Publicado: Dom Feb 19, 2012 7:12 pm
Paso a transcribir el contenido de la noticia de Le Point, en traducción libre
EXCLUSIVA LE POINT.FR
El hijo secreto (francés) de Adolfo Hitler
¡Hitler habría tenido un hijo con una mujer francesa! Este ha querido que se le reconociera su terrible ascendencia, antes que renunciar siguiendo el consejo de su abogado y sus hijos... Historia, fotos y documentos históricos
Artículo de Jérôme Béglé
"¡Maestro, yo soy el hijo de Hitler! Dígame lo que debo hacer." François Gibault, abogado de París, no creía lo que escuchaba. El hombre delante de él es bastante grande, habla un perfecto francés sin acento, y no es un chiflado. Su inspiradora historia no es menos cierta
Alistado en 1914 en el ejército alemán, el cabo Adolf Hitler combate contra las tropas francesas cerca de Seboncourt, en Picardía. De cuando en cuando, los soldados son enviados a retaguardia para descansar, recuperar fuerzas y, a veces ... divertirse. En Fournes-en-Weppe, una pequeña ciudad al oeste de Lille, Hitler conoció a Lobjoie Charlotte, una joven de apenas 16 años.
"Un día me encontraba haciendo heno, con otras mujeres, cuando vimos a un soldado alemán, instalado al otro lado de la calle” reveló a su hijo muchos años después. “Tenía una especie de cartón y parecía dibujar. Todas las mujeres encontraban a ese soldado interesante y mostraban curiosidad por saber lo que estaba dibujando. Yo fui designada para acercarme a él". El desconocido se muestra atento y amable, e incluso amistoso con la joven campesina. Así comienza una relación que durará varias semanas.
"Cuando tu padre estaba allí - en muy raras ocasiones - a él le gustaba llevarme a pasear por el campo, pero estos paseos por lo general terminaba bastante mal. Tu padre, inspirado en la naturaleza, comenzaba un discurso del que yo no comprendía mucho. No pudiendo expresarse en francés, declamaba en alemán, dirigiéndose a una audiencia inexistente. Si yo hubiese hablado alemán, no hubiese podido seguirlo, sobre todo porque la historia de Prusia, Austria o Baviera no me resultaba familiar, ni mucho menos. Mi reacción enojaba a tu padre, viéndome quedarme de piedra ante su oratoria”. El pequeño cabo ya imaginaba bajo él la tribuna iluminada…
Una tarde, en junio de 1917, volviendo un poco borracho después de una sobremesa con un amigo, se muestra muy emprendedor con Charlotte. En marzo del año siguiente nació un hijo. A los ojos de los niños de la localidad, el pequeño Jean-Marie es un "hijo de Boche". A menudo, él pelea con sus compañeros para lavar esta infamia. Los años pasan, y Charlotte se niega a comentar sobre las misteriosas circunstancias del nacimiento de su hijo. Peor aún, pobre y avergonzada, abandona a su hijo y lo deja bajo la custodia de una pareja en cuya casa trabajaba una de sus hermanas. Esta "nueva familia" acabará por adoptar al niño en 1934. Su "verdadero padre" no lo reconoce, se niega a verlo, pero de cuando en cuando continúa interesándose por obtener noticias de su madre. Cosa extraordinaria, a principios de los años veinte su familia adoptiva se convierte en propietaria de un edificio en Fráncfort de que no ha pagado…
Unas pocas semanas antes de morir, a principios de los años cincuenta, Charlotte le confiesa a su hijo la verdadera identidad de su padre. El choque es terrible. "Con el fin de no caer en la ansiedad, he trabajado sin descanso, sin tomar vacaciones ni distracciones: 20 años sin entrar en una sala de cine", dijo Jean-Marie Loret en un libro publicado ante la indiferencia general en el año 1981 (“Tu padre se llamaba Hitler”, de J.M. Loret y R. Mathot. Los registros de la historia, publicado por la Universidad y la Educación Moderna)
Ya a mediados de la década de los setenta, adulto y padre, Loret desea formalizar su triste ascendencia. Contrata los servicios de un historiador, regresa a los escenarios de su infancia, interroga a algunos testigos interrogados y realiza una serie de encuestas: un experto en métodos de identificación mediante fisonomía comparativa, otro del Instituto de Antropología y Genética de la Universidad de Heidelberg, que muestra en particular que padre e hijo tienen el mismo tipo de sangre, un estudio comparativo psicografológico entre Adolfo Hitler y Jean-Marie Loret y una comparación grafológica de los escritos de ambos hombres. Todos llevan a la misma conclusión. Jean-Marie Loret es probablemente el hijo de Adolf Hitler. Las imágenes también coinciden con esta tesis, ya que hay un "parecido de familia" entre los dos hombres ...

