Publicado: Dom Feb 16, 2025 5:22 pm
por Kurt_Steiner
En la madrugada del 6 de noviembre llegó la primera ofensiva británica de la segunda guerra mundial. Tuvo lugar en África Oriental con el bombardeo del fuerte fronterizo de Gallabat. El objetivo de la campaña era capturar el fuerte, que era el corazón de las defensas italianas en el Sudán. La ofensiva estaría protegida por aviones Wellesleys y Vincents, junto con todos los cazas disponibles (Gladiators de los escuadrones 1 de la SAAF y el Vuelo K del 112º de la RAF).

Usando la ventaja de la altura al máximo, los cR 42 de la 412º Squadriglia liderados por el capitán Raffi, atacaron a una vic de tres Gladiator del Vuelo K que cubrían el avance de las tropas al este de Meremma. Todos fueron derribados. El 1er Escuadrón sudafricano intentó intervenir, despegando desde sus bases en Azoza, pero perdieron otros dos cazas. El comandante de la unidad, el mayor Schalk van Schalkwyk murió en combate y el futuro as, el capitán Boyle, tuvo que realizar un aterrizaje forzoso tras sufrir graves daños al intentar proteger a su comandante atacando a toda la fuerza enemiga.

Este combate estableció la superioridad aérea aliada sobre la zona. Oleadas de bombarderos Caprioni comenzaron a atacar, forzando a los británicos a retirarse. Esa tarde, cinco Gladiators desafiaron los Fiats. Un caza británico fue derribado sin pérdidas italianas. El teniente Visintini reclamó tres derribos durante los combates. Junto con la batalla del 31 de octubre sobre Marsa Matruh, la defensa de Gallabat demostró que los CR 42 destinados en África habían aprendido a enfrentarse con los Gladiator y vencerlos con su superior velocidad vertical.

Sobre el Canal de la Mancha todo fue diferente. Dos meses más tarde de los previsto, los biplanos entraron en combate. La fecha fijada para la desafortunada operación Cinzano fue el 11 de noviembre, y el objetivo era el puerto de Harwich. El ataque tuvo lugar por la tarde, y en él intervinieron diez BR 20M del 43º Stormo. La operación fue planeada con cuidado, con cinco Z.1007bis simulando un ataque contra el mismo objetivo para atraer a los cazas británicos. Mientras, los G.50 del 20º Gruppo harían un barrido de la zona, y el 18º Gruppo, con no menos de 40 aviones, escoltaría a los bombarderos. Pero todo comenzó a ir mal desde el mismo comienzo.

Los Cant no pudieron engañar a los británicos y los G.50 se vieron obstaculizados por las nubes y tuvieron que retirarse. Un BR-20M tuvo que abortar el ataque y otro con problemas de motor quedó retrasado de la fuerza de ataque. Esto alargó la formación de manera que los CR 42 no podían cubrirla correctamente. Finalmente, el tiempo empeoró, cegando a los pilotos de los Falcos en sus cabinas abiertas.

Aparatos de al menos cuatro escuadrones británicos atacaron a los italianos. Dos Hurricanes el 249º Escuadrón, nueve del 257º, siete del 46º y un Spitifre II del 41º Escuadrón se lanzaron contra la formación. En un combate muy confuso en un tiempo cada vez más complicado, los británicos se retiraron sin pérdidas reclamando el derribo de todos los BR-20M y cinco CR 42, además de varios probables. En realidad, sólo derribaron cuatro bombarderos y dañaron a otros dos.

Para los pilotos de los Falcos la misión fue un desastre. No pudieron proteger a los bombarderos de los Hurricanes, más rápidos que el biplano italiano, que aparecieron de repente de las nubes.

En el camino de regreso las cosas aún fueron a peor. La operación comenzó con un retraso de 40 minutos causado por problemas mecánicos de los bombarderos. De camino se hizo obvio que los Falco no tendrían suficiente combustible para completar la misión, pero los comandantes italianos siguieron adelante. Tras el ataque a Harwich los aviones que regresaban se encontraron con nubes sobre Bélgica. Sin radios y con poco combustible, los Falco intentaron aterrizar donde pudieron. Al final se perdieron tres CR 42, con dos pilotos capturados y uno muerto, aunque dos de ellos no se perdieron en combate. Otros dos aparatos se perdieron al intentar a aterrizar. Uno había sido dañado por los Hurricanes, la segunda de las cinco victorias reclamadas por la RAF. Otros 17 Falco tuvieron que realizar aterrizajes forzosos lejos de sus bases, con cinco resultando gravemente dañados en el proceso.

Imagen
El CR 42 "95-96" de la 95º Squadriglia del 18º Gruppo, tras su accidentado regreso a Bélgica tras el desastroso debut del 11 de noviembre de 1940.
AA 90, pg 32