Publicado: Mié Jun 04, 2008 11:37 am
Ante todo, un detalle, porque sabía que iba a salir: el de la capacidad aliada para bombardear Auschwitz. Lo siento, pero lo dejé colgando a propósito como una “trampa” que muestra como una cosa son los deseos y otra, las realidades.
El problema de bombardear objetivos que estuviesen situados más lejos que Berlín no era la autonomía. Según la variante, Los Lancaster podían alcanzar objetivos situados a algo más allá de 2.000 Km (con carga de bombas reducida), es decir, podían llegar hasta Minsk o Kiev. Los bombarderos norteamericanos tenían menor alcance, pero aun así los B-17 podían llegar hasta Brest-Livosk, y los B-24 algo más lejos.
Por de pronto, pensar en una misión diurna, con bombarderos B-17 o B-24, era irrealizable. Cracovia y su entorno sólo estaba dentro del alcance d los aviones de la 15ª Fuerza Aérea (basada en Italia) tras una larga navegación sobre territorio enemigo y más allá del alcance de los cazas de escolta. La única opción era una misión en la que se aterrizase en una base soviética pero las experiencias (especialmente el bombardeo alemán de la base de Poltava) no lo hacían recomendable. Sólo se iniciaron los bombardeos en esa área a finales de 1944, cuando Auschwitz estaba a “tiro de piedra” de las líneas soviéticas.
Sólo la 15ª Fuerza Aérea, basada en Italia, podía alcanzar dichos objetivos, pero operando más allá del
La opción era un ataque nocturno ¿era posible? Pues tampoco, por dos motivos:
- Aunque el alcance de un Lancaster llegaba a los 2.000 Km, sólo era con una carga de bombas ínfima de efectividad pequeña. Con la carga habitual, el alcance estaba limitado a poco más de 1.500 Km, y con formaciones reducidas.
- Cualquier objetivo situado más allá de Hannover estaba fuera del alcance de los sistemas de navegación (Gee, Oboe) luego la localización del objetivo debía ser visual o por radar. Eso fue lo que salvó a Berlín (junto con otros factores como la anchura de sus calles) de un desastre como los de Hamburgo o Dresde: los bombarderos no tenían suficiente precisión y los ataques resultaban bastante dispersos (en 1943, a finales de 1944 y 1945 eso cambiaría). Sólo podían atacarse con alguna precisión objetivos muy fácilmente identificables por radar: preferiblemente ciudades pequeñas situadas a la orinal de ríos anchos o estuarios (que proporcionaban una imagen por radar bastante clara): eso selló el destino de Lübeck o Peenemunde. Auschwitz era un complejo muy amplio, que destacaba muy poco del fondo (para el radar) y sin accidentes geográficos que permitiesen diferenciarlo mediante el radar. De hecho, cuando la RAF trató de enviar suministros a los resistentes en Varsovia (con elevado coste) menos del 10% cayeron en las zonas designadas.
- Un trayecto tan largo hacía que la fuerza atacante sufriese pérdidas muy graves por la caza enemiga. Los ataques a Berlín, Peenemünde, Leizpig, costaban entre un 5 y un 11% de la fuerza atacante, y esas pérdidas eran insostenibles.
- Sobre todo: no daba tiempo: los aviones tenían que hacer todo su trayecto de noche. La velocidad de crucero del Avro Lancaster era de unos 320 Km/h. Eso significa que sólo el viaje de ida y vuelta hasta Auschwitz (a unos 1.400 Km de las bases) era de nueve horas. A eso hay que sumar el tiempo para organizar la fuerza atacante, para realizar maniobras de diversión (atacar directamente era un suicidio porque los cazas nocturnos localizaban fácilmente la ruta) y para buscar el objetivo. Y recuerda que la noche dura bastante menos cuando se vuela alto. Auschwitz sólo podía ser atacado durante dos o tres meses al año.
Esto significó que las ciudades y factorías alemanas situadas en el Este apenas fueron atacadas. Silesia, una gran región industrial, apenas fue atacada. Además esos bombardeos se iniciaron tras la batalla de Normandía, cuando el avance aliado en Francia había destruido la cadena de radares de alerta. Entonces el sistema de señalización había mejorado: eso permitiría el ataque a Dresde.
