Publicado: Vie Abr 03, 2009 9:55 am
Hay un error en lo que dices:
Una cosa es dirigirse hacia el combate, otra aproar hacia el enemigo, lo que desde que la artillería empezó a mejorar su alcance a mediados del XIX, era garantía de desastre.
Recordemos que en la época del combate al cañón a gran distancia la posición ideal era la T: en ella una flota (o un buque) se ofrece cruzada al rumbo del enemigo. Puede disparar con todos sus cañones contra cada unidad contraria, mientras que del enemigo sólo puede disparar un buque, y sólo parte de su artillería. Además, facilita la puntería tanto en dirección como en alcance.
Por eso un buque que ataque a otro lo hará en un rumbo convergente, no perpendicular, para ofrecer su flanco (mejor blindado, muchos acorazados ni siquiera tenían mamparo blindado en los extremos) y poder disparar con toda la batería. E intentará cruzar la T al contrario, navegando a mayor velocidad y adelantándose. Por eso resulta un problema no disponer de torres capaces de disparar hacia detrás.
Para acabar: sólo durante el combate final contra el Bismarck Tovey dio permiso a los buques para maniobrar independientemente. Habitualmente esa medida es peligrosa, es frecuente que acabe con unidades interfiriendo a otras, o incluso con accidentes. Y si hay torpedos por medio, más aún. Lo habitual era mantener las formaciones lineales, más o menos rígidas según la situación.
Saludos
Una cosa es dirigirse hacia el combate, otra aproar hacia el enemigo, lo que desde que la artillería empezó a mejorar su alcance a mediados del XIX, era garantía de desastre.
Recordemos que en la época del combate al cañón a gran distancia la posición ideal era la T: en ella una flota (o un buque) se ofrece cruzada al rumbo del enemigo. Puede disparar con todos sus cañones contra cada unidad contraria, mientras que del enemigo sólo puede disparar un buque, y sólo parte de su artillería. Además, facilita la puntería tanto en dirección como en alcance.
Por eso un buque que ataque a otro lo hará en un rumbo convergente, no perpendicular, para ofrecer su flanco (mejor blindado, muchos acorazados ni siquiera tenían mamparo blindado en los extremos) y poder disparar con toda la batería. E intentará cruzar la T al contrario, navegando a mayor velocidad y adelantándose. Por eso resulta un problema no disponer de torres capaces de disparar hacia detrás.
Para acabar: sólo durante el combate final contra el Bismarck Tovey dio permiso a los buques para maniobrar independientemente. Habitualmente esa medida es peligrosa, es frecuente que acabe con unidades interfiriendo a otras, o incluso con accidentes. Y si hay torpedos por medio, más aún. Lo habitual era mantener las formaciones lineales, más o menos rígidas según la situación.
Saludos