Publicado: Jue Ene 30, 2025 1:05 pm
Italia invade Grecia el 28 de octubre. Fue una operación muy mal planeada contra un país con el que se habían tenido buenas relaciones. El objetivo de Mussolinni con este ataque era demostrar a los alemanes que Italia también podía obtener victorias rápidas y fáciles. Al comenzar las operaciones sólo se disponía de una unidad aérea, el 160º Gruppo Autonomo, al que pronto se le unieron el 150º Gruppo desde el norte de Italia, y el 24º Gruppo, equipado con Fiat G.50. Frente a ellos cuatro Mire Dioxes (escuadrones de caza) del Elleniki Vassiliki Aeroporia EVA (Real Fuerza Aérea Helénica), equipados con 36 PZL P.24 y nueve Bloch MB 151.
El 160º Gruppo Autonomo destacó una de sus escuadrilla, la 395ª, a la base avanzada de Berat con cuatro G.50. Esta unidad debía de operar de manera autónoma, formado el corazón alrededor del que se formaría el 154º Gruppo Autonomo. Las otras squeadriglie, la 393ª y la 394ª, estaban equipadas con 9 CR 42 y 14 CR 32 respectivamente. Estas unidades dividieron sus aviones entre los aeródromos de Kortiza y Drenowa, en Albania.
En la mañana del 28 los pilotos italianos despegaron con frecuencia para interceptar a los aviones de reconocimientos griegos. El primer derribo fue para el teniente Mario Gaetano Carancini, pilotando un CR 42 de la 393ª Squadriglia, que dañó un Henschel Hs 126 de observación de la 3 Mira y que fue confirmado como derribado por las tropas italianas.
Dos días más tarde, una patrulla mixta de cinco CR 42 (de la 393ª Squadriglia) y dos CR 32 despegaron de Koritza en busca de más Hs º16 que estaban realizando diversas salidas sobre el noroeste de Grecia. Se encontraron dos aviones de reconocimiento sobre el frente, y el sargento mayor Walter Rattichieri reclamo uno derribado por su Falco mientras el teniente coronel Zanni dañó gravemente a otro. Ambos aviones, de la 3 Mira, fueron destruidos.
Octubre terminó con la mayor batalla aérea disputada hasta la fecha en el Mediterráneo. A las 13:15 del 31 de octubre sobre Mersa Matruh, en Egipto, nueve Gladiators de 112º Escuadrón y 12 Hurricanes del 33º despegaron para interceptar una formación de 26 SM 79 escoltados por 37 CR 42 de los 13º y 151º Gruppi. Los cazas italianos, incapaces de prestar escolta cercana a los Savoaia por su corto alcance, llegaron de manera independiente a la zona de combate para encontrarse a los bombarderos siendo atacados por pequeños grupos de cazas británicos. Con perfecta visibilidad y la ventaja de la altura y los números, los Falco derribaron cinco Gladiators y dos Hurricanes.
Según los registros del 112º Escuadrón, cuatro de los cinco Gladiators fueron derribados por fallos del motor, colisiones con aviones amigos o el fuego de los bombarderos. Comprobando los informes italianos y británicos parece obvio que tres de los Gladiators fueron derribados por los Falcos. El único CR 42 perdido en el combate, el el teniente Gianfranco Perversi, del 13º Gruppo, fue visto chocando con el Gladiator que perseguía.
Tanto al capitán Domenico Bevilacqua y el fallecido Perversi fueron acreditados con el derribo de dos Gladiators, y el teniente Guglielmo Chiarini con el de un Hurricane junto al sargento Francesco Nanin.
Mientras el º3º Gruppo se enfrentaban con los Gladiators, los Hurricanes combatieron con la 368º Squadriglia del 151º Gruppo. el sargento mayor Davide Coluzzi y el sargento Nario Turchi reclamaron un derribo cada uno, mientras su jefe, el capitán Bruno Locatelli, dañó a un tercero. Poco después, Locatelli atacó a un solitario Gladiator, al que hizo explotar en el aire con sus disparos. Puede tratarse del caza pilotado por el oficial de vuelo RH Clark, del 112º Escuadrón, que no regresó a su base.
El capitán Bernardino Serafini, de la 366º Squadriglia, se encontró con cinco SM 79 que volaban en formación de flecha siendo perseguidos por un Hurricane mientras se alejaban de su objetivo. Pese a volar a toda velocidad, Serafini no pudo evitar que uno de los Savoia fuera abatido, pero pudo dañar al Hurricane, al que abatió, finalmente, pero no antes de que cayera otro Savoia. El caza británico pudo ser el del oficial de vuelo canadiense EK Leveille.
Un sexto Gladiator fue asignado al sargento mayor Roberto Macchi, que lo atacó después de que fuera dañado por Serafini en los primeros minutos del combate.
Bernardino Serafini, tras la victoria del 31, reclamó otros dos Hurricanes destruidos en otras acciones. Este era uno de los pilotos entrenados cuidadosamente antes de la guerra que lideraron las squadriglias durante la guerra y formaron el corazón de la fuerza de caza italiana y dieron un gran servicio al comienzo del conflicto. Las bajas los fueron diezmando a un gran ritmo y, cuando desaparecieron, la Reggia Aeronautica demostró ser incapaz de reemplazar a los veteranos. Pero ese pertenece todavía al futuro.
