Publicado: Sab Oct 17, 2009 1:24 am
Gracias Steiner.
El que este libro es impresionante. Y ésta es una de las más emotivas.
Rudi Heintges
Edad desconocida, sargento
O.U., 20-1-1943
¡Mi más querida!
Hoy también quiero enviarte un cariñoso saludo. Los rusos nos atacan una y otra vez. No me puedo imaginar de donde sacan toda esa munición. Escucha el informe de la Wehrmacht y entonces sabrás, que cualquier día puede ser el último. Siempre pienso, que cuando llegue la hora y tenga la oportunidad, si debería entregarme. Aun no he tomado una decisión; es muy difícil. Sí, si fueran franceses, americanos o ingleses, pero con los rusos uno no sabe si una bala es mejor. Pero aun se puede esperar, porque no he llegado la hora. Hace tiempo que no recibo correo, pero no me importaría renunciar, si a cambio de ello recibiera otras cosas más importantes. Tampoco sé cual es ahora tu dirección. Por eso te escribo de nuevo a W., a pesar de que sospecho que ya no vives allí. De todas formas te enviaré el correo. Espero que te llegue correctamente. No debes pensar demasiado en mí, es así, como el destino lo había predestinado. Te deseo una y otra vez, que en caso de que yo ya no esté, tu vida siga un feliz camino. Te quiero demasiado para que otro hombre te merezca, y además sé, que eres demasiado joven para seguir sola el camino de la vida. Te deseo de todo corazón, que encuentres otro hombre, que te puede dar felicidad y satisfacción, como yo lo he intentado. Cuando llegue mi último minuto, pensaré agradecido, en el día en que te conocí y en el tiempo que pasamos juntos. Por hoy es suficiente. Hoy no hace tanto frío, pero nieva otra vez. No muy bien. Hoy es 20 de enero. Como muy tarde, el 20 de marzo habrá acabado, de una manera u otra. Ahora querida mía, muchos besos.
Rudi
Fuente: Feldpostbriefe aus Stalingrad, de Jens Ebert
Traducción: Paradise Lost
Saludos
El que este libro es impresionante. Y ésta es una de las más emotivas.
Rudi Heintges
Edad desconocida, sargento
O.U., 20-1-1943
¡Mi más querida!
Hoy también quiero enviarte un cariñoso saludo. Los rusos nos atacan una y otra vez. No me puedo imaginar de donde sacan toda esa munición. Escucha el informe de la Wehrmacht y entonces sabrás, que cualquier día puede ser el último. Siempre pienso, que cuando llegue la hora y tenga la oportunidad, si debería entregarme. Aun no he tomado una decisión; es muy difícil. Sí, si fueran franceses, americanos o ingleses, pero con los rusos uno no sabe si una bala es mejor. Pero aun se puede esperar, porque no he llegado la hora. Hace tiempo que no recibo correo, pero no me importaría renunciar, si a cambio de ello recibiera otras cosas más importantes. Tampoco sé cual es ahora tu dirección. Por eso te escribo de nuevo a W., a pesar de que sospecho que ya no vives allí. De todas formas te enviaré el correo. Espero que te llegue correctamente. No debes pensar demasiado en mí, es así, como el destino lo había predestinado. Te deseo una y otra vez, que en caso de que yo ya no esté, tu vida siga un feliz camino. Te quiero demasiado para que otro hombre te merezca, y además sé, que eres demasiado joven para seguir sola el camino de la vida. Te deseo de todo corazón, que encuentres otro hombre, que te puede dar felicidad y satisfacción, como yo lo he intentado. Cuando llegue mi último minuto, pensaré agradecido, en el día en que te conocí y en el tiempo que pasamos juntos. Por hoy es suficiente. Hoy no hace tanto frío, pero nieva otra vez. No muy bien. Hoy es 20 de enero. Como muy tarde, el 20 de marzo habrá acabado, de una manera u otra. Ahora querida mía, muchos besos.
Rudi
Fuente: Feldpostbriefe aus Stalingrad, de Jens Ebert
Traducción: Paradise Lost
Saludos