Publicado: Dom Jul 12, 2020 11:09 am
El 3 de diciembre Phillips anunció su intención de destacar al HMS Repulse y dos destructores a Port Darwin; en apariencia como viaje de instrucción, pero en realidad su intención era comprobar la posibilidad de utilizar dicho puerto como base. Las tres unidades zarparon el 5 de diciembre; pero al día siguiente se recibió en Singapur la noticia de que una formación de desembarco japonesa navegaba a lo largo de la costa meridional de Indochina, y los navíos recibieron la orden de regresar apresuradamente.
En Singapur estaban los cruceros ligeros HMS Durban, Danae, Dragon y Mauritius, y los destructores HMS Stronghold, Encounter y Jupiter. El crucero pesado HMS Exeter, el crucero ligero holandés HNLMS Java, dos destructores británicos (Scout y Thanet) y cuatro norteamericanos (Whipple, John D. Edwards, Edsall y Alden) llegarían en tres días. Phillips decidió dejar en Singapur al Durban y al Stronghold porque no eran tan rápidos como las otras unidades. Además, los Danae, Dragon, Mauritius, Encounter y Jupiter estaban en reparaciones y no podían navegar.
El envío del Prince of Wales y el Repulse forzó al almirante Yamamoto a enviar 36 bombarderos Mitsubishi G4M para reforzar los grupos aéreos Kanoya y Genzan, cuyos pilotos se estaban entrenando en el ataque en esos dos buques. Las tripulaciones de los grupos aéreos Kanoya, Genzan y Mihoro estaban entrenados en atacar con torpedos a baja altitud y en vuelos a larga distancia sobre el océano. El grupo aéreo Genzan estaba al mando del teniente comandante Niichi Nakanishi, el Kanoya por el teniente comandante Shichizo Miyauchi y el Mihoro por el teniente Hachiro Shoji. Era la primera vez en la guerra que se formaba una unidad de bombarderos con expresa capacidad antibuque.
La preocupación por la seguridad de la Fuerza Z iban en aumento, e incluso en Londres se sentía mas inquietud por la suerte que pudiera correr las dos unidades inglesas que por el papel que iban a representar en la protección de los intereses aliados en el Extremo Oriente. El Almirantazgo sugirió a Phillips que zarpara en dirección este, para intentar reunirse con la Asiatic Fleet estadounidense. El propio Churchill, que evidentemente parecía haber perdido toda su antigua confianza, también indico: "La posición de los navíos ingleses debe mantenerse en secreto". Phillips decidió, por último, trasladarse a Manila en avión para cambiar impresiones con el almirante americano Hart y llegar a un acuerdo con el respecto a la futura estrategia naval en el Pacífico.
Pero poco después llegó la noticia del ataque japonés a Pearl Harbor, Hong-Kong, Filipinas, Tailandia y Malasia. Phillips se encontró solo para decidir el empleo mas adecuado de sus unidades y para salvar lo insalvable en aquella situación que se presentaba desesperada. Quizás lo mejor hubiera sido retirarse inmediatamente hacia Australia o hacia el Océano Índico, pero no era previsible que la Royal Navy decidiera esquivar la batalla. Examinó a fondo el asunto y, a bordo del HMS Prince of Wales, discutió con sus oficiales las diversas alternativas.
En Singapur estaban los cruceros ligeros HMS Durban, Danae, Dragon y Mauritius, y los destructores HMS Stronghold, Encounter y Jupiter. El crucero pesado HMS Exeter, el crucero ligero holandés HNLMS Java, dos destructores británicos (Scout y Thanet) y cuatro norteamericanos (Whipple, John D. Edwards, Edsall y Alden) llegarían en tres días. Phillips decidió dejar en Singapur al Durban y al Stronghold porque no eran tan rápidos como las otras unidades. Además, los Danae, Dragon, Mauritius, Encounter y Jupiter estaban en reparaciones y no podían navegar.
El envío del Prince of Wales y el Repulse forzó al almirante Yamamoto a enviar 36 bombarderos Mitsubishi G4M para reforzar los grupos aéreos Kanoya y Genzan, cuyos pilotos se estaban entrenando en el ataque en esos dos buques. Las tripulaciones de los grupos aéreos Kanoya, Genzan y Mihoro estaban entrenados en atacar con torpedos a baja altitud y en vuelos a larga distancia sobre el océano. El grupo aéreo Genzan estaba al mando del teniente comandante Niichi Nakanishi, el Kanoya por el teniente comandante Shichizo Miyauchi y el Mihoro por el teniente Hachiro Shoji. Era la primera vez en la guerra que se formaba una unidad de bombarderos con expresa capacidad antibuque.
La preocupación por la seguridad de la Fuerza Z iban en aumento, e incluso en Londres se sentía mas inquietud por la suerte que pudiera correr las dos unidades inglesas que por el papel que iban a representar en la protección de los intereses aliados en el Extremo Oriente. El Almirantazgo sugirió a Phillips que zarpara en dirección este, para intentar reunirse con la Asiatic Fleet estadounidense. El propio Churchill, que evidentemente parecía haber perdido toda su antigua confianza, también indico: "La posición de los navíos ingleses debe mantenerse en secreto". Phillips decidió, por último, trasladarse a Manila en avión para cambiar impresiones con el almirante americano Hart y llegar a un acuerdo con el respecto a la futura estrategia naval en el Pacífico.
Pero poco después llegó la noticia del ataque japonés a Pearl Harbor, Hong-Kong, Filipinas, Tailandia y Malasia. Phillips se encontró solo para decidir el empleo mas adecuado de sus unidades y para salvar lo insalvable en aquella situación que se presentaba desesperada. Quizás lo mejor hubiera sido retirarse inmediatamente hacia Australia o hacia el Océano Índico, pero no era previsible que la Royal Navy decidiera esquivar la batalla. Examinó a fondo el asunto y, a bordo del HMS Prince of Wales, discutió con sus oficiales las diversas alternativas.