Publicado: Sab Sep 28, 2024 1:20 pm
Los cazabombarderos se habían especializado en inmovilizar los convoyes enemigos destruyendo el vehículo de cabeza y el último, de manera que el resto de la columna podía ser destrozada a placer por los cazas o los bombarderos medios. El final de la batalla de las Ardenas se vio marcadas por la carnicería sufrida por la Wehrmacht en las carreteras, con el golpe de gracia llegando el 22 de enero, cuando el 387º y el 394º Grupo de Bombarderos enviaron a sus B-26 contra los puentes. Los aviones se encontraron con atascos de hasta 1.500 vehículos.
Enero fue la culminación de meses de duros combates. Se perdieron 20 "medios" en los combates o por el tiempo, aunque las operaciones continuaron durante 19 días, durante los cuales la 9ª Fuerza Aérea lanzó 3938 salidas, 2540 consideradas efectivas. El 15 de enero fue un récord en su historial: ese día los B-26 lanzaron 100.000 toneladas de bombas sobre objetivos enemigos en un total de 80.000 salidas, en las que se perdieron 300 aviones.
Muchas de las salidas de febrero fueron en apoyo de la operación Clarión, la planeada parálisis del sistema de transporte alemán detrás de las líneas alemanas por espacio de 24 horas. Los bombarderos de la 9! Fuerza Aérea fueron asignados 80 posibles objetivos, de los que 50 fueron atacados. Una novedad para estas operaciones fue el uso de Marauders para ametrallar objetivos terrestres después de que se autorizara atacar objetivos de oportunidad a baja altura. La Jagdwaffe ya no era un peligro.
Este permiso causó emociones encontradas entre las tripulaciones, pues muchos pilotos la vieron como una sentencia de muerte, y otros le vieron el lado positivo, pues volar un "P-26" era un cambio después de haber volado a media altura y recibir las "atenciones" de la flak. Cuando llegaron los informes, se descubrió que las tripulaciones estaban ansiosas por repetir. Irónicamente, el fabricante, Martin, había propuesto adoptar uno de los primeros B-26 de serie en un avión "ametrallador", pero no recibió ningún encargo por ese modelo.
Clarion fue una operación "como de costumbre", con los medios bombardeando 46 de sus 50 objetivos más cuatro secundarios. Sólo se perdió un aparato.
La mejora del tiempo y el ritmo acelerado de las operaciones terrestres llegando a un climax exigió un gran esfuerzo de las unidades tácticas. La Novena llegó a apoyar a las tropas soviéticas bombardeando puentes ferroviarios en Colonia y Frankfurt, lo que retrasó el envío de refuerzos al este.

Pugnacious, del 587º Escuadrón del 394º Grupo de Bombardeo, siendo cargado de bombas en Cambrai a comienzos de 1945.
Combat Aircraft - 2, pg 76
Enero fue la culminación de meses de duros combates. Se perdieron 20 "medios" en los combates o por el tiempo, aunque las operaciones continuaron durante 19 días, durante los cuales la 9ª Fuerza Aérea lanzó 3938 salidas, 2540 consideradas efectivas. El 15 de enero fue un récord en su historial: ese día los B-26 lanzaron 100.000 toneladas de bombas sobre objetivos enemigos en un total de 80.000 salidas, en las que se perdieron 300 aviones.
Muchas de las salidas de febrero fueron en apoyo de la operación Clarión, la planeada parálisis del sistema de transporte alemán detrás de las líneas alemanas por espacio de 24 horas. Los bombarderos de la 9! Fuerza Aérea fueron asignados 80 posibles objetivos, de los que 50 fueron atacados. Una novedad para estas operaciones fue el uso de Marauders para ametrallar objetivos terrestres después de que se autorizara atacar objetivos de oportunidad a baja altura. La Jagdwaffe ya no era un peligro.
Este permiso causó emociones encontradas entre las tripulaciones, pues muchos pilotos la vieron como una sentencia de muerte, y otros le vieron el lado positivo, pues volar un "P-26" era un cambio después de haber volado a media altura y recibir las "atenciones" de la flak. Cuando llegaron los informes, se descubrió que las tripulaciones estaban ansiosas por repetir. Irónicamente, el fabricante, Martin, había propuesto adoptar uno de los primeros B-26 de serie en un avión "ametrallador", pero no recibió ningún encargo por ese modelo.
Clarion fue una operación "como de costumbre", con los medios bombardeando 46 de sus 50 objetivos más cuatro secundarios. Sólo se perdió un aparato.
La mejora del tiempo y el ritmo acelerado de las operaciones terrestres llegando a un climax exigió un gran esfuerzo de las unidades tácticas. La Novena llegó a apoyar a las tropas soviéticas bombardeando puentes ferroviarios en Colonia y Frankfurt, lo que retrasó el envío de refuerzos al este.

Pugnacious, del 587º Escuadrón del 394º Grupo de Bombardeo, siendo cargado de bombas en Cambrai a comienzos de 1945.
Combat Aircraft - 2, pg 76