Publicado: Mar Jun 29, 2010 1:43 am
Y quedan otros factores menos considerados.
El Bismarck era mediano como buque. Aunque su gran desplazamiento y manga le permitían velocidades elevadas con mala mar, era muy húmedo (embarcaba mucho agua con las olas) y parece haber tenido problemas de resistencia longitudinal (menores que los de los dos Scharnhorst que tras su primera operación tuvieron que ser reconstruidos). El sistema de tres hélices no era demasiado maniobrero.
El Yamato respondía muy bien con todo tipo de mar, aunque la torre A estaba algo expuesta. El Iowa ha resultado uno de los barcos con mejor comportamiento, tanto que se permitía el lujo de atracar sin remolcadores a veces. La maquinaria alemana era bastante delicada y propensa a fallos, mientras que la japonesa era buena, y la americana,, muy buena.
Y finalmente quedaba la relación coste – beneficio. En los tres casos era mala, aviso.
De los tres, el más caro era el Yamato con diferencia. El Iowa era (probablemente) algo más barato que el Bismarck, mientras que el alemán, al usar mucha “tecnología punta” resultaba el más caro por tonelada. Pero el problema es que en potencia de fuego y protección no era mucho mejor que el Richelieu francés, que costaría poco más que la mitad.
Y lo principal ¿cómo sería un hipotético combate? Siempre hay un gran factor de suerte, pero…
- No habría combate a corta distancia: el radar del Iowa no permitía sorpresas, y era un poco más veloz que el Bismarck, suficiente como para poder mantener la distancia de combate ideal.
- La “zona inmune” de los Iowa frente a los 380/52 estaría más o menso entre los 16.000 y 30.000 m. A esas distancias resultaba muy poco probable que un proyectil dejase fuera de combate al contrario. A la inversa, el Bismarck (por diseño) no tenía “zona inmune frente al norteamericano.
- La dirección de tiro norteamericana era muy precisa y permitía mantener al contrario centrado. En casi todos los combates en los que participó (Truk, Samar) centró al contrario a la tercera o cuarta salva, o a veces consiguió impactos a la primera salva.
- Por cada proyectil alemán que acertase y estallase, recibiría entre tres y seis norteamericanos.
La elección es obvia: combatir desde lejos. Mantener la distancia, y no bajar de los 15.000 – 18.000 mhasta que el contrario quede fuera de combate. Ahora, que cada uno se imagine la acción.
Saludos, y disculpas por el rollo
El Bismarck era mediano como buque. Aunque su gran desplazamiento y manga le permitían velocidades elevadas con mala mar, era muy húmedo (embarcaba mucho agua con las olas) y parece haber tenido problemas de resistencia longitudinal (menores que los de los dos Scharnhorst que tras su primera operación tuvieron que ser reconstruidos). El sistema de tres hélices no era demasiado maniobrero.
El Yamato respondía muy bien con todo tipo de mar, aunque la torre A estaba algo expuesta. El Iowa ha resultado uno de los barcos con mejor comportamiento, tanto que se permitía el lujo de atracar sin remolcadores a veces. La maquinaria alemana era bastante delicada y propensa a fallos, mientras que la japonesa era buena, y la americana,, muy buena.
Y finalmente quedaba la relación coste – beneficio. En los tres casos era mala, aviso.
De los tres, el más caro era el Yamato con diferencia. El Iowa era (probablemente) algo más barato que el Bismarck, mientras que el alemán, al usar mucha “tecnología punta” resultaba el más caro por tonelada. Pero el problema es que en potencia de fuego y protección no era mucho mejor que el Richelieu francés, que costaría poco más que la mitad.
Y lo principal ¿cómo sería un hipotético combate? Siempre hay un gran factor de suerte, pero…
- No habría combate a corta distancia: el radar del Iowa no permitía sorpresas, y era un poco más veloz que el Bismarck, suficiente como para poder mantener la distancia de combate ideal.
- La “zona inmune” de los Iowa frente a los 380/52 estaría más o menso entre los 16.000 y 30.000 m. A esas distancias resultaba muy poco probable que un proyectil dejase fuera de combate al contrario. A la inversa, el Bismarck (por diseño) no tenía “zona inmune frente al norteamericano.
- La dirección de tiro norteamericana era muy precisa y permitía mantener al contrario centrado. En casi todos los combates en los que participó (Truk, Samar) centró al contrario a la tercera o cuarta salva, o a veces consiguió impactos a la primera salva.
- Por cada proyectil alemán que acertase y estallase, recibiría entre tres y seis norteamericanos.
La elección es obvia: combatir desde lejos. Mantener la distancia, y no bajar de los 15.000 – 18.000 mhasta que el contrario quede fuera de combate. Ahora, que cada uno se imagine la acción.
Saludos, y disculpas por el rollo