Publicado: Vie Mar 26, 2021 9:10 pm
Con la orden de escoltar a las unidades de suministro, el destructor acompañó a un convoy de LST a Saidor el 5 de febrero y al día siguiente, junto al Smith y dos LST, partió hacia el cabo Gloucester. Dejó la región el 10, navegando hacia el este hacia EEUU. Llegó a San Francisco el 27 de febrero, después de parar en Florida Island, Guadalcanal, Palmyra y Pearl Harbor, comenzado una importante revisión el día 28. Durante las siguientes ocho semanas, agregó dos cañones más de 20 mm (para un total de seis) y un radar de control de tiro mejorado, instalando un montaje gemelo de piezas de 40 mm delante de los dos cañones posteriores de 127 mm.
En ruta hacia Hawai el 5 de mayo, la tripulación del Bagley comenzó a entrenarse para la Operación "Forager", la invasión de las Marianas. Al llegar a Pearl Harbor el 10, el destructor llevó a cabo simulacros de bombardeo en tierra, antiaéreos y de escolta antes de zarpar hacia las Marshall el 29 de mayo. Anclado en el atolón de Majuro el 3 de junio, el Bagley se unió a uno de los cuatro grupos de tareas de portaaviones rápidos y se hizo a la mar con el USS Bunker Hill y el TG 58.2 el 8.
Luego el destructor se trasladó a la zona de los transportes el 15 de junio, escoltando los desembarcos iniciales en Saipan antes de regresar con el grupo de apoyo el 17. Desde esa posición participó en la batalla del Mar de Filipinas, formando parte de la intensa barrera antiaérea que hizo frente a varios pequeños grupos de aviones japoneses atravesaron las patrullas aéreas estadounidenses. El Bagley disparó 24 proyectiles de 127 mm contra un "Val" y un "Kate" a una distancia de 5,000 m a popa y otros 147 proyectiles de 20 mm y 40 mm a un Zero que pasó 1.000 m de distancia por estribor. En los días siguientes, el destructor continuó protegiendo los acorazados mientras perseguían en vano a los japoneses que se retiraban.
El 25 de junio el destructor regresó a las Marianas para pasar dos semanas apoyando a las operaciones de la Infantería de Marina. Bajo la dirección de las unidades de control de fuego en tierra, el Bagley disparó más de 700 proyectiles de 127 mm de fósforo blanco de alto explosivo y bengalas contra la bolsa final de resistencia japonesa en el extremo norte de Saipan. El 6 de julio después de reponer municiones del Montpelier, se acercó a la costa y disparó contra cuevas y grietas cerca del borde del agua en Saipan, gastando 537 proyectiles de 127 mm y más de 1.000 de 20 y 40 mm.
El Bagley escoltó ak Enterprise durante los ataques en Okinawa y Ryukyus el 10 de septiembre. Esto fue seguido por una incursión contra Aparri (Filipinas) el 11 antes de que comenzara el esfuerzo a gran escala para destruir las fuerzas áeras japonesas en Formosa el 12. La única acción del Bagley en la batalla del Golfo de Leyte fue unirse al grupo ad hoc de destructores y de cruceros enviado en fútil persecución de los portaaviones en retirada, meros señuelos con sólo la mitad de su componente aéreo a bordo. Con la batalla terminada el 25 de octubre, y las fuerzas navales japonesas supervivientes en retirada, el Bagley se reunió con los portaaviones mientras estaban a la espera para apoyar las operaciones terrestres en Leyte. Para destruir los aviones japoneses que se dirigían al centro de Filipinas, el TG 38.4 lanzó ataques contra Luzón desde su zona de patrulla al este del golfo de Leyte el 30 de octubre.
Al llegar a Ulthui el 2 de noviembre, el Bagley pasó cuatro días de revisión con el buque de apoyo Markab (AD-21). Luego, el destructor zarpó el 10 con la TU 77.4.1 para proporcionar apoyo aéreo a las operaciones terrestres de Leyte. Retirándose al puerto de Seeadler el 27, el destructor pasó el mes siguiente entrenando o siendo reparado por el Briareus, todo en preparación para la Operación Musketeer, los desembarcos en Luzón. El 27 de diciembre, el destructor se puso en marcha hacia el Palaus, llegando allí el 30.
Los 12 portaaviones de escolta del TG 77.2 y del TG 77.4, y su escsolta de 19 destructores, Bagley incluido, salieron de Kossol Roads el 1 de enero de 1945. El grupo entró en el golfo de Leyte el 3 y se dirigió al mar de Mindanao, en dirección al golfo de Lingayen, a proporcionar apoyo aéreo a las operaciones anfibias. A última hora de la tarde del 4, después de un día de falsas alarmas y alertas, un bimotor kamikaze se estrelló contra el Ommaney Bay, provocando explosiones e incendios que destruyeron al portaaviones de escolta.
