Publicado: Dom Jul 28, 2024 7:05 pm
Las graves bajas forzaron a replantearse las operaciones y tras la experiencia del 322º, comenzaron a surgir grandes dudas sobre usar el B-26 de noche. Se sugirió que cada grupo de la 9ª Fuerza Aérea lanzaría operaciones nocturnas por un mes en lugar de un determinado número de misiones. Esto se estaba estudiando cuando el 322º realizó su cuarta misión en la noche de 4 al 5 de agosto. Con luna clara, los B-26 bombardearon el combustible y las municiones almacenadas en el Foret de Fille. Sólo se vio un caza enemigo y la flak fue ligera. Dos bombarderos fueron dañados.
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El suministro de combustible enemigo fue de nuevo el objetivo del 322º en su quinto ataque en la noche del 27 al 28 de agosto. El lugar era Mont de Bolbec, y todos salvo uno de los Marauder lanzaron su carga sobre el objetivo. Todos regresaron. Junto al 322, el 323º también había realizado cinco misiones nocturnas en agosto. Se concedió permiso para atacar a más baja altura de la original. En su primer ataque en la noche del 6 al 7 de agosto atacaron la batería en la ile de Cezembere. Los atacantes eran 41 B-26 y cinco exploradores. Los aviones bombarderos de manera individual los objetivos marcados.
La falta de noticias sobre los resultados de los ataques nocturnos hicieron que las tripulaciones de los Marauder consideraran que estaban perdiendo el tiempo. Peor aún, tres ataques nocturnos previstos entre el 12 y el 15 fueron cancelados. En unos pocos días el 322º se preparó para dejar Gran Bretaña y volar a sus nuevas bases en France, parte de un movimiento general que enviaría al continente a toda la fuerza de B-26 de la 9a Fuerza Aérea.
Operación Cobra.
A diferencia de los cazabombarderos, los bombarderos medios tenían problemas para alcanzar con precisión sus objetivos sin disponer de una buena referencia visual de las tropas. La operación Cobra -la ruptura del frente en Saint Lo en julio- puso el foco sobre este problema cuando los "medios" y "pesados" intentaron lanzar bombardeos de saturación sobre el enemigo. El 24 de julio 580 "medios" de la 9a Fuerza Aérea debía atacar un zona de 1 kilómetro de largo y cinco de ancho. Por desgracia, algunas bombas cayeron sobre la 30ª División de Infantería.
Para evitar esos incidentes se dispuso una distancia de seguridad de 1325 metros. Pese a estos errores, Cobra fue un éxito aplastante. Las fuerzas alemanas fueron aplastadas y el 25, las tropas estadounidenses avanzaron hacia Avranches y luego giraron al este para asegurar la zona en el flanco alemán. El desesperado contraataque de Mortain el 7 de agosto inició cinco días de combates, dominados por la aviación aliada, tras lo que comenzó la retirada a través de la bolsa de Falaise-Argentan, la tumba de la Wehrmacht en Francia.

Algunos morros de los Marauder presumían de una elaborada decoración, como el B-26G-1 Lucky Star, del comandante de grupo, el coronel Thomas B. Hall, del 584º Escuadrón, 384º Grupo de Bombarderos. El recuento de las 68 misiones va apuntados en las portezuelas de la rueda del morro.
Combat Aircraft - 2, pg 48
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El suministro de combustible enemigo fue de nuevo el objetivo del 322º en su quinto ataque en la noche del 27 al 28 de agosto. El lugar era Mont de Bolbec, y todos salvo uno de los Marauder lanzaron su carga sobre el objetivo. Todos regresaron. Junto al 322, el 323º también había realizado cinco misiones nocturnas en agosto. Se concedió permiso para atacar a más baja altura de la original. En su primer ataque en la noche del 6 al 7 de agosto atacaron la batería en la ile de Cezembere. Los atacantes eran 41 B-26 y cinco exploradores. Los aviones bombarderos de manera individual los objetivos marcados.
La falta de noticias sobre los resultados de los ataques nocturnos hicieron que las tripulaciones de los Marauder consideraran que estaban perdiendo el tiempo. Peor aún, tres ataques nocturnos previstos entre el 12 y el 15 fueron cancelados. En unos pocos días el 322º se preparó para dejar Gran Bretaña y volar a sus nuevas bases en France, parte de un movimiento general que enviaría al continente a toda la fuerza de B-26 de la 9a Fuerza Aérea.
Operación Cobra.
A diferencia de los cazabombarderos, los bombarderos medios tenían problemas para alcanzar con precisión sus objetivos sin disponer de una buena referencia visual de las tropas. La operación Cobra -la ruptura del frente en Saint Lo en julio- puso el foco sobre este problema cuando los "medios" y "pesados" intentaron lanzar bombardeos de saturación sobre el enemigo. El 24 de julio 580 "medios" de la 9a Fuerza Aérea debía atacar un zona de 1 kilómetro de largo y cinco de ancho. Por desgracia, algunas bombas cayeron sobre la 30ª División de Infantería.
Para evitar esos incidentes se dispuso una distancia de seguridad de 1325 metros. Pese a estos errores, Cobra fue un éxito aplastante. Las fuerzas alemanas fueron aplastadas y el 25, las tropas estadounidenses avanzaron hacia Avranches y luego giraron al este para asegurar la zona en el flanco alemán. El desesperado contraataque de Mortain el 7 de agosto inició cinco días de combates, dominados por la aviación aliada, tras lo que comenzó la retirada a través de la bolsa de Falaise-Argentan, la tumba de la Wehrmacht en Francia.

Algunos morros de los Marauder presumían de una elaborada decoración, como el B-26G-1 Lucky Star, del comandante de grupo, el coronel Thomas B. Hall, del 584º Escuadrón, 384º Grupo de Bombarderos. El recuento de las 68 misiones va apuntados en las portezuelas de la rueda del morro.
Combat Aircraft - 2, pg 48