Publicado: Dom Nov 29, 2009 5:32 am
Hola a todos.
Por lo que vemos, Richthofen fue el miembro más activo de la Luftwaffe que advirtió al Alto Mando la inviabilidad del suministro aéreo del VI Ejército, junto con Zeitzler más tarde.
Atención especial merece el caso del jefe de Estado Mayor, general Schmidt. Tal como hemos podido leer, Schmidt fue advertido de la inviabilidad del suministro aéreo, pero siguió en su convencimiento de que el VI Ejército debía seguir en Stalingrado y que sería provisto de suministros por aire. Cuando el fin era inminente y había quedado demostrado que el suministro aéreo fue una utopía, Schmidt arremetió contra el enviado de la bolsa del mariscal Milch, el comandante Thiel, tal como cita Joachim Wieder en su libro Stalingrado:
"Con estas últimas palabras, Seydlitz se refería sin duda a una escena dramática que se había desarrollado el 19 de enero, en el Estado mayor del 6.º Ejército y cuyo final presenció él mismo. Como enviado del mariscal Milch, nombrado demasiado tarde por Hitler encargado especial del abastecimiento aéreo del 6.º Ejército, había comparecido ante Paulus el comandante Thiel, joven jefe de escuadrilla de cazas. El objeto de su visita era adquirir información sobre todas las cuestiones relacionadas con aquel trabajo conjunto, planteando preguntas y recogiendo respuestas. En aquella ocasión, Paulus y Schmidt, terriblemente excitados, abrumaron al pobre aviador, a causo del fracaso del Arma Aérea, con los más duros reproches en los que se ponía de manifiesto la amarga decepción y también quizás el opresivo sentimiento de culpabilidad de los lectores del 6.º Ejército frente a la catástrofe que se aproximaba. Preso de incontenible cólera, el jefe de Estado Mayor terminó declarando que la aviación había traicionado al 6.º Ejército y que nunca podría lavarse la mancha de aquel crimen."
Evidentemente Schmidt se veía ya acorralado, y su única vía de escape fue culpar del desastre a la Luftwaffe. ¿No recordaba ya Schmidt que tanto Pickert, Fiebig y von Richthofen le habían advertido de que no era posible el abastecimiento aéreo? ¿Cómo pudo después echar la culpa a la Luftwaffe cuando fue él el que se aferró a esa posibilidad sin contar con las demás opiniones? Y es que la actitud de Schmidt en la batalla de Stalingrado da para escribir muchas hojas.
Lo que es un poco difícil de datar cronológicamente, es la discusión entre Zeitzler y Hitler. Zeitzler la data sobre el 23 ó 24 de noviembre, pero tal como dice Richthofen, —¡Es preciso concentrar todas las fuerzas del Sexto Ejército (hay que contar con una enorme pérdida de material) y lanzar sin pérdida de tiempo este golpe! He rogado a Jeschonnek y a Zeitzler que expongan mi punto de vista al Führer, y he rogado también al mariscal del Reich que intervenga en ese sentido. Pero éste se halla en París.— por esas fechas, Göring se hallaba en París desde el 22 de noviembre y no volvió creo recordar hasta el 26 ó 27, por lo que parece, que por esas fechas no pudo darse la citada discusión y quizás se trate de un error de Zeitzler a la hora de datar la reunión.
Lo surrealista del caso, es que después de que el VI Ejército fuera rodeado, a Göring no se le ocurrió otra cosa que marcharse a París para visitar algunas galerías de arte, cuando se estaba decidiendo el destino del VI Ejército y planeando la forma de abastecerlo. Cuanto más leo, más impresentable e irresponsable me parece la actitud de Göring durante el conflicto armado. Y como muestra, este ejemplo.
Saludos
Por lo que vemos, Richthofen fue el miembro más activo de la Luftwaffe que advirtió al Alto Mando la inviabilidad del suministro aéreo del VI Ejército, junto con Zeitzler más tarde.
Atención especial merece el caso del jefe de Estado Mayor, general Schmidt. Tal como hemos podido leer, Schmidt fue advertido de la inviabilidad del suministro aéreo, pero siguió en su convencimiento de que el VI Ejército debía seguir en Stalingrado y que sería provisto de suministros por aire. Cuando el fin era inminente y había quedado demostrado que el suministro aéreo fue una utopía, Schmidt arremetió contra el enviado de la bolsa del mariscal Milch, el comandante Thiel, tal como cita Joachim Wieder en su libro Stalingrado:
"Con estas últimas palabras, Seydlitz se refería sin duda a una escena dramática que se había desarrollado el 19 de enero, en el Estado mayor del 6.º Ejército y cuyo final presenció él mismo. Como enviado del mariscal Milch, nombrado demasiado tarde por Hitler encargado especial del abastecimiento aéreo del 6.º Ejército, había comparecido ante Paulus el comandante Thiel, joven jefe de escuadrilla de cazas. El objeto de su visita era adquirir información sobre todas las cuestiones relacionadas con aquel trabajo conjunto, planteando preguntas y recogiendo respuestas. En aquella ocasión, Paulus y Schmidt, terriblemente excitados, abrumaron al pobre aviador, a causo del fracaso del Arma Aérea, con los más duros reproches en los que se ponía de manifiesto la amarga decepción y también quizás el opresivo sentimiento de culpabilidad de los lectores del 6.º Ejército frente a la catástrofe que se aproximaba. Preso de incontenible cólera, el jefe de Estado Mayor terminó declarando que la aviación había traicionado al 6.º Ejército y que nunca podría lavarse la mancha de aquel crimen."
Evidentemente Schmidt se veía ya acorralado, y su única vía de escape fue culpar del desastre a la Luftwaffe. ¿No recordaba ya Schmidt que tanto Pickert, Fiebig y von Richthofen le habían advertido de que no era posible el abastecimiento aéreo? ¿Cómo pudo después echar la culpa a la Luftwaffe cuando fue él el que se aferró a esa posibilidad sin contar con las demás opiniones? Y es que la actitud de Schmidt en la batalla de Stalingrado da para escribir muchas hojas.
Lo que es un poco difícil de datar cronológicamente, es la discusión entre Zeitzler y Hitler. Zeitzler la data sobre el 23 ó 24 de noviembre, pero tal como dice Richthofen, —¡Es preciso concentrar todas las fuerzas del Sexto Ejército (hay que contar con una enorme pérdida de material) y lanzar sin pérdida de tiempo este golpe! He rogado a Jeschonnek y a Zeitzler que expongan mi punto de vista al Führer, y he rogado también al mariscal del Reich que intervenga en ese sentido. Pero éste se halla en París.— por esas fechas, Göring se hallaba en París desde el 22 de noviembre y no volvió creo recordar hasta el 26 ó 27, por lo que parece, que por esas fechas no pudo darse la citada discusión y quizás se trate de un error de Zeitzler a la hora de datar la reunión.
Lo surrealista del caso, es que después de que el VI Ejército fuera rodeado, a Göring no se le ocurrió otra cosa que marcharse a París para visitar algunas galerías de arte, cuando se estaba decidiendo el destino del VI Ejército y planeando la forma de abastecerlo. Cuanto más leo, más impresentable e irresponsable me parece la actitud de Göring durante el conflicto armado. Y como muestra, este ejemplo.
Saludos