Publicado: Sab Dic 23, 2006 10:42 am
Varias cosas:
1. La guerra en 1947: Se trataría de un escenario en el que Alemania vence (en 1941 ó 1942) sin intervención norteamericana. Escenario que es plausible, pues la ayuda aliada (norteamericana) tal vez fue la mosca que desequilibró la balanza (en 1941 fue mosca, en 1942 la vaca, a partir de 1943 el elefante).
Creo que se pueden encontrar paralelismos entre Hitler y otros dictadores ambiciosos, especialmente Napoleón. Y la experiencia es siempre parecida: no tienen límites. Cualquier tratado no sirve sino para que el tirano aumente sus fuerzas y se prepare para la siguiente guerra. Dejando aparte la movilización industrial (y en eso tenía ventaja Norteamérica, con una industria más eficiente, sobre Alemania, con una industria destinada a crear empleo) el dejar vencer a Alemania significaba, en la práctica, perder cualquier apoyo en Europa. Los países neutrales pasarían a ser satélites o serían absorbidos. Lo que quedase de Inglaterra o sería un satélite, o sería atacado (y conquistado) en un segundo envite, y no muy tarde. Alemania tendría manos libres para hacerse con un imperio colonial, aparte del imperio terrestre en Europa. Los satélites como Italia podrían remediar sus carencias: no es lo mismo una marina italiana sin portaaviones ni radar encerrada en la ratonera del Mediterráneo, que operando desde Cádiz o Galicia y con tres o cuatro portaaviones. Y una flota alemana, movida por petróleo de Bakú o de Irak (llevado por oleoductos en territorio propio y con petroleros en aguas propias), equipada con portaaviones, y con los restos de las marinas francesa e inglesa… Incluso Japón se beneficiaría: podría tener manos libres en Asia (salvo en Filipinas), ya que ahora la nueva Alemania podría proveer de las materias primas a Japón.
Otor factor era que Roosevelt no podía prever los vaivenes de la política norteamericana, que podía llevar a varios años de aislacionismo y de restricciones a los gastos militares. Insisto, Roosevelt tuvo la clarividencia de ver el terrible riesgo que suponía Hitler para la humanidad (no lo que suponía Stalin) y decidió detenerle mientras estaba a tiempo. Y resultó costosísimo.
2. San Diego:
Sí y no. La operación era factible, pero con dificultades. La principal, conseguir aproximarse sin ser detectados por el tráfico mercante norteamericano de la zona. No sé si había "espacios vacíos" como el de Noroeste de las Hawai. Aunque el Pacífico apenas tiene islas en la zona, hay varios grandes puertos al norte con un importante flujo (en esa época dirigido a la URSS).
Pero salvo eso, no había demasiados problemas. Para una flota de portaaviones hay que ver el mar no como distancia sino como una autopista. Lo único que se requería es combustible (es decir, petroleros), que Japón tenía. Y la prueba de que no es irrealizable es que los portaaviones de Nagumo posteriormente actuaron en el Indico, a la misma distancia de Japón que San Diego. Y los portaaviones norteamericanos, en 1944, efectuaban cruceros de varios meses sin tocar puerto.
Respecto a las defensas, en California eran menores que en Hawai. Sobre los B-17, su eficacia contra buques era ínfima: creo que no fue hasta avanzado 1942 cuando hundieron su primer buque en alta mar. Y respecto a los informadores, en California se concentraba la inmigración japonesa, y era mucho más sencillo alquilar aviones o lanchas.
Con todo, un ataque a California creo que tendría demasiados riesgos como para que fuese práctico, salvo si se usaban minisubmarinos o medios similares. Pero los japoneses demostraron que si era preciso, podían hacerlo.
3. Tercer ataque: Nagumo hubiera debido ordenarlo y, de hecho, Yamamoto consideró destituirlo por no haberlo hecho (y por el error de Wake):
- No quedaba capacidad ofensiva aérea en Hawaii ¿no había sido el segundo objetivo principal? Y su flota no había sido detectada.
- Quedaban blancos muy valiosos: los acorazados restantes: varios no habían sido dañados (Maryland, New Mexico) o lo habían sido ligeramente (Pennsylvania), aparte de los valiosos cruceros pesados, destructores, submarinos y buques del tren naval. Estaban los depósitos de combustible y los talleres de reparación. La persistencia de los ataques podría convertir una derrota en una catástrofe.
- 35 cazas para defender la flota… en Midway Naguno consideró suficientes 18 (nueve volando y nueve preparados en cubierta). Pero Nagumo demostró bastantes veces que era un pobre táctico.
- Se sabía que al menos en Enterprise debía estar en las inmediaciones. Siendo el objetivo prioritario, y con una superioridad de seis a uno ¿por qué no lo buscó?
