Publicado: Sab Dic 23, 2006 10:52 am
por Domper
De acuerdo sólo a medias:

1. Muchas cabezas pensantes. Puede, pero no siempre los políticos se caracterizan por buscar pensadores independientes. Roosevelt especialmente, era muy dado a prescindir de los "canales oficiales" y usar a algún amigote (o alguien que le cayese en gracia). Por otra parte, Roosevelt había creado un funesto precedente al destituir a Richardson: no creo que nadie que apreciase su poltrona estuviese dispuesto a discutir con el patrón sobre los barcos de Pearl.

2. Los barcos de Pearl. Pues no, discrepo. En Pearl estaba lo mejor de la flota norteamericana, con la excepción de las nuevas construcciones:

- Acorazados: los cinco más modernos, que tenían por entonces menos de veinte años encima (recuerda que el Príncipe de Asturias también cumple la veintena). Eran coetáneos a los dos más modernos japoneses (Nagato y Mutsu, el Yamato aún no estaba finalizado). En el mundo sólo había nueve acorazados más modernos (más el Bismarck, en el fondo, y sin contar los "acorazados de bolsillo", realmente cruceros pesados). Dos de ellos eran norteamericanos (los dos Washington) pero estaban todavía entrenando a sus dotaciones. El West Virginia (hundido en Pearl) era el acorazado más moderno presente en el Pacífico (con la disculpa del Prince of Wales que estaba en el Indico). El Maryland, también presente, era el segundo más moderno. Repito lo de otro mensaje, en Pearl estaban los acorazados más modernos disponibles: los "cinco grandes" (aunque el Colorado estaba fuera de la rada ese día).

El problema de los acorazados norteamericanos, específico de sus buques, era que se había potenciado la protección frente a la velocidad, y eso le impedía operar con los portaaviones rápidos. Un problema añadido fue que en Pearl fueron hundidos dos de los "cinco grandes" y dañados otros dos, lo que limitó su operatividad. A pesar de eso, eran considerados tan valiosos que no sufrieron las importantes reformas de otros buques, y fueron basados en Pearl en cuanto las instalaciones tuvieron suficiente capacidad. También fueron llamados a toda prisa otras dos ¿reliquias?, los dos Mississippi. Los cinco acorazados modernos supervivientes (Maryland, Colorado, Tennessee, Mississippi y New Mexico) fueron enviados a toda prisa hacia las Hawai al conocerse los planes nipones respecto a Midway, pero no llegaron a tiempo. Posteriormente fueron enviados a las Nuevas Hébridas para proteger los convoyes de Guadalcanal. El Tennessee (el más dañado de los cinco de Guadalcanal) fue modernizado, pero los siguientes permanecieron en servicio hasta 1945 sin apenas interrupciones.

Como comparación, los acorazados rápidos de la US Navy no se lucieron mucho más. No participaron en Midway, en Guadalcanal proporcionaron protección antiaérea a los portaaviones, y solo participaron en una misión en el "Iron Sound" (los japoneses, en tres). Luego parte de los acorazados de Pearl eran de lo más moderno que había en el mundo.

- Portaaviones: la marina norteamericana a final de 1941 tenía cinco unidades aptas para el combate (el Hornet y el Long Island habían sido entregados pero se estaban adiestrando) de los que tres estaban destinados en Pearl. Uno (el Saratoga) acababa de ser reenviado a la Costa Oeste para una revisión general, pero los otros dos seguían en Pearl. Habían salido los dos al mar para llevar aviones, casualmente en la dirección de la flota japonesa: a Wake y a Midway. Debían haber vuelto el día anterior, pero el temporal que ocultó la aproximación japonesa retrasó su llegada. Es decir, que si en Pearl no estaban dos de los tres únicos portaaviones modernos disponibles fue por un temporal.

