Publicado: Dom Jul 15, 2007 3:03 pm
por Domper
Varias cosas:

En EEUU. hasta 1941 existia una corriente aislacionista muy fuerte , encabezada por el candidato a la presidencia Wendell Wilkie. Ademas , no hay q olvidar, había muchos simpatizantes de las tesis " arias " ( col. Lindberg, Kennedy padre.).


Es interesante recordar que Woodrow Wilson era tan aislacionista o más que Wilkie, y a pesar de ello fue a la guerra en 1917 con bastantes menos argumentos que los de Roosevelt.

También hay que recordar que Wilkie en su campaña atacó a Roosevelt en parte por su vida privada y en parte por su política económica (el New Deal) responsabilizándolo de la escasa preparación militar norteamericana. Lo que no dice mucho sobre su posible neutralidad. Peor aún, los ataques personales acabaron siendo sobre quien era más amigo de Alemania (lo que se veía como un insulto), es decir, que ambos candidatos se mostraron abiertamente antigermanos.

Y tampoco importaba mucho, porque aunque la victoria de Roosevelt no fue tan aplastante como las anteriores, consiguió un 10% de diferencia respecto a Wilkie, diferencia poco frecuente en las equilibradas elecciones norteamericanas y que sólo suelen conseguir candidatos (o presidentes) muy populares, como lo fueron Eisenhower, Reagan o Clinton. Un factor extra es que hasta los setenta era infrecuente que un presidente no consiguiese la reelección (el caso más reciente fue Hoover tras la Gran Depresión).

Respecto a la relevancia de elementos como Lindberg, Kennedy, Hearst, Ford y demás, era muy relativa. Por cada profascista o pronazi pueden citarse centenares de antinazis. Por ejemplo, la industria cinematográfica casi en pleno, casi todos los escritores, gran parte de la prensa escrita… Un lobby germano podría tener fuerza, pero ínfima comparada con el lobby proinglés (siempre podía ofrecer mucho más, incluso una cesión de Canadá, puestos a imaginar). El lobby judío también tenía bastante que decir.

En resumen, pensar en una victoria de Wilkie es soñar. Aun venciendo, probablemente su política hubiese sido la misma, bien por inclinación propia, bien forzado por la opinión pública. Por cierto, los desmanes alemanes en los países ocupados, de los que procedía una fracción muy importante de los ciudadanos norteamericanos (Polonia, Escandinavia) tampoco ayudaba mucho.

A un buen lobby pro-germano, habiendo habido ya una victoria en Inglaterra, con cambio de gobierno, no le hubiese resultado demasiado difícil convencer a sectores importantes de la política americana, que era mejor para EEUU seguir neutral con Alemania.


Primero se dice "tras una victoria en Inglaterra" que a mi me gustaría saber como se conseguiría. Sólo se me ocurren dos posibilidades para esa victoria: que Lord Halifax llegase al poder, y consiguiese mantenerse en este (recordemos que Churchill contó con un gran apoyo popular). Si Halifax proponía un tratado que diese la victoria a Alemania (de eso se trataba) se arriesgaba a una rebelión en su propio partido. De hecho, Halifax no se propuso como candidato, suponiendo que sería Churchill el que tendría que aceptar la derrota y que luego él podría tomar el poder sin la lacra de la derrota. Pero le salió rana.

La otra posibilidad era una estrategia mediterránea, pero que era a largo plazo (se tardaría al menos un año), e incluiría un bloqueo naval que no era lo más tranquilizador para los norteamericanos (lo de aliarse con Franco… lagarto, lagarto). Y ni aún así hay garantías de éxito, basta cualquier revés para que Inglaterra se vanaglorie de una gran victoria.

Lo del lobby progermano ya está dicho. Cuatro fascistas de andar por casa poco podían decir en un país tan liberal que hasta la tímida política socialista de Roosevelt se veía como una aberración temporal. Mención aparte la fama de Hitler, Mussolini y los japoneses. Y económicamente, una Alemania autárquica que además pretendía comerciar con condiciones abusivas (tú me das mercancías por cuatro perras que yo pago con papelitos recién impresos, tú me compras mercancías a precio de oro y pagadas en oro) económicamente era un desastre para Norteamérica.

Aparte que si algo se veía claro en USA es que una Alemania que dominase el Mediterráneo sería una gran amenaza. Eso había ocurrido con Japón, que había pasado de ser una curiosidad simpática al probable enemigo, con el que precisamente se había aliado Alemania.

Con los anglosajones (ingleses y americanos ) , los alemanes podrían haber utilizado con gran provecho, el fantasma del comunismo. Es decir, que el garante para que el comunismo soviético fuera contenido, era Alemania y solo ella, por su gran potencia.


En USA si algo no asustaba era el fantasma del comunismo, por entonces la URSS tenía en USA todavía muy buena imagen, y la progresía hacía gala de ser prosoviética. Asustaba (bueno, asustar no, era odiado) mucho más el fascismo. En Inglaterra, parecido, el partido laborista había sustituido al partido liberal como rival del conservador, contaba con casi la mitad de los sufragios, y por entonces era todavía marxista, mientras que el partido conservador había absorbido de facto al liberal, y la amenaza soviética le pillaba de lejos, le afectaba mucho más el equilibrio continental o la amenaza al imperio.

No obstante , esas sutilezas politicas no creo q las hubiese manejado bien Hitler.


Por una vez, de acuerdo. En 1940 todo el mundo sabía (salvo tal vez Halifax, como ya he dicho) que Hitler era un sinvergüenza para el que los tratados no valían ni el papel en que estaban escritos, y cuyo objetivo era el dominio del mundo, en provecho de uan fracción de los alemanes, y previo asesinato de los rivales (fuesen comunistas, polacos o ingleses).

Suponiendo que hubiese llegado a ocupar Inglaterra, había planes detallados para una gran "purga" que la probable resistencia hubiese exacerbado ¿cómo se hubiese visto eso en Norteamérica? Y recordemos que desde 1939 se había empezado a experimentar con el Uranio.

Saludos