Publicado: Jue Jun 03, 2010 11:48 pm
por Juan Manoel
Special Boat Service (parte 05) :


5.- El SBS en el Egeo (parte 01) :

En el nuevo escenario de la guerra, y a medida que los ejércitos aliados se fueron empeñando más en Europa, les correspondió a los destacamentos del SBS persuadir a las guarniciones italianas de la zona para que se rindieran. Por su parte, los alemanes creían que la posesión del control del Egeo disuadiría a los turcos de cualquier intención de unirse a los Aliados.

Y en esto estaba el SBS.

Ya en 1941, se había llevado a cabo el único intento serio para contener el avance de las fuerzas del eje desde dichas islas, y fue realizado por los Comandos 50 y 52, pero sus dos desembarcos fueron rechazados y la operación supuso, además, el hundimiento de un destructor.



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Miembros del Comando 50 al momento de una fotografía en alguna parte del Egeo en 1941.



Con la capitulación de Italia a principios de septiembre de 1943, los Aliados llevaron a cabo un nuevo intento de dominio en la zona, con el envío de una pequeña fuerza a las referidas islas. El objetivo de esta operación era el fortalecer la moral de los mandos italianos, que estaban presionados por los alemanes para que continuasen luchando a favor del Eje o depusiesen sus armas. Los Aliados se empeñaron en impedirlo actuando con rapidez, pero no estaban en condiciones de distraer un número importante de fuerzas importantes de las que ya operaban en Salerno o en el sur de Italia. Por lo tanto, aunque el Alto Mando había decidido traer a la zona del Egeo a la 8ª División India en las siguientes semanas, fue el SBS del comandante Jellicoe, el encargado de mantener el cerco. El SBS fue seguido por algunos pocos elementos del 2° SAS de William “Bill” Stirling y por los hombres del LRDG, que habían sido transformados en una unidad de operaciones anfibias a larga distancia. El SAS dispuso no más de 20 hombres, y el SBS unos 170, de los Destacamentos “S” y “M”, muchos de los cuales eran antiguos miembros de las secciones anfibias de los comandos, mientras el LRDG dispuso de 130 de sus efectivos. El Destacamento “M”, ya no estaba al mando del capitán McLean que había sido trasladado al Estado Mayor de la Brigada de Servicios Especiales, y que fue reemplazado por el comandante Neilson “Jock” Lapraik, y el Destacamento “L” estaba en proceso de reconstitución.



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El comandante Neilson “Jock” Lapraik.



La idea final era abrir un nuevo frente en los Balcanes.

El 9 de septiembre, 50 hombres del Destacamento “S” de Jellicoe desembarcaron en la isla griega de Kastelorizo, a unos 100 km. al este de Rodas, casi sin encontrar resistencia por parte de los 300 italianos que componían la guarnición. Acá un dato singular, esto fue precisamente al día siguiente de la comunicación oficial de la rendición de Italia. Esa misma noche el teniente coronel D.J.T. Turnbull, que unas semanas mas tarde tomaría el mando de las recién creadas Fuerzas Especiales de Oriente Medio, se trasladó a Simi en un hidroavión italiano capturado, para intentar reunirse con el comandante Jellicoe en Rodas. Ese día, Jellicoe había saltado en paracaídas con otros dos hombres sobre esta isla. Tras llegar a tierra sin inconvenientes, pese a algunos disparos que se le hicieron desde tierra, Jellicoe consiguió llegar hasta el almirante Campioni e identificarse como oficial británico. El almirante lo recibió cortésmente, pero le indicó que, al igual que otros italianos que tenían a sus familias en territorio ocupado por los alemanes, estaba obligado a cooperar con ellos. De esta forma, y ya que además, Jellicoe no podía garantizarle en ningún caso la llegada inmediata de tropas británicas a la zona, la negociación a la larga resulto infructuosa, ya que si bien en principio el almirante les permitía tomar el control de la isla, nunca les dio una respuesta satisfactoria. Muy poco tiempo después de la reunión, Campioni cambiaba de parecer. Los alemanes le presentaron un ultimátum amenazándolo con atacarlo. Por lo tanto se pidió a los tres británicos que abandonaran la isla para evitar ser descubierta su presencia. Se les propuso dirigirse a la isla de Kastelorizo, que ya se encontraba en su poder, y esperar allí hasta que se resolviera la situación en forma favorable para los Aliados. Jellicoe no tuvo más remedio que aceptar esta solución.



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El teniente coronel D.J.T. Turnbull.



