Publicado: Mar Ene 14, 2025 12:44 pm
Sobre África del Norte, septiembre terminó con una serie de encuentros entre los Falcos y los Blenheims. Un aparato de la 211ª Squadriglia hizo un aterrizaje forzoso el 25, otro, de la 55º, fue derribado el 27 por una patrulla de la 97ª Squadriglia, que también dañó a un segunda aparato de la misma unidad Finalmente, un bombardero del 113º Escuadrón fue derribado por tres cazas del 13º Gruppo el 30. Ese mismo día vio al Blenheim I hacer su debut en el frente norte en África Oriental cuando elementos del 45º Escuadrón, temporalmente destinado desde Egipto, comenzó a operar desde ahí. Durante una incursión contra Gura -la base de la 412º Squadriglia-, el aparato del teniente de vuelo GJ Bush fue derribado. El avión pudo ser una víctima del tenente Visintini, que fue acreditado con el derribo de dos Blenheims sobre Gura durante ese periodo.
Las unidades Falco informó que había derribado al menos 15 bombarderos sufriendo sólo una baja a cambio durante septiembre. Y a pesar de que Fiat no pudo aumentar su producción por encima de los 40 aviones al mes, la escuadrilla de CR 42 continuó aumentando su tamaño mientras Mussolini, en un intento de cambiar el balance de poder dentro del Eje a su favor, decidió abrir dos frentes adicionales.
DOS NUEVOS FRENTES.
Con la rendición francesa el 22 de junio de 1940 poniendo fin a las operaciones de los gruppi equipados con los CR 42 de la 1ª Squadra Aérea, sus unidades estuvieron inactivas durante varios meses en sus bases al norte de Italia del noroeste. Tras la capitulación francesa, Mussolini empezó a pensar en enviar a la 1ª Squadra a Bélgica para que luchara junto a la Luftwaffe en la Batalla de Inglaterra.
El plan del Duce siguió adelante a pesar de la oposición de los cuarteles general de la Fuerza Aérea en Rome. El General Corso Fougier fue enviado a Alemania en agosto para estudiar la situación del frente del Canal. Regresó siendo consciente de que las condiciones meteorológicas que la 1ª Squadra Aerea encontraría a su llegada a Bélgica normalmente dejaría a los aviones en tierra en el Mediterráneo. Fougier también entendió que los combates tradicionales entre cazas habían cambiado al introducir de los "picados" y "zoom", con un gran énfasis puesto en el armamento pesado. Pero la Luftwaffe le había mostrado, con datos y estadísticas, que estaban a punto de lograr la superioridad aérea y que las inferiores unidades italianas podrían usarse con éxito. Por ello se siguió adelante con la esperanza de un final rápido de las operaciones.
El Corpo Aereo Italiano (CAI) fue creado formalmente el 10 de septiembre. Incluía un nuevo stormo de caza, el 56º, fromado por el 18º Gruppo y sus CR 42, y el 20º Gruppo y sus Fiat G.40. Estas unidades recibieron los mejores aviones, con los dos gruppi recibiendo aviones directamente de las fábricas con los equipos más modernos disponibles entonces. Por primera vez un grupo completo de CR 42 recibió las ventajas de usar la radio en la mayoría de sus aviones, aunque fueran los receptores ARC 1, poco fiables, que fueron normalmente retirados para ahorrar peso. Los aviones recibieron depósitos de combustible adicionales, aunque no autosellantes, pero el armamento fue reducido a una única Breda-SAFAT de 12,7 mm, con la otra ametralladora reemplazada por una de 7,7 mm.
Los Falcos, liderados por el mayor Ferruccio Vosilla, dejó Turin-Mirafiori el 16 de octubre y llegó a Ursel, en Bélgica, el 19. Una vez en la nueva base, los pilotos del 18º Gruppo comenzaron a relacionarse con sus colegas alemanes. Los pilotos germanos eran muy optimistas sobre el curso general de la guerra, pese a las grandes bajas sufridas a manos de la RAF. Cuando llegó el momento de estudiar el equipo italiano, expresaron con franqueza que el CR 42 no era adecuado para la lucha. En especial, estaba sorprendidos por la total falta de protección para los pilotos. También explicaron la gran importancia de la radio, no sólo para ayudar a los pilotos en la navegación, sino por motivos tácticos.
En Ursel se apresuraron para intentar mejorar la situación. Se añadió blindaje a la parte posterior de los asientos y los depósitos de combustible auxiliares fueron retirados, aunque significó que los Fiat ahora sólo eran capaces de llegar a la parte oriental de Kent o al sur de Sussex, con apenas capacidad para estar 10 minutos sobre su objetivo. Además, se probó un nuevo tipo de radios para reemplazar a las inútiles ARC 1. No fue una mejora, sin embargo, y los pilotos italianos se dieron cuenta de que su único medio de comunicación en combate serían las señales como mover las alas, disparar sus armas y señalar con las manos, como en los tiempos de la Gran Guerra.

