Publicado: Mié Jul 17, 2024 12:02 pm
por Kurt_Steiner
Ataques nocturnos
Desde los comienzos de la carrera operacional del Marauder se había pensado en usarlo en otras misiones a parte de las diurnas. Pensando en que los ataques nocturnos de la RAF quizás no atacaban generalmente objetivos tácticos, dando un respiro a los alemanes en Francia hasta que regresaran los ataques diurnos americanos, un oficial del Pentágono aprobó la idea de los ataques nocturnos de los Marauder.

Pocos oficiales de la 9ª Fuerza Aérea mostraron entusiasmo por su nuevo trabajo, pero la decisión tenía sentido dentro de las operaciones que se llevaban a cabo. Si los bombarderos medios y los aviones de ataque podían bombardear con precisión por la noche, el apoyo a las tropas mejoraría sustancialmente. Para eso se destinaron tres grupos (los 409º, 410ª y 416ª), que habían estado equipados con el A-20 a comienzos de la primavera de 1944, pero fueron reemplazados por el 322º, que comenzó su entrenamiento nocturno en abril, durante el cual se estimó que la altura de bombardeo nocturno efectivo era entre los 1400 y 2200 metros.

Sin embargo, los B-26 no fueron modificados para las operaciones nocturnos. Carecían de apagallamas en los motores y las tripulaciones se preguntaban cómo iban a identificar de noche a los cazas enemigos sin ayudas visuales o que tendrían que hacer en caso de quedar cegados por los focos enemigos en el área del objetivo. O como llevar de vuelta un bombardero cargado de bombas si no habían podido identificar el objetivo. Pocas respuestas acallaron sus dudas.

Sin embargo el entrenamiento progresó e hizo que las otras unidades de B-26 de la 9ª Fuerza Aérea también lo tomaran, puesto que la mayoría de ellas fueron usadas en ataques nocturnos.

Finalmente, en la noche del 23 al 24 de mayo el 322º atacó Beaumont-le-Roger, precedido por dos pathfienders. Pocos resultados positivos se pudieron extraer tanto de este como del segundo ataque lanzado unas pocas noches más tarde. Al menos no se tuvieron que lamentar bajas.

La noche del 7 al 8 de julio, tres aviones del 1er PS(P) equipados con el sistema Oboe lideraron al 322º en su ataque al Chateau de Ribeaucourt, en el norte de Francia. Identificado por el maquis como un cuartel de oficiales e ingenieros del programa V1, era un objetivo Noball, pero pocos apreciaron las dificultados de destruir un grupo de edificios en territorio enemigo de noche.

Bajo una clara luz de luna y asediados por los focos enemigos, el 322º se vio perseguido por la flak y los cazas nocturnos y, apenas penetraron 16 kilómetros en territorio enemigo comenzó la ordalía. Los aviones sufrieron 14 ataques que destruyeron 9 B-26 mientras que un superviviente (con "más de mil agujeros") regresó como pudo a su base en Tangmere para no volar nunca más. El 11º avión quedó muy dañado al aterrizar al fallarle el tren de aterrizaje. En total, 78 tripulantes fueron declarados desaparecidos en acción.

Pese a la resistencia el chateau fue bombardeado. Los tripulantes de los Bf 110 de la NJG 6 no identificaron correctamente los aviones atacantes, reclamando el derribo de 10 "Wellingtons" esa noche, muchos meses después de que la RAF retirara a ese bombardero bimotor de tales operaciones.