Publicado: Sab Dic 23, 2006 10:48 am
Muy buenas.
Me parece una hipótesis muy plausible lo que planteas, Domper. El que los sucesos de Pearl Harbor fueran el fruto de un plan "bola nieve" que finalmente se les escapó de las manos a todos es absolutamente realista y razonable.
No soy en absoluto dado a creer en conspiraciones, basta con ver lo delirantes que pueden llegar a ser a veces los argumentos esgrimidos por los conspiranoicos o revisionistas del sector radical.
Sin embargo, la hipótesis de la conspiración, tal y como la planteas haría que el bueno de Occam dudase entre usar la navaja o las tijeras. Veamos...
1.- Todo el mundo con capacidad de decisión de alto nivel en Washington disponía de la misma información, ya que los mensajes descifrados eran enviados a la Secretaría de la Marina, Secretaría de Guerra, Dirección de Operaciones Navales, Estado Mayor y Presidencia. ¿Ninguno de ellos imaginó un ataque a Pearl Harbor? Querrás decir que ninguno de ellos hizo públicos los hechos que conducían a la conclusión de que Pearl Harbor iba a ser atacado. Cuando se tiene la absoluta certeza de algo no se imagina, sencillamente se sabe.
2.- Efectivamente. Si había un plan preconcebido no era una cuestión únicamente de Roosevelt, Marshall y Stark. También debían implicarse los secretarios de Guerra, Marina y, tal vez Interior, así como las direcciones de Operaciones Navales y de Planes de Guerra. El punto positivo de implicar a tanta gente es que demasiada gente tiene su culo en peligro y demasiada gente tiene mucho que perder si alguien decide dejarse traicionar por la honradez. También hay que tener en cuenta algo, en Estados Unidos cuando se tiene en consideración la seguridad nacional todo lo demás es secundario. Las diferencias partidistas desaparecen cuando se trata de asuntos de estado y sea quien sea quien esté en la oposición o en el gobierno todos se acojen a un pacto de "silencio patriótico" en beneficio de una causa más alta.
3.- Creo que ha quedado claro después de varios posts que lo que se perdió en Pearl Harbor no fue ni de lejos lo mejor de la Flota del Pacífico. La mayoría de las pérdidas navales eran unidades prescindibles, por tanto ninguna pérdida material fue irreemplazable. En la Flota del Pacífico, y sin contar las unidades que se hallaban en Pearl Harbor, aún quedaban 3 portaaviones, 1 acorazado, 10 cruceros pesados, 3 cruceros ligeros, más de 30 destructores y casi 20 submarinos, más buques tanque, transportes, cargueros, etc. De los más de dos mil muertos en Pearl dudo mucho que Roosevelt conociera a alguién más que los mandos militares de la base y de las unidades.
4.- Que no se conozcan actos de maquiavelismo de un político no implica que no lo sea. Es más ¿puede sobrevivir un político en el ecosistema de la política sin ser maquiavélico? Lo dudo mucho.
5.- Que la opinión publica norteamericana comenzara a convencerse de que la guerra era inevitable no implica que estuvieran dispuestos a marchar contra Hitler de hoy para mañana. La única manera de unir al pais en una guerra que finalmente se libraría en ultramar era creando el clima propicio de patriotismo y venganza ante una agresión. Las encuestas de Gallup entre febrero y octubre de 1941 reflejaban, efectivamente, que la la opinión mayoritaria de la poblacion USA era de irreversibilidad de la guerra, pero en cambio un porcentaje cercano al 75% era partidario de evitar el conflicto por todos los medios diplomáticos y políticos posibles, no estando dispuestos a dar su confianza a un gobierno que les condujera al enfrentamiento sin existir un casus belli flagrante. Pearl Harbor era el casus belli perfecto para llenar las oficinas de reclutamiento.
6.- Me remito al punto 3. Pearl Harbor fue un riesgo controlado, una pérdida de materiales y vidas humanas facilmente reemplazable en ambos casos desde el punto de vista de una política perversa. Precisamente Pearl no fue peor de lo pensado porque estaba previsto que fuera exactamente todo lo peor que fue. Se me antoja demasiado casual que en Pearl no estuviera anclado lo mejor de la flota, que los portaaviones estuvieran de singladura (Enterprise y Hornet) o en San diego (Lexington), acompañados de los buques de escolta más modernos, que no hubiera movimento en la rada de los blancos más importantes durante las dos semanas previas al ataque (se encontraron planos de Pearl en los aviones japoneses derribados en los cuales Battleship Row figuraba tal cual se encontró en la mañana del 7), que los pocos vuelos de reconocimiento programados lo hicieran en función de la alerta de sabotaje y no de ataque inminente, etc.
Por tanto, tanto peso tiene la hipótesis de la maquinación con resultados nefastos como la de la conspiración. E insisto, no estoy hablando de detalles supuestos, me baso exclusivamente en:
- Vulnerabilidad evidente de Pearl Harbor demostrada en distintos ejercicios tácticos en los años anteriores.
