Publicado: Mar Jun 29, 2010 1:26 am
El segundo aspecto, la protección. En lo que el Bismarck está muy mitificado.
La diferencia era que el Bismarck tenía un sistema de protección no probado pensado para el combate a corta distancia. La idea era que los proyectiles serían frenados por una primera coraza, y estallarían contra la segunda coraza (320 mm en total). Pero ese método no funcionó. Un proyectil del PoW perforó la protección del Bismarck y averió sus máquinas (suficiente para no permitirle llegar a Brest). Posteriormente, en el cañoneo a bocajarro que recibió, la coraza interna no sería perforada, pero el espacio entre ambas, demolido. Lo malo es que por ese espacio pasaban comunicaciones internas, no blindadas, y el buque quedó fuera de combate a las primeras de cambio.
Las torres tenían protección justa: 360 mm frontal y 342 mm en las barbetas. La protección horizontal era bastante justa, con 120 mm.
¿Y el Iowa? Tenía un sistema de protección diferente, el “todo o nada” que concentraba la protección en las zonas valiosas, y dejaba el resto expuesto, defendido sólo por la compartimentación. Pero en las zonas protegidas (la ciudadela) la protección era máxima: 310 mm de coraza inclinada, 439 mm en las barbetas, 500 mm en el frontal de la torre, 190 mm de protección horizontal. Las calidades ed los aceros eran parecidas en ambos barcos (había diferencias concretas, por ejemplo el frontal de la torre de los Iowa era de acero no cementado por problemas de producción).
Los Yamato tenían espesores mayores: 410 mm de coraza, 650 en torres, 230 mm horizontal. Según fuentes norteamericanas la calidad del acero era algo inferior por problemas de producción.
Hay que considerar que la coraza del Iowa sería justilla contra los Yamato, pero suficiente contra los proyectiles mucho menos pesados del Bismarck. Al contrario, el alemán tendría que soportar proyectiles que caerían en el ángulo más desfavorable. Como ejemplo, el Tirpitz recibió una bomba de ¿500 Kg? que atravesó el barco de arriba abajo sin estallar, atravesando todas las corazas.
El otro aspecto era la protección submarina. La del Yamato era máxima. La del Iowa, una incógnita: nunca fue probada. Había preocupación por la escasa manga, aunque el espesor total era bastante superior al de clases precedentes, que resistieron aceptablemente los torpedos pesados japoneses.
El Bismarck, de nuevo guste o no, estaba obsoleto. Estaba muy bien preparado contra torpedos “convencionales” que llegasen por una banda. Mal contra torpedos de espoleta magnética (que estallaban bajo el casco) o minas, contra los que el Iowa estaba mejor, y el Yamato mucho mejor. En el caso concreto de timones y hélices, tanto el Iowa como el Yamato estaban pensados para evitar daños críticos (con sistemas como quillas de protección, múltiples timones muy separados…) mientras que la disposición del Bismarck con tres hélices y dos timones muy cercanos, era vulnerable.
Un último factor era la seguridad interna. Los norteamericanos eran muy buenos: ningún barco moderno se perdió por explosiones de pañoles. Los japoneses, malos: el Yamato fue uno de los que volaron. Los alemanes, intermedios. El Tirpitz sufrió una explosión de pañol, pero tras una Tallboy… El Bismarck tuvo varios incendios de corditas (en torres principales y secundarias) que no se propagaron.
Seguirá
La diferencia era que el Bismarck tenía un sistema de protección no probado pensado para el combate a corta distancia. La idea era que los proyectiles serían frenados por una primera coraza, y estallarían contra la segunda coraza (320 mm en total). Pero ese método no funcionó. Un proyectil del PoW perforó la protección del Bismarck y averió sus máquinas (suficiente para no permitirle llegar a Brest). Posteriormente, en el cañoneo a bocajarro que recibió, la coraza interna no sería perforada, pero el espacio entre ambas, demolido. Lo malo es que por ese espacio pasaban comunicaciones internas, no blindadas, y el buque quedó fuera de combate a las primeras de cambio.
Las torres tenían protección justa: 360 mm frontal y 342 mm en las barbetas. La protección horizontal era bastante justa, con 120 mm.
¿Y el Iowa? Tenía un sistema de protección diferente, el “todo o nada” que concentraba la protección en las zonas valiosas, y dejaba el resto expuesto, defendido sólo por la compartimentación. Pero en las zonas protegidas (la ciudadela) la protección era máxima: 310 mm de coraza inclinada, 439 mm en las barbetas, 500 mm en el frontal de la torre, 190 mm de protección horizontal. Las calidades ed los aceros eran parecidas en ambos barcos (había diferencias concretas, por ejemplo el frontal de la torre de los Iowa era de acero no cementado por problemas de producción).
Los Yamato tenían espesores mayores: 410 mm de coraza, 650 en torres, 230 mm horizontal. Según fuentes norteamericanas la calidad del acero era algo inferior por problemas de producción.
Hay que considerar que la coraza del Iowa sería justilla contra los Yamato, pero suficiente contra los proyectiles mucho menos pesados del Bismarck. Al contrario, el alemán tendría que soportar proyectiles que caerían en el ángulo más desfavorable. Como ejemplo, el Tirpitz recibió una bomba de ¿500 Kg? que atravesó el barco de arriba abajo sin estallar, atravesando todas las corazas.
El otro aspecto era la protección submarina. La del Yamato era máxima. La del Iowa, una incógnita: nunca fue probada. Había preocupación por la escasa manga, aunque el espesor total era bastante superior al de clases precedentes, que resistieron aceptablemente los torpedos pesados japoneses.
El Bismarck, de nuevo guste o no, estaba obsoleto. Estaba muy bien preparado contra torpedos “convencionales” que llegasen por una banda. Mal contra torpedos de espoleta magnética (que estallaban bajo el casco) o minas, contra los que el Iowa estaba mejor, y el Yamato mucho mejor. En el caso concreto de timones y hélices, tanto el Iowa como el Yamato estaban pensados para evitar daños críticos (con sistemas como quillas de protección, múltiples timones muy separados…) mientras que la disposición del Bismarck con tres hélices y dos timones muy cercanos, era vulnerable.
Un último factor era la seguridad interna. Los norteamericanos eran muy buenos: ningún barco moderno se perdió por explosiones de pañoles. Los japoneses, malos: el Yamato fue uno de los que volaron. Los alemanes, intermedios. El Tirpitz sufrió una explosión de pañol, pero tras una Tallboy… El Bismarck tuvo varios incendios de corditas (en torres principales y secundarias) que no se propagaron.
Seguirá