Poco después de desembarcar en Kastelorizo, los británicos se enteraron que Campioni se había rendido incondicionalmente al general Kleemann, comandante alemán en Rodas.

Sin embargo, el alto Mando Británico tenía todavía la vaga esperanza de hacerse de Rodas, si en un futuro cercano o lejano, se podían reunir un contingente importante de tropas para atacar en masa la isla, por lo que mientras tanto había que encontrar una base desde la cual lanzar dichas operaciones. Y así fue como el SBS recibió la orden de tratar de apoderarse de las islas menores del Dodecaneso.



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Mapa de las islas del Dodecaneso en el mar Egeo.



Los alemanes no disponían de fuerzas en ninguna de las islas cercanas a Rodas y tampoco podían reunir los medios navales para guarnecerlas. No obstante, Kleemann se puso en contacto radiofónico con el almirante Luigi Mascherpa, el comandante italiano de la base naval de Leros, y le ofreció aceptar la rendición de las islas menores del Dodecaneso. Mascherpa se negó a negociar, y de esta forma los británicos procedieron a la ocupación de referidas islas, donde por lo menos en principio serían bien acogidos. Un detalle, cuando Mascherpa, siendo capitán de navío, se entera de la capitulación de Campioni, asumió por propia iniciativa el título de almirante jefe de la Marina en el Egeo

El día 14 de septiembre, elementos del Destacamento “S” desembarcan en la isla, y siendo reforzados por contingentes de la RAF y de una escuadrilla de caza de la Fuerza Aérea Sudafricana, más 120 paracaidistas del 11° Batallón, toman el control de la isla.



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El mayor David Sutherland, en la época de su accionar en el Egeo.



Ese mismo día, el mismo contingente del SBS zarpa a la isla de Samos y se une al GSS griego. La isla es controlada al día siguiente.

Ese mismo día, otro contingente del Destacamento “S”, más cerca de 20 hombres del LRDG y algunos hombres del 2° SAS, son desembarcados en Leros, estableciéndose allí sin ningún combate por parte de los italianos.

En esa misma época, el SBS, el LRDG y el GSS toman la isla de Levitha, Kalymnos, Astipalea, Patmos y Karpathos.

Pero hubo una en especial que se transformaría en una especie de fijación para el SBS : Simi.

La isla de Simi esta situada en el al oriente del mar Egeo, a cerca de 30 km. de la costa turca. Había sido ocupada por los italianos después de la caída de Grecia en 1941, con fuerzas venidas de Rodas, su principal base en el Dodecaneso.

Por su ubicación, cerca de la costa turca, y con las espaldas dando a ésta, siempre fue considerada estratégicamente valiosa, tanto por el Eje como por los Aliados.



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El puerto de Simi.



El Destacamento “M” del comandante Lapraik llegó a Simi el 17 de septiembre en una flotilla de “caiques”, que como hemos dicho era la típica embarcación del Egeo para la pesca y el comercio. Simi se transformaría con el tiempo el objetivo preferido del Destacamento, pero en este primer desembarco fue recibido con ráfagas de cañón de 20 mm. El danés Anders Lassen, que había sido enviado en su canoa para reconocer el lugar del desembarco, se encontró que el cañón disparaba por encima de su cabeza, y comenzó a lanzar una serie de improperios en su danés natal, de tal forma que los artilleros sorprendidos, interrumpieron el fuego.

Una vez en tierra, Lapraik necesito de toda su paciencia de hombre de leyes, no solo para negociar la rendición de los 140 soldados que constituían la guarnición de la isla, que era casi tres veces su propia fuerza, incluyendo al jefe de la misma, el teniente Andrea Occhopinti, sino que también para mantener la paz entre los italianos y la población griega.

Durante las siguiente semanas, los hombres de Lapraik llevaron a cabo varios reconocimientos en Rodas y en las otras islas vecinas. Pero todos sus planes se vinieron abajo cuando los alemanes, comprometidos en la reconquista del Dodecaneso, se presentaron en Simi. En la mañana del 7 de octubre, el primer ataque alemán fue rechazado gracias al fuego de los fusiles ametralladores “Bren” del SBS. El segundo ataque fue más exitoso, pero también fueron obligados a retirarse, perdiendo mas de 50 hombres, mientras el Destacamento del SBS solo tuvo un muerto y dos heridos.

Desde ese día, y ya que los alemanes tenían el dominio del aire, éstos comenzaron a bombardear las posiciones de los británicos, hasta que Lapraik tomó la decisión de evacuar la isla, el día 12 de octubre. Conseguido esto, los alemanes también abandonaron la isla.