Pilotos del 18º Gruppo frente a sus CR 42 en Ursel en octubre de 1940. A su izquierda, sin su chaleco salvavidas, el capitán Gino Lodi, comandante de la 95º Squadriglia. El capitán Edoardo Molinari, comandante de la 83º Squadriglia, está a su izquierda.
AA 90, pg 26.
Las unidades Falco informó que había derribado al menos 15 bombarderos sufriendo sólo una baja a cambio durante septiembre. Y a pesar de que Fiat no pudo aumentar su producción por encima de los 40 aviones al mes, la escuadrilla de CR 42 continuó aumentando su tamaño mientras Mussolini, en un intento de cambiar el balance de poder dentro del Eje a su favor, decidió abrir dos frentes adicionales.
DOS NUEVOS FRENTES.
Con la rendición francesa el 22 de junio de 1940 poniendo fin a las operaciones de los gruppi equipados con los CR 42 de la 1ª Squadra Aérea, sus unidades estuvieron inactivas durante varios meses en sus bases al norte de Italia del noroeste. Tras la capitulación francesa, Mussolini empezó a pensar en enviar a la 1ª Squadra a Bélgica para que luchara junto a la Luftwaffe en la Batalla de Inglaterra.
El plan del Duce siguió adelante a pesar de la oposición de los cuarteles general de la Fuerza Aérea en Rome. El General Corso Fougier fue enviado a Alemania en agosto para estudiar la situación del frente del Canal. Regresó siendo consciente de que las condiciones meteorológicas que la 1ª Squadra Aerea encontraría a su llegada a Bélgica normalmente dejaría a los aviones en tierra en el Mediterráneo. Fougier también entendió que los combates tradicionales entre cazas habían cambiado al introducir de los "picados" y "zoom", con un gran énfasis puesto en el armamento pesado. Pero la Luftwaffe le había mostrado, con datos y estadísticas, que estaban a punto de lograr la superioridad aérea y que las inferiores unidades italianas podrían usarse con éxito. Por ello se siguió adelante con la esperanza de un final rápido de las operaciones.
El Corpo Aereo Italiano (CAI) fue creado formalmente el 10 de septiembre. Incluía un nuevo stormo de caza, el 56º, fromado por el 18º Gruppo y sus CR 42, y el 20º Gruppo y sus Fiat G.40. Estas unidades recibieron los mejores aviones, con los dos gruppi recibiendo aviones directamente de las fábricas con los equipos más modernos disponibles entonces. Por primera vez un grupo completo de CR 42 recibió las ventajas de usar la radio en la mayoría de sus aviones, aunque fueran los receptores ARC 1, poco fiables, que fueron normalmente retirados para ahorrar peso. Los aviones recibieron depósitos de combustible adicionales, aunque no autosellantes, pero el armamento fue reducido a una única Breda-SAFAT de 12,7 mm, con la otra ametralladora reemplazada por una de 7,7 mm.
Los Falcos, liderados por el mayor Ferruccio Vosilla, dejó Turin-Mirafiori el 16 de octubre y llegó a Ursel, en Bélgica, el 19. Una vez en la nueva base, los pilotos del 18º Gruppo comenzaron a relacionarse con sus colegas alemanes. Los pilotos germanos eran muy optimistas sobre el curso general de la guerra, pese a las grandes bajas sufridas a manos de la RAF. Cuando llegó el momento de estudiar el equipo italiano, expresaron con franqueza que el CR 42 no era adecuado para la lucha. En especial, estaba sorprendidos por la total falta de protección para los pilotos. También explicaron la gran importancia de la radio, no sólo para ayudar a los pilotos en la navegación, sino por motivos tácticos.
En Ursel se apresuraron para intentar mejorar la situación. Se añadió blindaje a la parte posterior de los asientos y los depósitos de combustible auxiliares fueron retirados, aunque significó que los Fiat ahora sólo eran capaces de llegar a la parte oriental de Kent o al sur de Sussex, con apenas capacidad para estar 10 minutos sobre su objetivo. Además, se probó un nuevo tipo de radios para reemplazar a las inútiles ARC 1. No fue una mejora, sin embargo, y los pilotos italianos se dieron cuenta de que su único medio de comunicación en combate serían las señales como mover las alas, disparar sus armas y señalar con las manos, como en los tiempos de la Gran Guerra.

Pilotos del 18º Gruppo frente a sus CR 42 en Ursel en octubre de 1940. A su izquierda, sin su chaleco salvavidas, el capitán Gino Lodi, comandante de la 95º Squadriglia. El capitán Edoardo Molinari, comandante de la 83º Squadriglia, está a su izquierda.
AA 90, pg 26.