Al día siguiente después de que la fuerza entró en el mar de China Meridional, cuatro incursiones kamikaze japonesas atacaron los buques de guerra estadounidenses. Aunque las dos primeras oleadas fueron rechazadas por los cazas, la tercera alcnazó al Columbia, al Manila Bay, al Australia y a Stafford, dañando a este último lo suficiente como para obligarla a retirarse a Leyte. El Bagley escoltó a los CVE entre el 6 de enero, cuando comenzaron a volar misiones de ataque a tierra sobre Lingayen, y el 13 de ese mes, cuando otro kamikaze atacó al grupo. Justo después de las 0900 un avión no detectado sorprendió y se estrelló contra el Salamaua, causando grandes daños. Varios más atacaron a las 0908 y un Nakajima Ki-43 "Oscar" atacó al Bagley. Todos los cañones abrieron fuego a 3.300 m, y el avión se estrelló a unos 1.000 m a babor. Los siguientes cuatro días pasaron sin más ataques japoneses, y la TF se retiró a Ulithi, llegando allí el 23. Con las operaciones filipinas en marcha, el Bagley fue asignado a la siguiente gran operación anfibia, los desembarcos planeados para Iwo Jima en febrero.
El 21 de febrero, después de apenas seis días usados para realizar reparaciones y reabastecimiento, el buque partó hacia a la última gran operación anfibia de la guerra, la invasión de Okinawa. En compañía de los CVE del TG 52.1, Beñ agley llegó frente a Okinawa el 25 de marzo. El destructor escoltó al Anzio hasta abril sin incidentes. Durante las siguientes semanas, numerosos pequeños ataques aéreos japoneses aparecieron en su pantalla de radar, pero sólo uno se acercó a la formación: un avión solitario el 12. El 28 de abril, mientras los CVE lanzaban ataques contra Sakishima Gunto, la tripulación vio un Ohka pasar sobre sus cabezas a 7.900 m.
El 24 de mayo, después de que explotara su generador principal número uno, el Bagley se dirigió a las Filipinas. Al llegar al golfo de Leyte el 27, después de 102 días en el mar, el destructor fue junto al Markab para realizar reparaciones. La última operación de combate del buque comenzó el 15 de junio cuando partió de Leyte hacia Kerama Retto. Se reunió con los seis CVE del TG 32.1 el 18 y los apoyó durante una serie de ataques aéreos contra Okinawa. Sin embargo, una semana después, el director principal de tiro del Bagley falló y una vez más el barco se retiró a Leyte para ser reparado. Después de amarrar allí el 27 de junio, se fue junto a Yosemite durante tres días de disponibilidad. Como los trabajos eran más complicados de lo esperado, el destructor puso rumbo a Saipán el 5 de julio y de allí a Guam, llegando al puerto de Apra el 6.
Con un nuevo director instalado el 14 de julio, el Bagley zarpó hacia Saipán al día siguiente. Partiendo de las Marianas el 6 de agosto escoltó un convoy de mercantes a Okinawa el 12 de agosto. Tres días después, su tripulación se enteró de la capitulación japonesa mientras escoltaba un convoy de regreso a Saipán. Después de 10 días de descanso, el Bagley embarcó al contraalmirante Francis E. M. Whiting y al personal para llevarlos a la isla Marcus. Llegó allí el 31 de agosto, y el contralmirante japonés Matsubara Masata entregó la isla y su guarnición al contralmirante Whiting a bordo del Bagley.
Después de una breve parada en Buckner Bay, Okinawa, el destructor zarpó hacia Japón y llegó a Sasebo el 20 de septiembre, donde pasó las siguientes cinco semanas operando marcando campos de minas, ayudando en los barridos de minas y proporcionando servicios de mensajería entre Sasebo, Nagasaki y Wakayama. Varios oficiales también inspeccionaron varios buques de guerra japoneses en el puerto para determinar el cumplimiento de los términos de rendición aliados.
El destructor partió de Sasebo el 29 de octubre hacia EEUU, llegando a San Diego el 19 de noviembre. Elegido originalmente para su uso en pruebas experimentales, probablemente la serie de pruebas atómicas realizadas en el verano de 1946 en Bikini, en el Pacífico central, el Bagley navegó a Pearl Harbor a fines de abril de 1946. El destructor no participó en las pruebas atómicas, sin embargo, pero en su lugar fue desactivado en Pearl Harbor el 2 de mayo. Desarmado allí el 13 de junio de 1946, fue remolcado a San Diego para ser vendido como chatarra. Su nombre fue borrado del Registro Naval el 25 de febrero de 1947, y fue vendido el 8 de septiembre de 1947.