Un poco antes de esto, en Kos se había establecido una fuerza de defensa de algo más de un batallón de infantería británico, además de los más de 3.000 italianos existentes en la isla.

Los alemanes atacan el día 3 de octubre, y ya al día siguiente la isla está perdida.

Si bien es cierto, el SBS, consiguió evacuar a 105 hombres, alrededor de 900 soldados aliados y más de 2.500 italianos fueron tomados prisioneros.

Entre el 7 y el 10 de octubre, los alemanes atacan Kalymnos y Patmos, pero casi todos los SBS consiguen escapar del cerco.

El 22 de octubre los alemanes asaltan Astipalea, logrando también escapar casi todos los elementos de SBS existentes allí.

En Leros, los británicos habían establecido una fuerza de combate correspondiente a una brigada, entre los que se encontraba el pequeño grupo del Destacamento “S” al mando de teniente Jeffrey Holland, además de Jellicoe que se encontraba en la isla.



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El teniente Jeffrey Holland.



El 12 de noviembre los alemanes atacan Leros, y el día 17 los británicos se rinden. Y sólo consiguen escapar los SBS, Jellicoe y una veintena de SAS, que como al igual de los otros SBS evadidos de las otras islas logran llegar a la costa turca, y posteriormente enviados de vuelta a Palestina, donde se les integran los SAS de Leros.

Más información en :

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Después de la caída de Leros, el SBS se vio obligado a abandonar las demás islas donde tenían presencia.

Por lo tanto, ya en este mes de noviembre de 1943, los alemanes tenían suficientes tropas en las islas como para mantener en Simi una guarnición permanente al mando de un comandante. La fuerza estaba compuesta por 18 alemanes, dos oficiales italianos, 60 hombres de las Milicias Fascistas, 10 cocineros y “lavaplatos”, además de algunos carabinieri en funciones de policía. Para darle una adecuada protección a la isla contra cualquier nuevo intento de desembarco, los alemanes situaron destacamentos en Punta Malo, Panormiti y en la casa del gobernador.

Pero estas precauciones defensivas no eran suficientes para protegerla de los comandos del Destacamento “M”, que conocían muy bien la geografía de la isla y estaban decididos a recuperarla.

Ya a fines de octubre de 1943 el Estado Mayor de las Fuerzas Especiales de Oriente Medio había comenzado a preparar una incursión que sirviese de modelo para el empleo de fuerzas de desembarco en operaciones de pequeña escala y que, además, sirviese para algo mas que sólo para destruir las defensas enemigas. Si se tenia éxito, los alemanes se verían obligados a reformular sus guarniciones en las islas, por lo que tendrían que debilitar otros frentes más importantes, ya que los alemanes eran partidarios de mantener su presencia en el Egeo. Por otro lado, esas guarniciones necesitarían ser abastecidas convenientemente y los convoyes encargados podrían ser atacados desde el aire. Las perdidas que pudiera sufrir la armada alemana por ese motivo seria un golpe relativamente importante para sus escasos recursos navales.

Los dos artífices del plan, Turnbull y Lapraik, tenían claro todo lo anterior. Pero además, tenían la idea de provocar el mayor daño posible e infligir una cantidad importante de bajas a los alemanes de Simi. Para facilitar la operación se había desembarcado previamente equipo de reconocimiento durante la segunda semana de noviembre. Su misión era la de obtener información y localizar la situación de las tropas del Eje, así como también verificar el estado de los muelles y de los demás recursos existentes en la isla.



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Jellicoe, jefe del SBS (sentado, centro izquierda), en una reunión con Lapraik.



Para el ataque principal, Lapraik había planeado destinar parte de su escuadrón, una patrulla al mando del teniente de 23 años Robert “Bob” Buny, para atacar el cuartel general alemán, situado en el viejo castillo del pueblo, que era la casa del gobernador. Esta patrulla debía causar el máximo de bajas al enemigo en tanto que una segunda patrulla, constituida por el propio Lapraik con otros tres hombres, se escabulliría en los muelles, para así destruir los “caiques” que se construían en el mismo. Estas “caiques” pesaban hasta 20 toneladas y eran utilizadas por los alemanes para abastecer las islas y su destrucción les pondría grandes problemas para dicho abastecimiento.



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Lapraik (al centro) con sus hombres antes de la operación.



