Publicado: Mié Ene 29, 2020 5:29 pm
por Kurt_Steiner
Durante la segunda guerra mundial, la US Navy copió la V-1, dando como resultado a la JB-2 Loon, de la que se encargaron 75.000 ejemplares. El contrato fue cancelado nada más terminar la guerra, cuando sólo se habían fabricado 1.391 ejemplares. Tras el conflicto, la marina norteamericana la adaptó para usarla desde submarinos en superficie, pero no tuvo mucho éxito. A mediados de los años 50, algunos cruceros veteranos de la segunda guerra mundial fueron adaptados para disparar los misiles de crucero RGM-6 Regulus.

Así que la idea de instalar misiles Tomahawk en los Iowa no resultaba una idea tan novedosa. Ya 1971, la marina consideró brevemente la idea de desarrollar un misil de crucero para que fuera disparado de los SSBN. En octubre de 1975, se abrió el concurso por el “SLCM” (submarine-launched cruise missile - misil de crucero de lanzamiento submarino) que permitiría a los SSN de la clase Los Angeles (que entrarían en servicio a partir de 1976) atacar objetivos enemigos a gran distancia y con mayor precisión sin perder sus habilidades tradicionales como sumergibles. Para ello deberían poder ser lanzados desde un tubo lanzatorpedos.

Pronto se observó que si ese arma se podía disparar desde un submarino en profundidad de periscopio, también podría serlo desde un buque de guerra.

En febrero de 1976, el diseño ZBGM-109 de Convair venció al ZBGM-110 de Vought y se hizo con el contrato. Convair se había formado durante la segunda guerra mundial al fusionarse las compañías Vultee y Consolidated. En los años 70, Convair sólo era un nombre dentro de General Dynamics. El Tomahawk entró en servicio en 1980 abordo de submarinos y en 1982 en los acorazados.

Los Iowa embarcaron dos modelos de misiles de crucero, el BGM-109C, con cabeza convencional, y el BGM-109A, un misil nuclear. No era la primera vez que estos acorazados era elegido para embarcar armas nucleares. En 1956 se fabricaron cincuenta proyectiles Mk23 de 406, dotados de una cabeza nuclear W23 de 15 kilotones. Se planeó dotar con diez a cada acorazados, más diez en reserva. En 1957 el USS Wisconsin disparó con éxito un proyectil inerte. Nunca se disparó un Mk-23 armado. No consta que estos proyectiles fueran nunca embarcados en los acorazados antes de que fueran retirados en octubre de 1962.