Publicado: Mié Jul 17, 2013 10:57 pm
por ParadiseLost
Hola a todos.
Si vamos a seguir con el tema de Schmidt, como así parece, trasladaré estas últimas aportaciones a otro hilo más conveniente, pues este trata sobre los almacenes Univermag.

Sobre la posible evacuación de Schmidt, tal hecho queda reflejado en las memorias del General de Artillería Seydlitz von Kurzbach: Stalingrad: Konflikt und Konsequenz.
Me remito a otro hilo, pues ahora mismo no tengo el libro aquí, sino en Alemania. Seydlitz afirma lo siguiente en sus memorias, el día 25 de enero, durante su reunión con Paulus y Schmidt: "Al principio se desarrolló una breve conversación sobre un mensaje radiado del OKH, del general Zeitzler, que Schmidt me mostró. Había recibido la orden, de que debía ser evacuado por aire. Y añadió que el último avión había despegado ayer de Stalingradski. ¡Demasiado tarde!".
Tal hecho no llegó a suceder tan sólo por un día de diferencia. Seydlitz lo interpretó como un castigo del destino. De todas formas no he podido contrastar tal afirmación con otras fuentes.

Ahora bien, Paulus fue un cobarde que llevó a la tumba al VI Ejército por su miedo a desobedecer a Hitler (visto lo que le sucedió a Sponeck no es de extrañar). Y Schmidt llevó a la tumba al VI Ejército por su fanatismo ciego.

¿Y qué es mejor o peor? ¿Pasarse al lado de los soviéticos para derrocar a Hitler, como hicieron los oficiales del NKFD o seguir apoyando un régimen criminal como el nacionalsocialista, tal y como hizo Schmidt? Yo lo tengo muy claro. Prefiero luchar en contra del nacionalsocialismo. Pero ahí radica el problema: ello conlleva aliarse con otro régimen criminal. Las condiciones que se hizo llegar al NKFD no suponían una instauración del comunismo en Alemania, por lo que apoyaron tal propuesta. Pero su error fue creer a pies juntillas lo que el régimen soviético les propuso, y como hemos visto durante la posguerra, fue algo que no se respetó con la posterior división de las dos Alemanias.

De todas formas no creo que luchar en contra del régimen nacionalsocialista fuera una traición a los hombres que murieron en Stalingrado. El VI Ejército fue sacrificado sin ningún miramiento y su destrucción no tuvo un germen que floreciera más tarde para justificar tal masacre. Creo más coherente posicionarse en contra de un Alto Mando que no apreciaba en lo más mínimo la vida de sus hombres. Y esa fue la moral de las tropas alemanas durante los últimas días de enero de 1943: desengaño, decepción y odio contra el Alto Mando alemán. Los verdaderos traidores fueron los oficiales que se rindieron tras exigir a sus hombres luchar hasta la última bala, y el Alto Mando alemán al que no le importaba el sacrificio de 250.000 hombres. Esos fueron los verdaderos traidores, no los oficiales que se posicionaron después en contra de tales hechos para que no se volvieran a repetir, y tal como preveían, llevarían a Alemania a una destrucción segura.
Pero para ello se aliaron con el diablo, algo que tampoco hay que olvidar.

Saludos