En octubre de 1940 eso parecía imposible. Este sería el mejor mes de las unidades de CR 42 en términos de victorias: 17 a cambios de dos bajas propias. La adquisición de experiencia de los pilotos de los biplanos significó una mejora en las tácticas de los cazas cuando se encontró al enemigo. Esto llevó a derribar bombarderos modernos como el Blenheim. Los pilotos de CR 42 también aprendieron a evitar los combates a baja altura con los Gladiators, que causaron muchas bajas en los meses de verano en el Norte de África.
El 160º Gruppo Autonomo destacó una de sus escuadrilla, la 395ª, a la base avanzada de Berat con cuatro G.50. Esta unidad debía de operar de manera autónoma, formado el corazón alrededor del que se formaría el 154º Gruppo Autonomo. Las otras squeadriglie, la 393ª y la 394ª, estaban equipadas con 9 CR 42 y 14 CR 32 respectivamente. Estas unidades dividieron sus aviones entre los aeródromos de Kortiza y Drenowa, en Albania.
En la mañana del 28 los pilotos italianos despegaron con frecuencia para interceptar a los aviones de reconocimientos griegos. El primer derribo fue para el teniente Mario Gaetano Carancini, pilotando un CR 42 de la 393ª Squadriglia, que dañó un Henschel Hs 126 de observación de la 3 Mira y que fue confirmado como derribado por las tropas italianas.
Dos días más tarde, una patrulla mixta de cinco CR 42 (de la 393ª Squadriglia) y dos CR 32 despegaron de Koritza en busca de más Hs º16 que estaban realizando diversas salidas sobre el noroeste de Grecia. Se encontraron dos aviones de reconocimiento sobre el frente, y el sargento mayor Walter Rattichieri reclamo uno derribado por su Falco mientras el teniente coronel Zanni dañó gravemente a otro. Ambos aviones, de la 3 Mira, fueron destruidos.
Octubre terminó con la mayor batalla aérea disputada hasta la fecha en el Mediterráneo. A las 13:15 del 31 de octubre sobre Mersa Matruh, en Egipto, nueve Gladiators de 112º Escuadrón y 12 Hurricanes del 33º despegaron para interceptar una formación de 26 SM 79 escoltados por 37 CR 42 de los 13º y 151º Gruppi. Los cazas italianos, incapaces de prestar escolta cercana a los Savoaia por su corto alcance, llegaron de manera independiente a la zona de combate para encontrarse a los bombarderos siendo atacados por pequeños grupos de cazas británicos. Con perfecta visibilidad y la ventaja de la altura y los números, los Falco derribaron cinco Gladiators y dos Hurricanes.
Según los registros del 112º Escuadrón, cuatro de los cinco Gladiators fueron derribados por fallos del motor, colisiones con aviones amigos o el fuego de los bombarderos. Comprobando los informes italianos y británicos parece obvio que tres de los Gladiators fueron derribados por los Falcos. El único CR 42 perdido en el combate, el el teniente Gianfranco Perversi, del 13º Gruppo, fue visto chocando con el Gladiator que perseguía.
Tanto al capitán Domenico Bevilacqua y el fallecido Perversi fueron acreditados con el derribo de dos Gladiators, y el teniente Guglielmo Chiarini con el de un Hurricane junto al sargento Francesco Nanin.
Mientras el º3º Gruppo se enfrentaban con los Gladiators, los Hurricanes combatieron con la 368º Squadriglia del 151º Gruppo. el sargento mayor Davide Coluzzi y el sargento Nario Turchi reclamaron un derribo cada uno, mientras su jefe, el capitán Bruno Locatelli, dañó a un tercero. Poco después, Locatelli atacó a un solitario Gladiator, al que hizo explotar en el aire con sus disparos. Puede tratarse del caza pilotado por el oficial de vuelo RH Clark, del 112º Escuadrón, que no regresó a su base.
El capitán Bernardino Serafini, de la 366º Squadriglia, se encontró con cinco SM 79 que volaban en formación de flecha siendo perseguidos por un Hurricane mientras se alejaban de su objetivo. Pese a volar a toda velocidad, Serafini no pudo evitar que uno de los Savoia fuera abatido, pero pudo dañar al Hurricane, al que abatió, finalmente, pero no antes de que cayera otro Savoia. El caza británico pudo ser el del oficial de vuelo canadiense EK Leveille.
Un sexto Gladiator fue asignado al sargento mayor Roberto Macchi, que lo atacó después de que fuera dañado por Serafini en los primeros minutos del combate.
Bernardino Serafini, tras la victoria del 31, reclamó otros dos Hurricanes destruidos en otras acciones. Este era uno de los pilotos entrenados cuidadosamente antes de la guerra que lideraron las squadriglias durante la guerra y formaron el corazón de la fuerza de caza italiana y dieron un gran servicio al comienzo del conflicto. Las bajas los fueron diezmando a un gran ritmo y, cuando desaparecieron, la Reggia Aeronautica demostró ser incapaz de reemplazar a los veteranos. Pero ese pertenece todavía al futuro.
En octubre de 1940 eso parecía imposible. Este sería el mejor mes de las unidades de CR 42 en términos de victorias: 17 a cambios de dos bajas propias. La adquisición de experiencia de los pilotos de los biplanos significó una mejora en las tácticas de los cazas cuando se encontró al enemigo. Esto llevó a derribar bombarderos modernos como el Blenheim. Los pilotos de CR 42 también aprendieron a evitar los combates a baja altura con los Gladiators, que causaron muchas bajas en los meses de verano en el Norte de África.