Publicado: Mar Ene 25, 2011 8:09 pm
por Domper
Son muchos “y si”. Demasiados.

Por partes.

Lo de hundir al Prince of Wales… ese barco tuvo muchos problemas con su batería principal, pero a pesar de ello seguía siendo uno de los “acorazados rápidos” mejor protegidos. Los impactos del Bismarck causaron daños pero no afectaron ni a su capacidad combativa ni a su flotabilidad. Aparte de eso, se retiró protegido por una cortina de humo y disponía de destructores. La dirección de tiro alemana, aun sin tener en cuenta sus problemas (se desajustaba por las vibraciones) no podía conseguir una solución de tiro sin visibilidad, mientras que el PoW disponía de radar de exploración y de tiro. Los destructores, además, hubiesen atacado al Bismarck para cubrir al PoW (es su función).

Otro aspecto es que cualquier daño que sufriese el Bismarck podía ser fatal. Y de hecho, lo fue, los daños causados por el PoW (lo del tanque de combustible y los daños en un generador) limitaron su velocidad y lo acabarían condenando. De hecho, la coraza del Bismarck había sudo perforada, lo que indicaba sus debilidades en los combates a larga distancia. Luego la decisión de romper el combate fue correcta. Inglaterra tenía muchos acorazados, uno menos poco afectaba. Mientras que cualquier avería en el Bismarck sería letal.

De la batería antiaérea… si sólo fuese lo de las torres de 105 mm… La batería antiaérea de los Bismarck tenía un gravísimo defecto: carecía de un cañón automático. Los cañones de 37 mm se cargaban tiro a tiro. Los 20 mm tenían un alcance muy reducido. Y los de 105 mm tampoco eran adecuados para su uso naval, eran más adecuados contra bombarderos a alta cota que contra monomotores a baja cota, y carecían de espoletas de proximidad para su munición. Luego los Bismarck hubiesen estado en problemas en cualquier caso ante un ataque aéreo.

Por otra parte, si se hubiese esperado al Tirpitz los ingleses también hubiesen aprovechado el tiempo, especialmente hubiesen corregido los defectos (conocidos) del Prince of Wales y hubiese entrado en servicio el Duke of cork (con mejoras respecto a lso dos previos, como comprobaría el Scharnhorst). Hubiese entrado en servicio el Indomitable (un portaaviones más al juego) y bastantes unidades ligeras. Y se hubiesen solucionado los problemas de las espoletas magnéticas de los torpedos ingleses. Por cierto, el Bismarck estaba especialmente desprotegido contra torpedos de espoleta magnética.

Aun así, tendríamos cuatro acorazados en el mar: dos modernos, más otros dos modernos pero mediocres (los dos Scharnhorst), más dos cruceros acorazados (Lutzow), y dos cruceros pesados (Prinz Eugen y Hipper). Eso suponiendo que ningún buque sufriese daños, y los ingleses los estaban atacando continuamente.

Los ingleses disponían de: tres acorazados modernos (King George V), dos modernizados rápidos (Hood y Renown, el Repulse no se consideraba adecuado para esto), dos modernos pero lentos (los dos Nelson), nueve anticuados aunque modernizados en mayor o menor grado (cinco Queen Elizabeth y cuatro clase ‘R’). Más tres portaaviones modernos (el Illustrious estaba siendo reparado) y cuatro antiguos. Treinta y un cruceros pesados (clases Colony, York, Town y Crown Colony). Etcétera. No todos los buques se hallaban en el Atlántico Norte, pero sí bastantes.

Cuando USA entró en guerra sus buques más modernos fueron enviados al Atlántico Norte, donde habitualmente había uno o dos portaaviones y dos o tres acorazados modernos (muy superiores a los Bismarck, los South Dakota jugaban en otra liga), más el correspondiente cortejo de buques. A medida que lo del Pacífico empeoraba fueron pasando unidades a ese escenario, pero sólo porque no se les requería en el Atlántico.

Estados Unidos, recordemos, construyó doce acorazados modernos, treinta y siete portaaviones de flota, 61 cruceros pesados, etcétera. Muchos de estos barcos fueron entregados a final de la guerra o tras su final, y muchos otros fueron anulados, pero porque a partir de 1944 disminuyó la urgencia y el ritmo de las construcciones bajó.

Contra todo esto la marina alemana poco podía hacer. Aunque Goering colaborase, Recordemos que el radio de acción de la Luftwaffe se extendía a poco más del Cantábrico, el Mar del Norte y el de Noruega. Más allá dependía de aviones de reconocimiento inadecuados. El Fw-200, por ejemplo, era un avión civil transformado inadecuado para el combate, y era el único avión con suficiente autonomía como para servir para algo (se entregaron 280, mientras que los aliados entregaron miles de aviones de todo tipo para esta misión: sólo de las versiones navales del B-24 (PB4Y) la US Navy recibió 1.700 unidades, más otro millar que pasó al Mando Costero.

La única posibilidad estaba en la coordinación con los submarinos. Pero sólo tuvieron una oportunidad en 1941, cuando todavía había pocos submarinos disponibles. Luego, cuando había más barcos, también había muchos más escoltas. Más ese detallito de Enigma, en el que la Luftwaffe no iba demasiado fina.

Saludos