Esta tesis ha sido siempre objeto de gran disputa entre los historiadores. En Alemania y Japón ha sido tomada en cuenta, mientras que en Francia nunca se ha discutido seriamente. Sin embargo, aparecen otros aspectos significativos: se ha determinado que durante la ocupación, los oficiales de la Wehrmacht llevaban sobres de dinero en efectivo a Charlotte. A la muerte de su madre, Jean-Marie Loret descubrió en el ático de la casa pinturas firmadas "Adolf Hitler", mientras que en Alemania se encontrará un cuadro que se parece, rasgo a rasgo, al de su propia madre.
"Cuando vino a verme en 1979”, recuerda el abogado Gibault, “tenía delante de mí a un hombre perdido que no sabía si debía hacerse reconocer como el hijo de Adolf Hitler o borrarlo todo de un plumazo. Experimentaba los mismos sentimientos de muchos hijos ilegítimos: el deseo de encontrar un pasado tan duro como fuera, pero también el miedo de reencontra viejas condenas. Hablé largamente con él, jugando tanto el papel de psicólogo como de abogado. Sin duda, podría reclamar una parte de los derechos de autor de Mein Kampf, y por qué no, las cuentas bancarias que el Führer podría haber abierto en Suiza, pero ¿era razonable, 60 años después? Tras hablar conmigo y con sus hijos, él mismo decidió no revelar su identidad".
Unos meses más tarde, Jean-Marie Loret publica un libro que va a pasar desapercibido. En Francia, en ese momento, Maurice Papon era ministro de Presupuesto (1978-1981) y François Mitterrand, elegido en mayo de 1981, recibía a René Bousquet en el Elíseo (Ver Nota 1). En Japón, la televisión pública recibirá en sus estudios a este curioso personaje que va a presentar como el hijo del dictador nazi.
Irónicamente, en 1939 Jean-Marie Loret se alistó en las tropas que lucharían frente a la Línea Maginot. Al año siguiente, su unidad encabezó una violenta batalla contra las tropas alemanas en las Ardenas en 1940. Durante la ocupación, fue contactado por la red de la resistencia de la OCM (organización civil y militar), donde llevaba el nombre clave de "Clement". Mientras que no conocía sus orígenes, es natural que se convirtiera en un resistente a los ejércitos de Hitler. De tal padre, no tal hijo (Esto es un juego de palabras, ya que el dicho popular francés traducible por “De tal padre, tal hijo” es Bon sang NON saurait mentir, y el texto de la noticia dice Bon sang saurait mentir, aunque otra posible traducción sería “De casta (no) le viene al galgo”)
Fuente (información y foto): http://www.lepoint.fr/societe/exclusif- ... 303_23.php
Nota 1
Réné Bousquet fue el Secretario General de la Policía bajo el Gobierno de Vichy entre 1942 y 1943. En esa época al parecer mantuvo ciertas relaciones no muy claras con François Mitterrand, a quien al parecer advirtió de un posible arresto por parte de la Gestapo, lo cual estableció lazos entre ambos hombres, que se mantuvieron después de la guerra y durante la carrera política de Mitterrand
http://fr.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Bousquet
http://en.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Bousquet
http://en.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_Mitterrand
http://fr.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7 ... Ame_droite
El hijo secreto (francés) de Adolfo Hitler
¡Hitler habría tenido un hijo con una mujer francesa! Este ha querido que se le reconociera su terrible ascendencia, antes que renunciar siguiendo el consejo de su abogado y sus hijos... Historia, fotos y documentos históricos
Artículo de Jérôme Béglé
"¡Maestro, yo soy el hijo de Hitler! Dígame lo que debo hacer." François Gibault, abogado de París, no creía lo que escuchaba. El hombre delante de él es bastante grande, habla un perfecto francés sin acento, y no es un chiflado. Su inspiradora historia no es menos cierta
Alistado en 1914 en el ejército alemán, el cabo Adolf Hitler combate contra las tropas francesas cerca de Seboncourt, en Picardía. De cuando en cuando, los soldados son enviados a retaguardia para descansar, recuperar fuerzas y, a veces ... divertirse. En Fournes-en-Weppe, una pequeña ciudad al oeste de Lille, Hitler conoció a Lobjoie Charlotte, una joven de apenas 16 años.