Una tercera patrulla, dotada de fusiles ametralladores “Bren”, se encargaría de proteger la retirada de las otras dos patrullas.



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El SBS Tewfik, que se usó como base de operaciones para el SBS. El equipo de transmisiones se encontraba en las cabinas del barco, para ser usado como conexión en los ataques.



Además de los “Brens”, el comando contaría con armas portátiles, incluyendo metralletas MP-40 tomadas a los alemanes. La MP-40 tenía una velocidad de tiro de 500 tiros por minuto y poseía una precisión muy superior a cualquier arma británica parecida, por lo que era muy apreciada para operaciones de esta tipo. Los hombres de Lapraik habían sido también entrenados en los métodos de demolición clásicos del SBS y estaban familiarizados con el uso de la bomba Lewis (una mezcla de explosivo plástico y un material térmico incendiario que tenía la apariencia de un pastel de Navidad) y el de otras cargas de demolición de acción retardada. Muchos de ellos, además, habían combatido en el desierto, mientras otros habían pertenecido a las secciones especiales anfibias de los comandos. En fin, todos ellos eran profesionales endurecidos por la lucha.



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Preparativos antes de la operación. Dos hombres cargan una “Bren” en el Tewfik, mientras un compañero vigila armado con una carabina M1.



El 17 de noviembre, Lapraik ya tenía la información del equipo de reconocimiento, y estaba listo para la misión.

El 20 de noviembre las patrullas se aproximaron a la isla de Simi en sus canoas y desembarcaron cerca de la bahía. “Bob” Buny condujo su pequeña fuerza directo al cuartel general del enemigo. Todo el equipo se movió con cuidado entre los escombros producidos por los anteriores bombardeos, procurando evitar los cristales rotos que había en las sendas que conducían a la casa de gobernador.



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Miembros del SBS comiendo antes del ataque.



Aunque parecía no haber centinelas, su presencia fue detectada por los alemanes ya que Buny percibió un susurro de voces de alarma. El jefe de la patrulla actuó con rapidez, arrojando una granada de mano en lo que aprecia ser el asentamiento de una ametralladora ligera, en la esquina de una habitación de la planta baja del edificio donde se encontraba el cuartel general. El teniente y sus hombres escucharon los gritos de los heridos por la explosión, mientras veían que varios soldados se acercaban por el camino de la bahía. Los siete alemanes que llegaban fueron abatidos por el sargento Peter “Tanky” Wary, al mismo tiempo que Buny abatía a otro enemigo que se había asomado por una ventana.



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Los hombres del SBS con armas capturadas, se lanzan al ataque en Simi.



Un amenazador silencio siguió a este primer acto de violencia. El comandante alemán intentaba preparar un contraataque y el resto de la guarnición de la isla tenia puesta su atención en los muelles, donde la patrulla de Lapraik estaba ya actuando. Buny aprovecho este momento de calma para colocar una carga explosiva de 10 kg. en la fachada del edificio, retirándose a continuación para unirse a la patrulla de Lapraik no sin antes dejar un reguero de trampas “cazabobos” para detener a sus posibles perseguidores.



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Un elemento fundamental del éxito conseguido en Simi, fue la adecuada información sobre la localización y la potencia del enemigo. Aquí, dos hombres se comunican por radio, mientras los otros dos vigilan la posible llegada de una patrulla alemana.



Entre tanto, los hombres de Lapraik ya habían llegado a los muelles sin ser descubiertos a pesar de que había varias ametralladoras de la Milicia Fascista en Punta Malo, dominando la bahía. Los británicos pusieron varias cargas explosivas en los “caiques” en construcción y en los generadores que había en la planta eléctrica, así como también en un almacén de víveres que encontraron a su paso.



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Dos hombres del SBS, con sus armas preparadas para hacer fuego, vigilan el horizonte en busca de cualquier señal que delate la presencia del enemigo.



Cuando estas cargas hicieron explosión los italianos comenzaron a disparar instintivamente en dirección a la bahía, creyendo seguramente que los atacantes tenían allí sus embarcaciones. Pero este fuego no solo estaba mal dirigido, sino que sirvió a los mismos británicos para conocer la situación de las posiciones defensivas.



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Primer desembarco. Los hombres de Lapraik aprovecharon la ocasión para destruir los emplazamientos de armas que el enemigo había dejado abandonadas.



Esto fue aprovechado por los hombres del sargento Ray Wittle para silenciar las armas enemigas con sus “Brens”, mientras los dos grupos atacantes se retiraban.