El Bagley ganó doce estrellas de batalla.
En ruta hacia Hawai el 5 de mayo, la tripulación del Bagley comenzó a entrenarse para la Operación "Forager", la invasión de las Marianas. Al llegar a Pearl Harbor el 10, el destructor llevó a cabo simulacros de bombardeo en tierra, antiaéreos y de escolta antes de zarpar hacia las Marshall el 29 de mayo. Anclado en el atolón de Majuro el 3 de junio, el Bagley se unió a uno de los cuatro grupos de tareas de portaaviones rápidos y se hizo a la mar con el USS Bunker Hill y el TG 58.2 el 8.
Luego el destructor se trasladó a la zona de los transportes el 15 de junio, escoltando los desembarcos iniciales en Saipan antes de regresar con el grupo de apoyo el 17. Desde esa posición participó en la batalla del Mar de Filipinas, formando parte de la intensa barrera antiaérea que hizo frente a varios pequeños grupos de aviones japoneses atravesaron las patrullas aéreas estadounidenses. El Bagley disparó 24 proyectiles de 127 mm contra un "Val" y un "Kate" a una distancia de 5,000 m a popa y otros 147 proyectiles de 20 mm y 40 mm a un Zero que pasó 1.000 m de distancia por estribor. En los días siguientes, el destructor continuó protegiendo los acorazados mientras perseguían en vano a los japoneses que se retiraban.
El 25 de junio el destructor regresó a las Marianas para pasar dos semanas apoyando a las operaciones de la Infantería de Marina. Bajo la dirección de las unidades de control de fuego en tierra, el Bagley disparó más de 700 proyectiles de 127 mm de fósforo blanco de alto explosivo y bengalas contra la bolsa final de resistencia japonesa en el extremo norte de Saipan. El 6 de julio después de reponer municiones del Montpelier, se acercó a la costa y disparó contra cuevas y grietas cerca del borde del agua en Saipan, gastando 537 proyectiles de 127 mm y más de 1.000 de 20 y 40 mm.
El Bagley escoltó ak Enterprise durante los ataques en Okinawa y Ryukyus el 10 de septiembre. Esto fue seguido por una incursión contra Aparri (Filipinas) el 11 antes de que comenzara el esfuerzo a gran escala para destruir las fuerzas áeras japonesas en Formosa el 12. La única acción del Bagley en la batalla del Golfo de Leyte fue unirse al grupo ad hoc de destructores y de cruceros enviado en fútil persecución de los portaaviones en retirada, meros señuelos con sólo la mitad de su componente aéreo a bordo. Con la batalla terminada el 25 de octubre, y las fuerzas navales japonesas supervivientes en retirada, el Bagley se reunió con los portaaviones mientras estaban a la espera para apoyar las operaciones terrestres en Leyte. Para destruir los aviones japoneses que se dirigían al centro de Filipinas, el TG 38.4 lanzó ataques contra Luzón desde su zona de patrulla al este del golfo de Leyte el 30 de octubre.
Al llegar a Ulthui el 2 de noviembre, el Bagley pasó cuatro días de revisión con el buque de apoyo Markab (AD-21). Luego, el destructor zarpó el 10 con la TU 77.4.1 para proporcionar apoyo aéreo a las operaciones terrestres de Leyte. Retirándose al puerto de Seeadler el 27, el destructor pasó el mes siguiente entrenando o siendo reparado por el Briareus, todo en preparación para la Operación Musketeer, los desembarcos en Luzón. El 27 de diciembre, el destructor se puso en marcha hacia el Palaus, llegando allí el 30.
Los 12 portaaviones de escolta del TG 77.2 y del TG 77.4, y su escsolta de 19 destructores, Bagley incluido, salieron de Kossol Roads el 1 de enero de 1945. El grupo entró en el golfo de Leyte el 3 y se dirigió al mar de Mindanao, en dirección al golfo de Lingayen, a proporcionar apoyo aéreo a las operaciones anfibias. A última hora de la tarde del 4, después de un día de falsas alarmas y alertas, un bimotor kamikaze se estrelló contra el Ommaney Bay, provocando explosiones e incendios que destruyeron al portaaviones de escolta.