- En las proximidades de las islas había muchos blancos rentables y con los que apenas se correrían riesgos: mercantes (sólo uno fue hundido y por un submarino; sus náufragos fueron asesinados), instalaciones portuarias, de comunicaciones, etcétera. El valor de todo esto era relativo (se podía reponer) pero fueron preciosas los primeros meses de la guerra.
- Los portaaviones no tenían encomendadas misiones posteriores. Dos portaaviones (Soryu e Hiryu) fueron enviados a Wake (en un monumental error de Nagumo, al dejar los dos portaaviones más pequeños sólos en las cercanías de la flota norteamericana). Posteriormente no fue hasta el 20 de Enero cuando atacaron Rabaul. A principios de Febrero se intentó dar caza al Lexington, y el 19 de Febrero se lanzó el ataque contra Darwin y se apoyó el ataque a Java. En Marzo se atacó Ceilán.
En lo que sí coincido es en la probabilidad de sufrir pérdidas de aviadores, que eran difíciles de reponer. Pero en ninguna ocasión se conseguirían mejores resultados que en Pearl (los ataques a Midway resultaron mucho más costosos). Aparte de eso, la carencia de aviadores entrenados se podía achacar (en parte) a Yamamoto que, aunque creyese que la guerra iba a ser corta (que no lo creía) iba a tener que reponer bajas. Aparte, hay que recordar que en Diciembre de 1941 Japón tenía otros cuatro portaaviones (ligeros) disponibles. Sólo uno, el Ryujo, apoyaba las operaciones en Filipinas (en Davao, de importancia relativa). El Hosho estaba estacionado en Japón, los Shoho y Zuiho acababan de ser entrenados pero ya eran operativos, pero se quedaron en casa, supongo que por no haber tripulaciones disponibles (mientras la marina tenía desplegados cientos de A5M Claude y A6M Zero en China y otros escenarios secundarios).
Esos buques hubieran podido o efectuar las misiones secundarias que precisaron la intervención de Nagumo (el ataque a Wake o cualquier otra posición que se resistiese) o el llevar aviones de respeto para la fuerza principal (misión efectuada una sola vez, por el Zuiho, en Febrero del 42). Aparte se tenían varios transportes de hidros que podían apoyar las operaciones secundarias.
Como en Midway, Yamamoto falló en el primer artículo de la guerra naval: concentración.
Saludos
1. La guerra en 1947: Se trataría de un escenario en el que Alemania vence (en 1941 ó 1942) sin intervención norteamericana. Escenario que es plausible, pues la ayuda aliada (norteamericana) tal vez fue la mosca que desequilibró la balanza (en 1941 fue mosca, en 1942 la vaca, a partir de 1943 el elefante).
Creo que se pueden encontrar paralelismos entre Hitler y otros dictadores ambiciosos, especialmente Napoleón. Y la experiencia es siempre parecida: no tienen límites. Cualquier tratado no sirve sino para que el tirano aumente sus fuerzas y se prepare para la siguiente guerra. Dejando aparte la movilización industrial (y en eso tenía ventaja Norteamérica, con una industria más eficiente, sobre Alemania, con una industria destinada a crear empleo) el dejar vencer a Alemania significaba, en la práctica, perder cualquier apoyo en Europa. Los países neutrales pasarían a ser satélites o serían absorbidos. Lo que quedase de Inglaterra o sería un satélite, o sería atacado (y conquistado) en un segundo envite, y no muy tarde. Alemania tendría manos libres para hacerse con un imperio colonial, aparte del imperio terrestre en Europa. Los satélites como Italia podrían remediar sus carencias: no es lo mismo una marina italiana sin portaaviones ni radar encerrada en la ratonera del Mediterráneo, que operando desde Cádiz o Galicia y con tres o cuatro portaaviones. Y una flota alemana, movida por petróleo de Bakú o de Irak (llevado por oleoductos en territorio propio y con petroleros en aguas propias), equipada con portaaviones, y con los restos de las marinas francesa e inglesa… Incluso Japón se beneficiaría: podría tener manos libres en Asia (salvo en Filipinas), ya que ahora la nueva Alemania podría proveer de las materias primas a Japón.
Otor factor era que Roosevelt no podía prever los vaivenes de la política norteamericana, que podía llevar a varios años de aislacionismo y de restricciones a los gastos militares. Insisto, Roosevelt tuvo la clarividencia de ver el terrible riesgo que suponía Hitler para la humanidad (no lo que suponía Stalin) y decidió detenerle mientras estaba a tiempo. Y resultó costosísimo.
