Publicado: Lun Nov 11, 2013 1:49 pm
La ineficacia de la mayor parte de los ataques lanzados por el Brazo Aéreo de la flota británica a mediados de 1944 llevó a que la tarea de destrucción del Tirpitz se encomendara al Grupo Nº 5 de la RAF. Se decidió que bombarderos Lancaster portaran poderosas bombas capaces de penetrar la fuerte armadura del acorazado alemán. Se optó por usar las bombas Tallboy para tal misión.
El primer ataque, la Operación Paravane, tuvo lugar el 15 de septiembre de 1944, cuando 23 Lancaster —17 llevando una Tallboy y los seis restantes con doce minas JW— despegaron desde la base rusa de Yagodnik. Se logró un impacto en la proa del Tirpitz con una Tallboy que atravesó completamente el acorazado y explotó en el fondo del fiordo. Entre 800 y 1000 t de agua inundaron la proa del navio y éste quedó limitado a navegar a 8-10 nudos. Además la conmoción del impacto afectó gravemente al equipo de dirección de tiro. Los serios daños de este ataque persuadieron al comando naval alemán para reparar al acorazado sólo como batería flotante. Se estimó que las reparaciones llevarían nueve meses, pero el parcheado de los agujeros se terminaría en pocas semanas para permitir al Tirpitz moverse más al sur, a Tromsø. El 15 de octubre el acorazado recorrió los 370 km que lo separaban de Tromsø por sus propios medios, el último viaje de su vida operativa.
La RAF hizo un segundo intento el 29 de octubre, cuando el Tirpitz había sido amarrado frente a la isla Håkøy, cerca de Tromsø. Treinta y dos Lancaster atacaron de nuevo con bombas Tallboy (Operación Obviate). Como en la anterior ocasió, sólo se logró un impacto, en parte debido al mal tiempo. La explosión afectó al timón y el eje de babor y causó algunas inundaciones. Los proyectiles de fragmentación de 380 mm del Tirpitz se mostraron ineficaces contra los bombarderos de alto nivel, aunque uno de los atacantes fue alcanzado por los cañones antiaéreos instalados en tierra (*).
Tras este nuevo ataque se mejoró el amarre del acorazado con la creación de un banco de arena bajo el barco y a su alrededor para prevenir su escora y se instalaron redes anti-torpedo. El Tirpitz mantenía una inclinación de un grado a babor de anteriores ataques que no fue corregida con una contra inundación para así conservar la mayor flotabilidad posible. El barco también fue preparado para su nuevo rol de plataforma de artillería flotante: su fuel fue limitado sólo al necesario para proveer a los turbogeneradores y la tripulación quedó reducida a 1600 oficiales y marineros
(*) ¿Alguna idea respecto a este tipo de proyectiles?
El primer ataque, la Operación Paravane, tuvo lugar el 15 de septiembre de 1944, cuando 23 Lancaster —17 llevando una Tallboy y los seis restantes con doce minas JW— despegaron desde la base rusa de Yagodnik. Se logró un impacto en la proa del Tirpitz con una Tallboy que atravesó completamente el acorazado y explotó en el fondo del fiordo. Entre 800 y 1000 t de agua inundaron la proa del navio y éste quedó limitado a navegar a 8-10 nudos. Además la conmoción del impacto afectó gravemente al equipo de dirección de tiro. Los serios daños de este ataque persuadieron al comando naval alemán para reparar al acorazado sólo como batería flotante. Se estimó que las reparaciones llevarían nueve meses, pero el parcheado de los agujeros se terminaría en pocas semanas para permitir al Tirpitz moverse más al sur, a Tromsø. El 15 de octubre el acorazado recorrió los 370 km que lo separaban de Tromsø por sus propios medios, el último viaje de su vida operativa.
La RAF hizo un segundo intento el 29 de octubre, cuando el Tirpitz había sido amarrado frente a la isla Håkøy, cerca de Tromsø. Treinta y dos Lancaster atacaron de nuevo con bombas Tallboy (Operación Obviate). Como en la anterior ocasió, sólo se logró un impacto, en parte debido al mal tiempo. La explosión afectó al timón y el eje de babor y causó algunas inundaciones. Los proyectiles de fragmentación de 380 mm del Tirpitz se mostraron ineficaces contra los bombarderos de alto nivel, aunque uno de los atacantes fue alcanzado por los cañones antiaéreos instalados en tierra (*).
Tras este nuevo ataque se mejoró el amarre del acorazado con la creación de un banco de arena bajo el barco y a su alrededor para prevenir su escora y se instalaron redes anti-torpedo. El Tirpitz mantenía una inclinación de un grado a babor de anteriores ataques que no fue corregida con una contra inundación para así conservar la mayor flotabilidad posible. El barco también fue preparado para su nuevo rol de plataforma de artillería flotante: su fuel fue limitado sólo al necesario para proveer a los turbogeneradores y la tripulación quedó reducida a 1600 oficiales y marineros
(*) ¿Alguna idea respecto a este tipo de proyectiles?