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Entrenamiento de comandos en canoas y fusiles ametralladores “Bren”.



Una vez todos los hombres del SBS se encontraron a bordo de sus canoas, Lapraik tomo la decisión de atacar la isla de Nixtros. Si esta acción formaba parte del plan original, es difícil afirmarlo, pero todo parece indicar que el ataque estaba previsto de antemano. Nixtros se encontraba a 40 km. al este de Simi, por lo que hubo que esconder las canoas durante el día para evitar a la aviación alemana. Las embarcaciones anclaron todo este tiempo muy cercanas a las rocas de una ensenada desierta. Para disimular su presencia, fueron cubiertas con redes de camuflaje. No era fácil encontrar buenas playas en las islas del Egeo, y por esta razón, las canoas del SBS se veían obligadas a veces a esconderse en las costas de la neutral Turquía. Normalmente los hombres al mando de estas embarcaciones solían llevar monedas de oro para comprar el silencio de cualquier testigo inquisitivo.



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El peligro de una deshidratación, siempre estaba presente en el Mediterráneo Oriental, por eso este hombre del SBS, se preocupa de beber toda el agua que necesita. Atento a una posible sorpresa, mantiene sus armas cerca de él, una carabina M1 y un subfusil alemán.



Al llegar a Nixtros los hombres del SBS pudieron comprobar que la isla tenia dos pequeñas bahías y consistía en realidad en un volcán extinguido de mas de 750 mt. de altitud. La patrulla mandada por el teniente John Birmose no encontró objetivos importantes, solo ubicando unas pocas lanchas alemanas.



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Los hombres del SBS hicieron buen uso de sus armas, como el fusil ametrallador “Bren” o la metralleta alemana MP-40 en sus incursiones, y que, como vemos aquí, necesitaban ser revisadas a fondo.



Las embarcaciones fueron incendiadas y también se procedió a destruir el cable telefónico submarino existente en la isla. La pérdida de este cable privaría a los alemanes del medio de enlace mas seguro que tenían para la comunicación entre las guarniciones isleñas, pues la radio podía ser interceptada y las embarcaciones que llevaban ordenes estaban expuestas a ser capturadas por los ingleses. De hecho, este sistema telefónico fue uno de los principales objetivos del SBS durante esta fase de las operaciones en el Mediterráneo Oriental.



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Hombres del SBS cargando explosivos, botes inflables, y canoas plegables en el Tewfik, antes de una operación. El Tewfik fue utilizado para transportar equipos a la zona de los objetivos, pero la última parte del recorrido se hacía por lo general, en canoa o “caique” que eran embarcaciones mucho menos llamativas. La canoa que se ve aquí, la Cockle Mark II, tenía la cubierta y la quilla de madera curvada y los laterales de lona. El Mark II fue una versión mejorada importantemente de la Folbot, ya que podía reducirse a un compacto de 15 cm. de profundidad y estaba diseñada para aguantar el arrastre sobre las playas rocosas.



Los hombres que habían desembarcado en Nixtros se dirigieron después a la isla de Piscopi. Sus defensores, un puñado de carabinieri, fueron desarmados rápidamente, procediéndose luego a destruir la estación telefónica existente en la isla. Posteriormente, los atacantes regresaron a Simi para verificar el alcance del daño causado. Una vez en tierra, aprovecharon la ocasión para eliminar una posición de ametralladoras que les fue revelada por los habitantes de la isla. Aunque una patrulla italiana intento cortarles la retirada, ésta fue obligada a retirarse gracias al fuego de las “Brens”.



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Las operaciones sobre Simi.



La incursión sobre estas tres islas tuvo tal éxito que los alemanes procuraron no ventilar públicamente ninguna noticia sobre ella.

Algo de la uniformología de le operación.



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Esta lámina presenta a un oficial del SBS, durante la incursión a Simi, en noviembre de 1943. Aquí se pueden ver una curiosa mezcla de prendas reglamentarias y no reglamentarias. El mono color kaki, las pequeñas polainas y las botas suecas de civil que luce en su vestimenta, resultan lo suficientemente resistentes para soportar cualquier golpe o caída y lo bastante ligero para ser utilizados bajo un calor extremo. La boina color beige y el emblema lo identifican como uno de los hombres del SAS de Stirling que se unieron al SBS de Jellicoe. La cantimplora italiana constituye posiblemente un botín de guerra conseguido en una incursión anterior. El arma que lleva en la funda colgada en el hombro es una Colt americana de calibre 0,45 pulgadas.



Continuará.........