Al día siguiente después de que la fuerza entró en el mar de China Meridional, cuatro incursiones kamikaze japonesas atacaron los buques de guerra estadounidenses. Aunque las dos primeras oleadas fueron rechazadas por los cazas, la tercera alcnazó al Columbia, al Manila Bay, al Australia y a Stafford, dañando a este último lo suficiente como para obligarla a retirarse a Leyte. El Bagley escoltó a los CVE entre el 6 de enero, cuando comenzaron a volar misiones de ataque a tierra sobre Lingayen, y el 13 de ese mes, cuando otro kamikaze atacó al grupo. Justo después de las 0900 un avión no detectado sorprendió y se estrelló contra el Salamaua, causando grandes daños. Varios más atacaron a las 0908 y un Nakajima Ki-43 "Oscar" atacó al Bagley. Todos los cañones abrieron fuego a 3.300 m, y el avión se estrelló a unos 1.000 m a babor. Los siguientes cuatro días pasaron sin más ataques japoneses, y la TF se retiró a Ulithi, llegando allí el 23. Con las operaciones filipinas en marcha, el Bagley fue asignado a la siguiente gran operación anfibia, los desembarcos planeados para Iwo Jima en febrero.
El 21 de febrero, después de apenas seis días usados para realizar reparaciones y reabastecimiento, el buque partó hacia a la última gran operación anfibia de la guerra, la invasión de Okinawa. En compañía de los CVE del TG 52.1, Beñ agley llegó frente a Okinawa el 25 de marzo. El destructor escoltó al Anzio hasta abril sin incidentes. Durante las siguientes semanas, numerosos pequeños ataques aéreos japoneses aparecieron en su pantalla de radar, pero sólo uno se acercó a la formación: un avión solitario el 12. El 28 de abril, mientras los CVE lanzaban ataques contra Sakishima Gunto, la tripulación vio un Ohka pasar sobre sus cabezas a 7.900 m.
El 24 de mayo, después de que explotara su generador principal número uno, el Bagley se dirigió a las Filipinas. Al llegar al golfo de Leyte el 27, después de 102 días en el mar, el destructor fue junto al Markab para realizar reparaciones. La última operación de combate del buque comenzó el 15 de junio cuando partió de Leyte hacia Kerama Retto. Se reunió con los seis CVE del TG 32.1 el 18 y los apoyó durante una serie de ataques aéreos contra Okinawa. Sin embargo, una semana después, el director principal de tiro del Bagley falló y una vez más el barco se retiró a Leyte para ser reparado. Después de amarrar allí el 27 de junio, se fue junto a Yosemite durante tres días de disponibilidad. Como los trabajos eran más complicados de lo esperado, el destructor puso rumbo a Saipán el 5 de julio y de allí a Guam, llegando al puerto de Apra el 6.
Con un nuevo director instalado el 14 de julio, el Bagley zarpó hacia Saipán al día siguiente. Partiendo de las Marianas el 6 de agosto escoltó un convoy de mercantes a Okinawa el 12 de agosto. Tres días después, su tripulación se enteró de la capitulación japonesa mientras escoltaba un convoy de regreso a Saipán. Después de 10 días de descanso, el Bagley embarcó al contraalmirante Francis E. M. Whiting y al personal para llevarlos a la isla Marcus. Llegó allí el 31 de agosto, y el contralmirante japonés Matsubara Masata entregó la isla y su guarnición al contralmirante Whiting a bordo del Bagley.
Después de una breve parada en Buckner Bay, Okinawa, el destructor zarpó hacia Japón y llegó a Sasebo el 20 de septiembre, donde pasó las siguientes cinco semanas operando marcando campos de minas, ayudando en los barridos de minas y proporcionando servicios de mensajería entre Sasebo, Nagasaki y Wakayama. Varios oficiales también inspeccionaron varios buques de guerra japoneses en el puerto para determinar el cumplimiento de los términos de rendición aliados.
El destructor partió de Sasebo el 29 de octubre hacia EEUU, llegando a San Diego el 19 de noviembre. Elegido originalmente para su uso en pruebas experimentales, probablemente la serie de pruebas atómicas realizadas en el verano de 1946 en Bikini, en el Pacífico central, el Bagley navegó a Pearl Harbor a fines de abril de 1946. El destructor no participó en las pruebas atómicas, sin embargo, pero en su lugar fue desactivado en Pearl Harbor el 2 de mayo. Desarmado allí el 13 de junio de 1946, fue remolcado a San Diego para ser vendido como chatarra. Su nombre fue borrado del Registro Naval el 25 de febrero de 1947, y fue vendido el 8 de septiembre de 1947.
El Bagley ganó doce estrellas de batalla.