"Un día me encontraba haciendo heno, con otras mujeres, cuando vimos a un soldado alemán, instalado al otro lado de la calle” reveló a su hijo muchos años después. “Tenía una especie de cartón y parecía dibujar. Todas las mujeres encontraban a ese soldado interesante y mostraban curiosidad por saber lo que estaba dibujando. Yo fui designada para acercarme a él". El desconocido se muestra atento y amable, e incluso amistoso con la joven campesina. Así comienza una relación que durará varias semanas.
"Cuando tu padre estaba allí - en muy raras ocasiones - a él le gustaba llevarme a pasear por el campo, pero estos paseos por lo general terminaba bastante mal. Tu padre, inspirado en la naturaleza, comenzaba un discurso del que yo no comprendía mucho. No pudiendo expresarse en francés, declamaba en alemán, dirigiéndose a una audiencia inexistente. Si yo hubiese hablado alemán, no hubiese podido seguirlo, sobre todo porque la historia de Prusia, Austria o Baviera no me resultaba familiar, ni mucho menos. Mi reacción enojaba a tu padre, viéndome quedarme de piedra ante su oratoria”. El pequeño cabo ya imaginaba bajo él la tribuna iluminada…
Una tarde, en junio de 1917, volviendo un poco borracho después de una sobremesa con un amigo, se muestra muy emprendedor con Charlotte. En marzo del año siguiente nació un hijo. A los ojos de los niños de la localidad, el pequeño Jean-Marie es un "hijo de Boche". A menudo, él pelea con sus compañeros para lavar esta infamia. Los años pasan, y Charlotte se niega a comentar sobre las misteriosas circunstancias del nacimiento de su hijo. Peor aún, pobre y avergonzada, abandona a su hijo y lo deja bajo la custodia de una pareja en cuya casa trabajaba una de sus hermanas. Esta "nueva familia" acabará por adoptar al niño en 1934. Su "verdadero padre" no lo reconoce, se niega a verlo, pero de cuando en cuando continúa interesándose por obtener noticias de su madre. Cosa extraordinaria, a principios de los años veinte su familia adoptiva se convierte en propietaria de un edificio en Fráncfort de que no ha pagado…
Unas pocas semanas antes de morir, a principios de los años cincuenta, Charlotte le confiesa a su hijo la verdadera identidad de su padre. El choque es terrible. "Con el fin de no caer en la ansiedad, he trabajado sin descanso, sin tomar vacaciones ni distracciones: 20 años sin entrar en una sala de cine", dijo Jean-Marie Loret en un libro publicado ante la indiferencia general en el año 1981 (“Tu padre se llamaba Hitler”, de J.M. Loret y R. Mathot. Los registros de la historia, publicado por la Universidad y la Educación Moderna)
Ya a mediados de la década de los setenta, adulto y padre, Loret desea formalizar su triste ascendencia. Contrata los servicios de un historiador, regresa a los escenarios de su infancia, interroga a algunos testigos interrogados y realiza una serie de encuestas: un experto en métodos de identificación mediante fisonomía comparativa, otro del Instituto de Antropología y Genética de la Universidad de Heidelberg, que muestra en particular que padre e hijo tienen el mismo tipo de sangre, un estudio comparativo psicografológico entre Adolfo Hitler y Jean-Marie Loret y una comparación grafológica de los escritos de ambos hombres. Todos llevan a la misma conclusión. Jean-Marie Loret es probablemente el hijo de Adolf Hitler. Las imágenes también coinciden con esta tesis, ya que hay un "parecido de familia" entre los dos hombres ...
