Publicado: Sab Jun 13, 2020 5:45 pm
por Kurt_Steiner
Tras los grandes combates del 15 de septiembre de 1940, la Luftwaffe había sufrido graves pérdidas sin conseguir ninguna ganancia o ventaja, de manera que el 17 Hitler suspendió León Marino de manera indefinida. Por ello, los alemanes concentraron su esfuerzo en ataques nocturnos a partir del 7 de octubre. Aún así, seguían sin poder causar daños significativos a Gran Bretaña por la falta de bombarderos estratégicos y de precisa información sobre el enemigo y, además, la carencia de una clara estrategia.

El 14 de octubre se produjo el mayor ataque nocturno: 380 bombarderos de la Luftflotte 3 atacaron Londres: 200 personas murieron y otras 2.000 resultaron heridas. Las defensas AA británicas (General Frederick Alfred Pile) dispararon 8.326 proyectiles, pero sólo derribaron dos aviones. El 15, los bombarderos alemanes regresaron, causando 900 fuegos al lanzar una mezcla de 376 toneladas de alto explosivo y 11 de incendiarias. Cinco vías férreas quedaron cortadas en Londres.

La operación Loge continuó hasta octubre. Ese mes se lanzaron 8.000 toneladas de bombas, el 10% en misiones dirunas; 5.400 sobre Londres: Birmingham y Coventry fueron castigadas con 500 toneladas de bombas entre las dos en los diez días finales de Octubre; otras 180 cayeron sobre Liverpool. Hull y Glasgow también fueron atacados. Curiosamente, no se atacaron las bases de cazas, sino las de bombarderos.

Por entonces, el objetivo de la Luftwaffe era atacar Londres, sobre todo de noche; y en interferir la industria de armamento en las West Midlands, con ataques nocturnos. A Kesselring, al mando de la Luftflotte 2, se le ordenó hacer 50 salidas nocturnas contra Londres y atacar los muelles orientales de días. A Sperrle (Luftflotte 3), debía hacer 250 salidas de noche, 100 contra las West Midlands. Seeschlange correría a cargo del Fliegerkorps X, que se concentró en minar las rutas mercantes. Para el 20 de abril de 1941, habían lanzado 3.984 minas, un tercio del total. Algunas de estas minas fueron capturadas sin explotar por los británicos, que desarrollaron medidas antiminas que derrotaron esta estrategia germana.