- Cruceros: pues precisamente en Pearl estaba la mayor parte de los cruceros pesados de la clase Brooklyn, los más modernos y capaces de la US Navy. La escolta de los portaaviones se compuso de cruceros pesados bastante más antiguos, quedando en la rada los "cruceros ligeros" (entre comillas, porque tenían el mismo desplazamiento que los "pesados" y al misma potencia de fuego). Los dos cruceros más modernos de la marina norteamericana (los Helena y St. Louis) se quedaron en el puerto.

Luego eso que en Pearl sólo había barcos viejos, no tiene sentido. Y si los portaaviones no estaban no era por maquinaciones: no se podía predecir el paso de un frente tormentoso, ni los errores de Nagumo.

3. Indefensión de la base: Pues no lo sé, pero una base que está protegida por más de 150 cazas, que dispone de un centenar de aviones de reconocimiento (de ellos 70 PBY), y que tiene radares, puede considerarse todo menos desprotegida. NO era lo mismo que en 1937, cuando Pearl era una base secundaria sin apenas instalaciones. Expuesta, puede, pero desde ese punto de vista el único lugar seguro era Nueva York. De hecho Pearl sólo volvió a ser atacada otra vez en toda la guerra, por dos hidros de largo alcance H8K Emily, que fallaron el blanco por varios kilómetros (hubo otras tres incursiones, las tres fallidas: una tuvo que ser abortada, en dos más no se llegó siquiera a Oahu). En total se lanzaron ¡siete! aviones contra la indefensa Pearl en toda la guerra, y sólo dos la sobrevolaron.

4. Conspiración: a los personajes sólo se les puede juzgar por lo que sabemos de ellos. Stalin sí era capaz de abandonar a sus ciudadanos (pregunten en Leningrado), pero Roosevelt mostró durante toda la guerra otro talante. Aparte, una cosa es ocultar los motivos de una derrota (porque se arriesgaban a revelar la ruptura de las claves japonesas), otra ocultar una conspiración de ese tipo.

Simplemente, la hipótesis de Roosevelt dejando hundir su flota no se sostiene. Lo que sí es creíble (es con toda probabilidad la verdad) era que esperaban ser atacados, que provocaron el ataque (me remito a otros mensajes por lo de la "provocación" pero no ahí. Si realmente quisiesen arriesgar la flota en uan amenaza mucho ma´s directa a Japón, el lugar adecuado era la base naval de Cavite… casualmente abandonada por todos los barcos más grandes que un destructor.

5. Para acabar, el Maine: el consenso es que el Maine estalló debido a un incendio espontáneo del carbón bituminoso que llevaba (y que no era raro que ardiese espontáneamente, sobre todo en ambientes calurosos). La carbonera donde ocurrió, por un defecto de construcción (el Maine era un barco experimental bastante mal diseñado) no estaba aislada por dobles mamparos del pañol (como fue la norma en construcciones posteriores) sino por uno sólo, lo que causó la explosión.

De hecho, la voladura del Maine inauguró una larguísima serie de explosiones espontáneas en buques, tanto en tiempos de paz como de guerra, debida a la inestabilidad de las pólvoras sin humos. La lista es abrumadora: sin ser exhaustiva, incluye dos franceses (Liberté y Danton), dos ingleses (Bulwark y St. Vincent), tres japoneses (Mikasa, Setsu, Mutsu), un italiano (Leonardo da Vinci), un español (Jaime I), un soviético (Novorossik, ex Giulio Cesare, en 1956), etcétera. Precisamente, los norteamericanos, a la chita callando (tras acusar a los españoles), tras la experiencia del Maine y de varios fuegos accidentales en torres de acorazados, decidieron mejorar la seguridad de sus pólvoras, y como resultado sólo un acorazado voló en la SGM (el Arizona), y al parecer la explosión fue iniciada por un pañól de pólvora negra usada para la catapulta del hidroavión. En comparación, los japoneses tuvieron cinco acorazados hundidos por estas explosiones, y los ingleses tres.

Saludos