Publicado: Dom Oct 13, 2013 1:38 pm
Desde mi punto de vista, no creo que en ningún momento se haya minimizado el esfuerzo de guerra de los EEUU en relación a su "peso específico" en la SGM. De hecho, gracias a la potencia industrial americana, los ejércitos aliados se vieron bien respaldados de material y suministros, sobre todo desde mediados del conflicto.
Antes de eso, no ha de olvidarse que la "ingeniería legal" de la Ley de Préstamo y Arriendo permitió un rápido rearme de la flota británica que en circunstancias normales hubiese requerido mucho más tiempo y esfuerzo. Y si a eso le unimos la protección estadounidense de los convoyes con destino a Gran Bretaña, al menos en una primera fase de su recorrido, parece claro que se contribuyó con fuerza a que la isla se mantuviera firme frente a los avances de los ejércitos alemanes.
Sumémosle a eso la ingente cantidad de suministros que llegaron a la URSS vía convoyes árticos una vez comenzada la invasión del país por parte de la Wehrmacht. Cierto es que que fue el pueblo y el ejército ruso el que aguantó "a pie de trinchera" el embate de los panzers, pero de nada les hubiese valido su labor y tozudez de no contar con miles de vehículos Studebaker, Willis y bastantes tanques, sin entrar en otras consideraciones como combustible y suministros.
Y todo ello antes del ataque japonés a Pearl Harbor.
Pero es que una vez se inició el conflicto en el Pacífico, la industria americana comenzó a trabajar a marchas forzadas para construir barcos, aviones, tanques y suministros suficientes para ambos frentes. La prioridad en los primeros momentos fue el Pacífico, es cierto, pues era la amenaza más inmediata, pero también quedó claro que la prioridad era Europa, y ese fue el principio estratégico que marcó las líneas directrices de la política militar estadounidense.
Las invasiones del norte de Africa, Sicilia, Anzio, sur de Francia y Normandía no hubieran sido posible sin la aportación en medios de los Estados Unidos. Fueron necesarios tantos vehículos de desembarco, o más, para esas operaciones que para las del Pacífico. Y la contribución de los bombardeos sobre Alemania recayó también en buena parte sobre los hombros de Estados Unidos. Y una vez iniciada la invasión de Europa, el peso específico del esfuerzo pasó a las divisiones estadounidenses.
Así pues, parece claro que el esfuerzo de guerra estadounidense fue muy elevado, y que posiblemente, sin él, el conflicto hubiese acabado decantándose por el lado alemán o, como mínimo, la guerra hubiese durado muchos más años.
Antes de eso, no ha de olvidarse que la "ingeniería legal" de la Ley de Préstamo y Arriendo permitió un rápido rearme de la flota británica que en circunstancias normales hubiese requerido mucho más tiempo y esfuerzo. Y si a eso le unimos la protección estadounidense de los convoyes con destino a Gran Bretaña, al menos en una primera fase de su recorrido, parece claro que se contribuyó con fuerza a que la isla se mantuviera firme frente a los avances de los ejércitos alemanes.
Sumémosle a eso la ingente cantidad de suministros que llegaron a la URSS vía convoyes árticos una vez comenzada la invasión del país por parte de la Wehrmacht. Cierto es que que fue el pueblo y el ejército ruso el que aguantó "a pie de trinchera" el embate de los panzers, pero de nada les hubiese valido su labor y tozudez de no contar con miles de vehículos Studebaker, Willis y bastantes tanques, sin entrar en otras consideraciones como combustible y suministros.
Y todo ello antes del ataque japonés a Pearl Harbor.
Pero es que una vez se inició el conflicto en el Pacífico, la industria americana comenzó a trabajar a marchas forzadas para construir barcos, aviones, tanques y suministros suficientes para ambos frentes. La prioridad en los primeros momentos fue el Pacífico, es cierto, pues era la amenaza más inmediata, pero también quedó claro que la prioridad era Europa, y ese fue el principio estratégico que marcó las líneas directrices de la política militar estadounidense.
Las invasiones del norte de Africa, Sicilia, Anzio, sur de Francia y Normandía no hubieran sido posible sin la aportación en medios de los Estados Unidos. Fueron necesarios tantos vehículos de desembarco, o más, para esas operaciones que para las del Pacífico. Y la contribución de los bombardeos sobre Alemania recayó también en buena parte sobre los hombros de Estados Unidos. Y una vez iniciada la invasión de Europa, el peso específico del esfuerzo pasó a las divisiones estadounidenses.
Así pues, parece claro que el esfuerzo de guerra estadounidense fue muy elevado, y que posiblemente, sin él, el conflicto hubiese acabado decantándose por el lado alemán o, como mínimo, la guerra hubiese durado muchos más años.