Esta tesis ha sido siempre objeto de gran disputa entre los historiadores. En Alemania y Japón ha sido tomada en cuenta, mientras que en Francia nunca se ha discutido seriamente. Sin embargo, aparecen otros aspectos significativos: se ha determinado que durante la ocupación, los oficiales de la Wehrmacht llevaban sobres de dinero en efectivo a Charlotte. A la muerte de su madre, Jean-Marie Loret descubrió en el ático de la casa pinturas firmadas "Adolf Hitler", mientras que en Alemania se encontrará un cuadro que se parece, rasgo a rasgo, al de su propia madre.
"Cuando vino a verme en 1979”, recuerda el abogado Gibault, “tenía delante de mí a un hombre perdido que no sabía si debía hacerse reconocer como el hijo de Adolf Hitler o borrarlo todo de un plumazo. Experimentaba los mismos sentimientos de muchos hijos ilegítimos: el deseo de encontrar un pasado tan duro como fuera, pero también el miedo de reencontra viejas condenas. Hablé largamente con él, jugando tanto el papel de psicólogo como de abogado. Sin duda, podría reclamar una parte de los derechos de autor de Mein Kampf, y por qué no, las cuentas bancarias que el Führer podría haber abierto en Suiza, pero ¿era razonable, 60 años después? Tras hablar conmigo y con sus hijos, él mismo decidió no revelar su identidad".
Unos meses más tarde, Jean-Marie Loret publica un libro que va a pasar desapercibido. En Francia, en ese momento, Maurice Papon era ministro de Presupuesto (1978-1981) y François Mitterrand, elegido en mayo de 1981, recibía a René Bousquet en el Elíseo (Ver Nota 1). En Japón, la televisión pública recibirá en sus estudios a este curioso personaje que va a presentar como el hijo del dictador nazi.
Irónicamente, en 1939 Jean-Marie Loret se alistó en las tropas que lucharían frente a la Línea Maginot. Al año siguiente, su unidad encabezó una violenta batalla contra las tropas alemanas en las Ardenas en 1940. Durante la ocupación, fue contactado por la red de la resistencia de la OCM (organización civil y militar), donde llevaba el nombre clave de "Clement". Mientras que no conocía sus orígenes, es natural que se convirtiera en un resistente a los ejércitos de Hitler. De tal padre, no tal hijo (Esto es un juego de palabras, ya que el dicho popular francés traducible por “De tal padre, tal hijo” es Bon sang NON saurait mentir, y el texto de la noticia dice Bon sang saurait mentir, aunque otra posible traducción sería “De casta (no) le viene al galgo”)
Fuente (información y foto): http://www.lepoint.fr/societe/exclusif- ... 303_23.php
Nota 1
Réné Bousquet fue el Secretario General de la Policía bajo el Gobierno de Vichy entre 1942 y 1943. En esa época al parecer mantuvo ciertas relaciones no muy claras con François Mitterrand, a quien al parecer advirtió de un posible arresto por parte de la Gestapo, lo cual estableció lazos entre ambos hombres, que se mantuvieron después de la guerra y durante la carrera política de Mitterrand
http://fr.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Bousquet
http://en.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Bousquet
http://en.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_Mitterrand
http://fr.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7 ... Ame_droite
Sobre los documentos a que hacen referencia los hipervínculos realizaré algunos comentarios un poco más adelante. No deja de resultar curiosa la interpretación de los resultados de dichos estudios que hace el semanario Le Point