Publicado: Mar Ago 06, 2024 4:25 pm
De la actuación de los Marauder durante la batalla de Normandía se dijo que era una "bendición dudosa". No se les criticó por sus errores tanto como a los pesados, pero se les acusó de no estar bien comunicados con las tropas de tierra, de ser demasiado inflexibles y de no responder tan rápido como los cazas.
Aunque los cazas eran mejores para tareas de apoyo directo, los Marauder eran mejores en atacar detrás las líneas enemigas. Por la altura a la que volaban, escapaban de la flak ligera, aunque no de la más pesada.
Durante la diversas operaciones que tuviera lugar, un B-26 ganó la medalla más alta de EEUU. A comienzos de agosto los aliados estaban limpiando el norte de Francia de fuerzas enemigas; los Marauder mantenían la presión atacando puentes que pudieran ser usados por los alemanes en su huída. Durante seta fase, el 394º Grupo de Bombardeo se apunto su 100º misión de la guerra. Confirmando su fama como destructores de puentes. Centrándose en la región del Loira, los bombarderos atacaron los puentes de Ce y Cinq Mars el 1 de agosto. Varios cazas alemanes reclamaron el derribo de varios Marauder, uno de ellos por el unteroffizier Alfred Reckhenrich, del 15./JG 27 sobre La Meiganne, su primera victoria en un Bf 109G.
El 7 de agosto el 394º atacó otro puente, esta vez en Nogent sur Seine. Pese al preciso fuego enemigo, que causó tres bajas al grupo antes de alcanzar su objetivo, el puente fue destruido. Esa tarde el 394º lanzó 28 toneladas de bombas sobre un depósito de municiones en Bauches au Desert, al sur de Nantes, seguido el 8 por un ataque contra un puente sobre el Marne en Nanteuil. La metralla hirió a numerosos pilotos y dañó unos 30 bombarderos, aunque no se perdió ninguno.
Dos misiones tuvieron lugar el 9 de agosto contra el puente ferroviario de Compiegne, sobre el que el 394º lanzó numerosas bombas. En la segunda misión del día, el capitán Darrell R Lindsey, del 585º Escuadrón, encabezó al grupo por décima vez: 33 B-26 atacaron el puente sobre el Oise en L'Isle Adam. Los alemanes defendieron el puente con uñas y dientes, y el aparato de Lindsey lucia varios agujeros en el fuselaje cuando llegaron al objetivo. Su motor izquierdo fue dañado, pero el aparato se mantuvo en la cabeza de la formación. Poco después de lanzar las bombas y con los depósitos dañados, Lindsey ordenó a la tripulación que saltara en paracaídas. A costa de su vida, Lindsey salvó la de sus compañeros, por lo que fue condecorado con la Medalla de Honor del Congreso a título postumo, la única que recibió un tripulante de los B-26 durante la guerra. Cuatro de sus compañeros fueron capturados por los alemanes, tres regresaron a las líneas aliadas y uno fue declarado desaparecido en combate.
Aunque los cazas eran mejores para tareas de apoyo directo, los Marauder eran mejores en atacar detrás las líneas enemigas. Por la altura a la que volaban, escapaban de la flak ligera, aunque no de la más pesada.
Durante la diversas operaciones que tuviera lugar, un B-26 ganó la medalla más alta de EEUU. A comienzos de agosto los aliados estaban limpiando el norte de Francia de fuerzas enemigas; los Marauder mantenían la presión atacando puentes que pudieran ser usados por los alemanes en su huída. Durante seta fase, el 394º Grupo de Bombardeo se apunto su 100º misión de la guerra. Confirmando su fama como destructores de puentes. Centrándose en la región del Loira, los bombarderos atacaron los puentes de Ce y Cinq Mars el 1 de agosto. Varios cazas alemanes reclamaron el derribo de varios Marauder, uno de ellos por el unteroffizier Alfred Reckhenrich, del 15./JG 27 sobre La Meiganne, su primera victoria en un Bf 109G.
El 7 de agosto el 394º atacó otro puente, esta vez en Nogent sur Seine. Pese al preciso fuego enemigo, que causó tres bajas al grupo antes de alcanzar su objetivo, el puente fue destruido. Esa tarde el 394º lanzó 28 toneladas de bombas sobre un depósito de municiones en Bauches au Desert, al sur de Nantes, seguido el 8 por un ataque contra un puente sobre el Marne en Nanteuil. La metralla hirió a numerosos pilotos y dañó unos 30 bombarderos, aunque no se perdió ninguno.
Dos misiones tuvieron lugar el 9 de agosto contra el puente ferroviario de Compiegne, sobre el que el 394º lanzó numerosas bombas. En la segunda misión del día, el capitán Darrell R Lindsey, del 585º Escuadrón, encabezó al grupo por décima vez: 33 B-26 atacaron el puente sobre el Oise en L'Isle Adam. Los alemanes defendieron el puente con uñas y dientes, y el aparato de Lindsey lucia varios agujeros en el fuselaje cuando llegaron al objetivo. Su motor izquierdo fue dañado, pero el aparato se mantuvo en la cabeza de la formación. Poco después de lanzar las bombas y con los depósitos dañados, Lindsey ordenó a la tripulación que saltara en paracaídas. A costa de su vida, Lindsey salvó la de sus compañeros, por lo que fue condecorado con la Medalla de Honor del Congreso a título postumo, la única que recibió un tripulante de los B-26 durante la guerra. Cuatro de sus compañeros fueron capturados por los alemanes, tres regresaron a las líneas aliadas y uno fue declarado desaparecido en combate.