2. San Diego:
Sí y no. La operación era factible, pero con dificultades. La principal, conseguir aproximarse sin ser detectados por el tráfico mercante norteamericano de la zona. No sé si había "espacios vacíos" como el de Noroeste de las Hawai. Aunque el Pacífico apenas tiene islas en la zona, hay varios grandes puertos al norte con un importante flujo (en esa época dirigido a la URSS).
Pero salvo eso, no había demasiados problemas. Para una flota de portaaviones hay que ver el mar no como distancia sino como una autopista. Lo único que se requería es combustible (es decir, petroleros), que Japón tenía. Y la prueba de que no es irrealizable es que los portaaviones de Nagumo posteriormente actuaron en el Indico, a la misma distancia de Japón que San Diego. Y los portaaviones norteamericanos, en 1944, efectuaban cruceros de varios meses sin tocar puerto.
Respecto a las defensas, en California eran menores que en Hawai. Sobre los B-17, su eficacia contra buques era ínfima: creo que no fue hasta avanzado 1942 cuando hundieron su primer buque en alta mar. Y respecto a los informadores, en California se concentraba la inmigración japonesa, y era mucho más sencillo alquilar aviones o lanchas.
Con todo, un ataque a California creo que tendría demasiados riesgos como para que fuese práctico, salvo si se usaban minisubmarinos o medios similares. Pero los japoneses demostraron que si era preciso, podían hacerlo.
3. Tercer ataque: Nagumo hubiera debido ordenarlo y, de hecho, Yamamoto consideró destituirlo por no haberlo hecho (y por el error de Wake):
- No quedaba capacidad ofensiva aérea en Hawaii ¿no había sido el segundo objetivo principal? Y su flota no había sido detectada.
- Quedaban blancos muy valiosos: los acorazados restantes: varios no habían sido dañados (Maryland, New Mexico) o lo habían sido ligeramente (Pennsylvania), aparte de los valiosos cruceros pesados, destructores, submarinos y buques del tren naval. Estaban los depósitos de combustible y los talleres de reparación. La persistencia de los ataques podría convertir una derrota en una catástrofe.
- 35 cazas para defender la flota… en Midway Naguno consideró suficientes 18 (nueve volando y nueve preparados en cubierta). Pero Nagumo demostró bastantes veces que era un pobre táctico.
- Se sabía que al menos en Enterprise debía estar en las inmediaciones. Siendo el objetivo prioritario, y con una superioridad de seis a uno ¿por qué no lo buscó?
- En las proximidades de las islas había muchos blancos rentables y con los que apenas se correrían riesgos: mercantes (sólo uno fue hundido y por un submarino; sus náufragos fueron asesinados), instalaciones portuarias, de comunicaciones, etcétera. El valor de todo esto era relativo (se podía reponer) pero fueron preciosas los primeros meses de la guerra.
- Los portaaviones no tenían encomendadas misiones posteriores. Dos portaaviones (Soryu e Hiryu) fueron enviados a Wake (en un monumental error de Nagumo, al dejar los dos portaaviones más pequeños sólos en las cercanías de la flota norteamericana). Posteriormente no fue hasta el 20 de Enero cuando atacaron Rabaul. A principios de Febrero se intentó dar caza al Lexington, y el 19 de Febrero se lanzó el ataque contra Darwin y se apoyó el ataque a Java. En Marzo se atacó Ceilán.
En lo que sí coincido es en la probabilidad de sufrir pérdidas de aviadores, que eran difíciles de reponer. Pero en ninguna ocasión se conseguirían mejores resultados que en Pearl (los ataques a Midway resultaron mucho más costosos). Aparte de eso, la carencia de aviadores entrenados se podía achacar (en parte) a Yamamoto que, aunque creyese que la guerra iba a ser corta (que no lo creía) iba a tener que reponer bajas. Aparte, hay que recordar que en Diciembre de 1941 Japón tenía otros cuatro portaaviones (ligeros) disponibles. Sólo uno, el Ryujo, apoyaba las operaciones en Filipinas (en Davao, de importancia relativa). El Hosho estaba estacionado en Japón, los Shoho y Zuiho acababan de ser entrenados pero ya eran operativos, pero se quedaron en casa, supongo que por no haber tripulaciones disponibles (mientras la marina tenía desplegados cientos de A5M Claude y A6M Zero en China y otros escenarios secundarios).
Esos buques hubieran podido o efectuar las misiones secundarias que precisaron la intervención de Nagumo (el ataque a Wake o cualquier otra posición que se resistiese) o el llevar aviones de respeto para la fuerza principal (misión efectuada una sola vez, por el Zuiho, en Febrero del 42). Aparte se tenían varios transportes de hidros que podían apoyar las operaciones secundarias.
Como en Midway, Yamamoto falló en el primer artículo de la guerra naval: concentración.
Saludos