Publicado: Mié Jun 22, 2022 11:02 pm
por Kurt_Steiner
Un Verdeja nuevo y mejorado

Tras el éxito de las pruebas de enero de 1939, Verdeja se dispuso a realizar algunas modificaciones en su tanque basándose en las recomendaciones de la comisión y en sus propias ideas para darle más potencia al vehículo y crear algo más similar a su concepto original.

Para ello, el vehículo debía alargarse y ensancharse, y la parte trasera vertical debía inclinarse. La posición de un nuevo motor Lincoln 'Zephyr' de 12 cilindros y 120 CV se cambiaría con lo que antes era el lugar del conductor. La intención era aumentar el blindaje general, mayor capacidad de combustible y proyectiles, y una nueva torreta troncocónica sin puerta inferior más similar a la de un Panzer I. Se planearon dos prototipos de lo que sería el Verdeja No. 1, uno hecho de chapa de hierro para una producción rápida y estar lista para la prueba lo antes posible y una segunda con chapa de acero como se diseñó originalmente.

La producción de estos dos prototipos contó con un presupuesto de 50.000 pesetas (46.000 €/55.200 $ en términos modernos) en febrero de 1939 y se trasladó a la recién creada Oficina Técnica y Taller Experimental de Carros de Combate (Oficina Técnica y Taller Experimental de Tanques) de los Talleres Mecánicos y Garaje RAG S.A. en la Avenida Recalde, Bilbao, norte de España, región escogida por su experiencia en la construcción de los tanques Trubia para el bando republicano y en la conversión de los Panzer I Breda para el nacionalista. Las diferentes partes del tanque iban a ser construidas por diferentes empresas de la región de Vizcaya de la que formaba parte Bilbao, como Altos Hornos de Vizcaya, Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) y S.A. Echeverría entre otras.
Sin embargo, surgieron problemas ya que no había suficiente dinero para construir el segundo prototipo ni para terminar el primero. El proyecto, por tanto, se suspendió y el prototipo inacabado fue enviado a los campos de la Maestranza de Artillería de Madrid, que a estas alturas, a mediados de 1939, acabada la Guerra Civil, estaba en manos de Franco.