- Informes de la Inteligencia Naval sobre como provocar el estado de guerra con Japón (Informe MacCallum, Octubre de 1940).
- Transmisiones interceptadas del gobierno japonés a sus consulados, especialmente al consulado en Hawaii pidiendo datos exactos sobre la base de la Flota del Pacífico.
- Informes de inteligencia no tomados en consideración (Popov, Sorge...) .
- Órdenes de alerta de sabotaje emitidas por el Alto Mando en las semanas previas al ataque.
- Reconocimiento de dichas órdenes por los mandos en Oahu y cumplimiento en virtud del protocolo correspondiente.
- No reevaluación de la situación por parte del alto mando y emisión de las órdenes correctas (alerta de ataque).
- Bajas asumibles y reemplazables.
Mucho me temo que Guillermo de Occam hubiera usado su navaja para cortarse las venas.
La verdad absoluta, lamentablemente, no está en nuestra mano. Tan aventurado es, con los datos disponibles en la actualidad, asegurar que los Estados Unidos fueron tomados por sorpresa el 7 de diciembre de 1941 como certificar que todo obedeció a un plan maestro que permitiera a los USA entrar en guerra con el apoyo de su población y unas pérdidas aceptables y a la postre no ya reemplazables sino superables en cuanto la industria bélica pusiera en marcha su maquinaria. Tal vez algún día se logre saber la verdad, los cómo, quien, y porque, mientras tanto...
Seguimos en el frente (copyright Jacbass
)
P.D. 1
Y que conste que no he pensado en ningún momento en la magistral jugada del Maine en Cuba. No, no, no, no voy a pecar de exceso de patriotismo no...
P.D. 2
A vueltas con los derribos...
Una cosa son los derribos confirmados y otra los aviones dañados. Tanto Taylor como Welch reclamaron ese número, ni uno más ni uno menos, y me imagino que no sería por la falta de ganas de haber derribado diez veces más aviones japoneses. En el parte de bajas japonés figuran 29 aviones perdidos, nueve en la primera oleada y veinte en la segunda, setenta y cinco dañados por fuego enemigo (sin especificar procedencia) y 20 unidades seriamente dañadas y de casi imposible recuperación. El caso es que en los 29 perdidos se engloban tanto los que fueron derribados y cayeron en Pearl como los que nunca volvieron a los portaaviones.
No se les dio nada mal a los chicos de la Fuerza Aérea USA para conseguir 6 derribos combatiendo en inferioridad, teniendo que esquivar el fuego enemigo y el propio ya que ese día todo el mundo disparaba a todo lo que volaba. Al César lo que es del César.
Me parece una hipótesis muy plausible lo que planteas, Domper. El que los sucesos de Pearl Harbor fueran el fruto de un plan "bola nieve" que finalmente se les escapó de las manos a todos es absolutamente realista y razonable.
No soy en absoluto dado a creer en conspiraciones, basta con ver lo delirantes que pueden llegar a ser a veces los argumentos esgrimidos por los conspiranoicos o revisionistas del sector radical.
Sin embargo, la hipótesis de la conspiración, tal y como la planteas haría que el bueno de Occam dudase entre usar la navaja o las tijeras. Veamos...
1.- Todo el mundo con capacidad de decisión de alto nivel en Washington disponía de la misma información, ya que los mensajes descifrados eran enviados a la Secretaría de la Marina, Secretaría de Guerra, Dirección de Operaciones Navales, Estado Mayor y Presidencia. ¿Ninguno de ellos imaginó un ataque a Pearl Harbor? Querrás decir que ninguno de ellos hizo públicos los hechos que conducían a la conclusión de que Pearl Harbor iba a ser atacado. Cuando se tiene la absoluta certeza de algo no se imagina, sencillamente se sabe.
2.- Efectivamente. Si había un plan preconcebido no era una cuestión únicamente de Roosevelt, Marshall y Stark. También debían implicarse los secretarios de Guerra, Marina y, tal vez Interior, así como las direcciones de Operaciones Navales y de Planes de Guerra. El punto positivo de implicar a tanta gente es que demasiada gente tiene su culo en peligro y demasiada gente tiene mucho que perder si alguien decide dejarse traicionar por la honradez. También hay que tener en cuenta algo, en Estados Unidos cuando se tiene en consideración la seguridad nacional todo lo demás es secundario. Las diferencias partidistas desaparecen cuando se trata de asuntos de estado y sea quien sea quien esté en la oposición o en el gobierno todos se acojen a un pacto de "silencio patriótico" en beneficio de una causa más alta.
3.- Creo que ha quedado claro después de varios posts que lo que se perdió en Pearl Harbor no fue ni de lejos lo mejor de la Flota del Pacífico. La mayoría de las pérdidas navales eran unidades prescindibles, por tanto ninguna pérdida material fue irreemplazable. En la Flota del Pacífico, y sin contar las unidades que se hallaban en Pearl Harbor, aún quedaban 3 portaaviones, 1 acorazado, 10 cruceros pesados, 3 cruceros ligeros, más de 30 destructores y casi 20 submarinos, más buques tanque, transportes, cargueros, etc. De los más de dos mil muertos en Pearl dudo mucho que Roosevelt conociera a alguién más que los mandos militares de la base y de las unidades.
