y Gobierno de las Potencias vencedoras; los Tres Grandes, Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña, representados por H. Trumman, W. Churchill y el sátrapa Stalin. Conversaciones que culminarán con el trascendental Tratado de Potsdam firmado el día 2 de agosto de 1.945.
Sin embargo, antes de entrar en el comentario del articulado de este Tratado, si lo consideráis pertinente en un "Tópic" subsiguiente, sería conveniente, entrar en un somero análisis de los anteriores acuerdos o tratados suscritos por las potencias vencedoras, ya que el Tratado de Potsdam es, efectivamente, una continuación y no un comienzo. Como es lógico los acuerdos anteriores a éste, al estar firmados por los "Tres Grandes" con anterioridad al final de la II Guerra Mundial, se refieren al futuro de Alemania, eran por así decirlo "proyectos de ley", pero una vez derrotada Alemania, tras la capitulación de la Wehrmacht, cobra fuerza legislativa respecto a la población alemana. Para explicarse lo que ocurre en Alemania a partir de mayo de 1.945, es necesario enterarse de lo que acordaron las potencias vencedoras antes de la caída del III Reich, y de la desaparición de Alemania como Nación y como Estado Soberano.
Saludos y grracias