Publicado: Jue May 24, 2007 3:44 pm
Resulta evidente (creo) que el P-1000 no tenía mucha más posibilidades que las naves espaciales que dibujan los niños. Se me ocurren muchos problemas:
- Técnicamente, un vehículo de 1.000 Tn, aunque factible, es mucho más complejo e construir que uno de 50 Tn. Sobre todo por el sistema de suspensión y transmisión. La motorización también sería un problema, no porque no hubiese motores de esa potencia, sino porque los que había (los de los submarinos eran adecuados) eran más apropiados para su uso naval, por lo que eran bastante grandes y diseñados para ser económicos, pero que respondían mal a los cambios de régimen propios de un vehículo de combate. Vamos, que era preciso diseñar un motor con características que se salían de todo lo fabricado hasta la fecha.
- Un detalle ridículo era el del armamento. Dos cañones de 280 mm es excesivo, su retroceso sería excesivo incluso para semejante vehículo. Los monitores con armamento de esa potencia rondaban las 5.000 Tn, por lo que en un tanque de 1.000 Tn producirían unos esfuerzos tan importantes (tanto por su propio peso como sobre todo por el retroceso) que probablemente harían inestable al vehículo durante el fuego (con las consecuencias obvias para la precisión) y dañarían la suspensión. La artillería de ese calibre tenía otro problema, eran cañones muy caros, difíciles de fabricar y aún más difícil sería su producción en el número requerido por un vehículo de combate.
- Aunque fuese posible, semejante cañón (dos cañones, supongo que para poder disparar si fallaba el primer disparo) es ridículo. Su recarga es tan compleja, al requerir grúas, etc., que con suerte podría disparar una vez por minuto (en un acorazado se consigue mayor cadencia, pero con mucho más espacio). No llevaría casi munición (espacio, de nuevo: no reo que cupiesen más de una docena de disparos). Sería excesivamente potente para su uso táctico (sólo tiene lógica contra fortificaciones o tal vez contra otros vehículos similares). Lo peor es que no sería preciso, un cañón de 203 mm bastaría para perforar la coraza frontal de ese monstruo (en 1.000 Tn no cabe excesivo blindaje) sobre todo con proyectiles subcalibrados, que ya se estaban probando.
- La protección estaría por ver, ante el enorme peso de la torre. Y siempre quedaría el problema de los flancos y la parte trasera, el techo y sobre todo la transmisión. Un disparo en la oruga, y era el blanco ideal para la artillería de campaña.
- Su empleo táctico sería demencial. Muy pocos terrenos resistirían su uso, y ni me imagino lo que sería atravesar un riachuelo. Su potente armamento sólo tendría sentido si se podía usar a grandes alcances (miles de metros), pero dudo que el cañón pudiese seguir a objetivos de movimiento rápido (otros tanques). En zonas más cerradas, sería excesivamente vulnerable. Lo peor, es que sería vulnerable a armas más baratas: cañones de alta velocidad potentes (de 155 ó 203 mm que los aliados estaban probando, pero no usaron), cargas huecas, bombas aéreas, minas, etcétera.
Vamos, que se trataba (como dice el mensaje) de reproducir las batallas navales, pero en tierra. Si recordar lo que le pasaba a las grandes unidades navales cuando se acercaban a tierra más de la cuenta y podían ser atacadas con medios ligeros (minas, lanchas rápidas… su equivalente sería minas, cargas huecas, tanques y cazacarros).
De todas formas, como ejercicio de diseño, puede ser curioso, nunca está de más probar ideas nuevas. Pero más sensata era la serie ‘E’ (sobre todo si se limitaba al E-50 e inferiores, los E-75 y E-100 no eran sino otro disparate más).
Saludos
- Técnicamente, un vehículo de 1.000 Tn, aunque factible, es mucho más complejo e construir que uno de 50 Tn. Sobre todo por el sistema de suspensión y transmisión. La motorización también sería un problema, no porque no hubiese motores de esa potencia, sino porque los que había (los de los submarinos eran adecuados) eran más apropiados para su uso naval, por lo que eran bastante grandes y diseñados para ser económicos, pero que respondían mal a los cambios de régimen propios de un vehículo de combate. Vamos, que era preciso diseñar un motor con características que se salían de todo lo fabricado hasta la fecha.
- Un detalle ridículo era el del armamento. Dos cañones de 280 mm es excesivo, su retroceso sería excesivo incluso para semejante vehículo. Los monitores con armamento de esa potencia rondaban las 5.000 Tn, por lo que en un tanque de 1.000 Tn producirían unos esfuerzos tan importantes (tanto por su propio peso como sobre todo por el retroceso) que probablemente harían inestable al vehículo durante el fuego (con las consecuencias obvias para la precisión) y dañarían la suspensión. La artillería de ese calibre tenía otro problema, eran cañones muy caros, difíciles de fabricar y aún más difícil sería su producción en el número requerido por un vehículo de combate.
- Aunque fuese posible, semejante cañón (dos cañones, supongo que para poder disparar si fallaba el primer disparo) es ridículo. Su recarga es tan compleja, al requerir grúas, etc., que con suerte podría disparar una vez por minuto (en un acorazado se consigue mayor cadencia, pero con mucho más espacio). No llevaría casi munición (espacio, de nuevo: no reo que cupiesen más de una docena de disparos). Sería excesivamente potente para su uso táctico (sólo tiene lógica contra fortificaciones o tal vez contra otros vehículos similares). Lo peor es que no sería preciso, un cañón de 203 mm bastaría para perforar la coraza frontal de ese monstruo (en 1.000 Tn no cabe excesivo blindaje) sobre todo con proyectiles subcalibrados, que ya se estaban probando.
- La protección estaría por ver, ante el enorme peso de la torre. Y siempre quedaría el problema de los flancos y la parte trasera, el techo y sobre todo la transmisión. Un disparo en la oruga, y era el blanco ideal para la artillería de campaña.
- Su empleo táctico sería demencial. Muy pocos terrenos resistirían su uso, y ni me imagino lo que sería atravesar un riachuelo. Su potente armamento sólo tendría sentido si se podía usar a grandes alcances (miles de metros), pero dudo que el cañón pudiese seguir a objetivos de movimiento rápido (otros tanques). En zonas más cerradas, sería excesivamente vulnerable. Lo peor, es que sería vulnerable a armas más baratas: cañones de alta velocidad potentes (de 155 ó 203 mm que los aliados estaban probando, pero no usaron), cargas huecas, bombas aéreas, minas, etcétera.
Vamos, que se trataba (como dice el mensaje) de reproducir las batallas navales, pero en tierra. Si recordar lo que le pasaba a las grandes unidades navales cuando se acercaban a tierra más de la cuenta y podían ser atacadas con medios ligeros (minas, lanchas rápidas… su equivalente sería minas, cargas huecas, tanques y cazacarros).
De todas formas, como ejercicio de diseño, puede ser curioso, nunca está de más probar ideas nuevas. Pero más sensata era la serie ‘E’ (sobre todo si se limitaba al E-50 e inferiores, los E-75 y E-100 no eran sino otro disparate más).
Saludos