4.- Que no se conozcan actos de maquiavelismo de un político no implica que no lo sea. Es más ¿puede sobrevivir un político en el ecosistema de la política sin ser maquiavélico? Lo dudo mucho.
5.- Que la opinión publica norteamericana comenzara a convencerse de que la guerra era inevitable no implica que estuvieran dispuestos a marchar contra Hitler de hoy para mañana. La única manera de unir al pais en una guerra que finalmente se libraría en ultramar era creando el clima propicio de patriotismo y venganza ante una agresión. Las encuestas de Gallup entre febrero y octubre de 1941 reflejaban, efectivamente, que la la opinión mayoritaria de la poblacion USA era de irreversibilidad de la guerra, pero en cambio un porcentaje cercano al 75% era partidario de evitar el conflicto por todos los medios diplomáticos y políticos posibles, no estando dispuestos a dar su confianza a un gobierno que les condujera al enfrentamiento sin existir un casus belli flagrante. Pearl Harbor era el casus belli perfecto para llenar las oficinas de reclutamiento.
6.- Me remito al punto 3. Pearl Harbor fue un riesgo controlado, una pérdida de materiales y vidas humanas facilmente reemplazable en ambos casos desde el punto de vista de una política perversa. Precisamente Pearl no fue peor de lo pensado porque estaba previsto que fuera exactamente todo lo peor que fue. Se me antoja demasiado casual que en Pearl no estuviera anclado lo mejor de la flota, que los portaaviones estuvieran de singladura (Enterprise y Hornet) o en San diego (Lexington), acompañados de los buques de escolta más modernos, que no hubiera movimento en la rada de los blancos más importantes durante las dos semanas previas al ataque (se encontraron planos de Pearl en los aviones japoneses derribados en los cuales Battleship Row figuraba tal cual se encontró en la mañana del 7), que los pocos vuelos de reconocimiento programados lo hicieran en función de la alerta de sabotaje y no de ataque inminente, etc.
Por tanto, tanto peso tiene la hipótesis de la maquinación con resultados nefastos como la de la conspiración. E insisto, no estoy hablando de detalles supuestos, me baso exclusivamente en:
- Vulnerabilidad evidente de Pearl Harbor demostrada en distintos ejercicios tácticos en los años anteriores.
- Informes de la Inteligencia Naval sobre como provocar el estado de guerra con Japón (Informe MacCallum, Octubre de 1940).
- Transmisiones interceptadas del gobierno japonés a sus consulados, especialmente al consulado en Hawaii pidiendo datos exactos sobre la base de la Flota del Pacífico.
- Informes de inteligencia no tomados en consideración (Popov, Sorge...) .
- Órdenes de alerta de sabotaje emitidas por el Alto Mando en las semanas previas al ataque.
- Reconocimiento de dichas órdenes por los mandos en Oahu y cumplimiento en virtud del protocolo correspondiente.
- No reevaluación de la situación por parte del alto mando y emisión de las órdenes correctas (alerta de ataque).
- Bajas asumibles y reemplazables.
Mucho me temo que Guillermo de Occam hubiera usado su navaja para cortarse las venas.
La verdad absoluta, lamentablemente, no está en nuestra mano. Tan aventurado es, con los datos disponibles en la actualidad, asegurar que los Estados Unidos fueron tomados por sorpresa el 7 de diciembre de 1941 como certificar que todo obedeció a un plan maestro que permitiera a los USA entrar en guerra con el apoyo de su población y unas pérdidas aceptables y a la postre no ya reemplazables sino superables en cuanto la industria bélica pusiera en marcha su maquinaria. Tal vez algún día se logre saber la verdad, los cómo, quien, y porque, mientras tanto...
Seguimos en el frente (copyright Jacbass
P.D. 1
Y que conste que no he pensado en ningún momento en la magistral jugada del Maine en Cuba. No, no, no, no voy a pecar de exceso de patriotismo no...
P.D. 2
A vueltas con los derribos...
Una cosa son los derribos confirmados y otra los aviones dañados. Tanto Taylor como Welch reclamaron ese número, ni uno más ni uno menos, y me imagino que no sería por la falta de ganas de haber derribado diez veces más aviones japoneses. En el parte de bajas japonés figuran 29 aviones perdidos, nueve en la primera oleada y veinte en la segunda, setenta y cinco dañados por fuego enemigo (sin especificar procedencia) y 20 unidades seriamente dañadas y de casi imposible recuperación. El caso es que en los 29 perdidos se engloban tanto los que fueron derribados y cayeron en Pearl como los que nunca volvieron a los portaaviones.
No se les dio nada mal a los chicos de la Fuerza Aérea USA para conseguir 6 derribos combatiendo en inferioridad, teniendo que esquivar el fuego enemigo y el propio ya que ese día todo el mundo disparaba a todo lo que volaba. Al César lo que es del César.