Publicado: Mié Dic 06, 2006 4:10 am
por Karl H. Guderian
Sí Paradise, un cumulo de circunstancias adversas se debatió sobre los alemanes desde el primer momento de la Operación Azul, nombre en clave con el que se conocería esta misión destinada a cortar el suministro de petroleo a los rusos en algún punto del Volga... Stalingrado.

La inestimable colaboración de la Orquesta Roja y de Lucy desde Suiza, permitieron a la STAVKA conocer los movimientos alemanes. El objetivo era fijar a los rusos en Voronezh, al otro lado del Don, y más al sur lanzarse sobre Rostov, atrapando de esta manera a los rusos, impidiéndoles toda posibilidad de retirada. Cuando los alemanes entraron en la ciudad donde desemboca el Don se la encontraron vacía. El Ejército Rojo huía a Stalingrado, fijando el destino del VI Ejército de manera inexorable. Entre tanto, al norte, Voronezh no era rebasada, y ahí quedó frenado el avance que debía apoyar al VI Ejército al otro lado del Don.

Los rusos conocían al milímetro los planes alemanes. La Werhmacht sólo tomaba paisajes desérticos, silenciosos y vacíos, sin ningún tipo de valor. Por este motivo, Hitler, en contra de lo que se pueda pensar abandonó el plan original, desconcertando de esta forma a la STAVKA. Se trasladó al 11ú Ejército a Leningrado o a las divisiones Grossdeutschland y Leibstandarte a Francia. Algo que podriamos considerar como un error, pero que dio un golpe de efecto importante al transcurso de los acontecimientos.

En su avance hacia Grozny, el IV Ejército de Hoth sería desviado hacia Stalingrado, para ayudar desde el sur al VI Ejército en el envolvimiento de las tropas soviéticas antes de que llegaran a la ciudad del Volga tras una penosa retirada. El movimiento del IV, a pesar de decidirse tardiamente, pudo ser decisivo, pero Von Paulus, incomprensiblemente no supo apoyar aquella gran oportunidad. Hoth atacó al LXIV Ejército de Chuikov por el flanco. Era 31 de agosto. Antes Paulus había recibido la orden de reanudar la marcha lo antes posible para unirse a Hoth desde el norte y cerrar la pinza que atraparía a los rusos y dejaría Stalingrado libre de molestias para su ocupación. Puede que nunca sepamos las causas de su retraso: no salió en dirección Sur hasta el 2 de septiembre por la tarde. Así que Paulus perdió la batalla aquel día, a Chuikov y a sus generales les dio tiempo a sacar de la trampa a los LXII y LXIV ejércitos y llevar a cabo la batalla en la que se desangraría la Werhmacht para siempre, pues esos 200.000 hombres que se perdieron allí, siempre, siempre serían un vacío que ya no se podría llenar en el vasto frente ruso.

Saludos a todos.