Por todo ello los aliados decidieron que Auschwitz era un objetivo difícil de atacar, poco “rentable” (si lo que se pretendía era dañar la capacidad de producción) y que si era necesario, la misión debía ser realizada por los rusos, que tenían sus líneas a menos de 300 Km. Eso sí, a posteriori, el consenso es que Birkenau hubiese debido ser atacado a toda costa.
Para acabar, lo de los reconocimientos: estos eran efectuados por aviones Mosquito desarmados, que tenían una velocidad y techo que hacía que fuese muy difícil interceptarlos. Volaban de día y no tenían las limitaciones de los lentos bombarderos. Que pueda llegar un avión de reconocimiento no implica que lo haga un bombardero.
Saludos
El problema de bombardear objetivos que estuviesen situados más lejos que Berlín no era la autonomía. Según la variante, Los Lancaster podían alcanzar objetivos situados a algo más allá de 2.000 Km (con carga de bombas reducida), es decir, podían llegar hasta Minsk o Kiev. Los bombarderos norteamericanos tenían menor alcance, pero aun así los B-17 podían llegar hasta Brest-Livosk, y los B-24 algo más lejos.
Por de pronto, pensar en una misión diurna, con bombarderos B-17 o B-24, era irrealizable. Cracovia y su entorno sólo estaba dentro del alcance d los aviones de la 15ª Fuerza Aérea (basada en Italia) tras una larga navegación sobre territorio enemigo y más allá del alcance de los cazas de escolta. La única opción era una misión en la que se aterrizase en una base soviética pero las experiencias (especialmente el bombardeo alemán de la base de Poltava) no lo hacían recomendable. Sólo se iniciaron los bombardeos en esa área a finales de 1944, cuando Auschwitz estaba a “tiro de piedra” de las líneas soviéticas.
Sólo la 15ª Fuerza Aérea, basada en Italia, podía alcanzar dichos objetivos, pero operando más allá del
La opción era un ataque nocturno ¿era posible? Pues tampoco, por dos motivos:
- Aunque el alcance de un Lancaster llegaba a los 2.000 Km, sólo era con una carga de bombas ínfima de efectividad pequeña. Con la carga habitual, el alcance estaba limitado a poco más de 1.500 Km, y con formaciones reducidas.
- Cualquier objetivo situado más allá de Hannover estaba fuera del alcance de los sistemas de navegación (Gee, Oboe) luego la localización del objetivo debía ser visual o por radar. Eso fue lo que salvó a Berlín (junto con otros factores como la anchura de sus calles) de un desastre como los de Hamburgo o Dresde: los bombarderos no tenían suficiente precisión y los ataques resultaban bastante dispersos (en 1943, a finales de 1944 y 1945 eso cambiaría). Sólo podían atacarse con alguna precisión objetivos muy fácilmente identificables por radar: preferiblemente ciudades pequeñas situadas a la orinal de ríos anchos o estuarios (que proporcionaban una imagen por radar bastante clara): eso selló el destino de Lübeck o Peenemunde. Auschwitz era un complejo muy amplio, que destacaba muy poco del fondo (para el radar) y sin accidentes geográficos que permitiesen diferenciarlo mediante el radar. De hecho, cuando la RAF trató de enviar suministros a los resistentes en Varsovia (con elevado coste) menos del 10% cayeron en las zonas designadas.
- Un trayecto tan largo hacía que la fuerza atacante sufriese pérdidas muy graves por la caza enemiga. Los ataques a Berlín, Peenemünde, Leizpig, costaban entre un 5 y un 11% de la fuerza atacante, y esas pérdidas eran insostenibles.
- Sobre todo: no daba tiempo: los aviones tenían que hacer todo su trayecto de noche. La velocidad de crucero del Avro Lancaster era de unos 320 Km/h. Eso significa que sólo el viaje de ida y vuelta hasta Auschwitz (a unos 1.400 Km de las bases) era de nueve horas. A eso hay que sumar el tiempo para organizar la fuerza atacante, para realizar maniobras de diversión (atacar directamente era un suicidio porque los cazas nocturnos localizaban fácilmente la ruta) y para buscar el objetivo. Y recuerda que la noche dura bastante menos cuando se vuela alto. Auschwitz sólo podía ser atacado durante dos o tres meses al año.
Esto significó que las ciudades y factorías alemanas situadas en el Este apenas fueron atacadas. Silesia, una gran región industrial, apenas fue atacada. Además esos bombardeos se iniciaron tras la batalla de Normandía, cuando el avance aliado en Francia había destruido la cadena de radares de alerta. Entonces el sistema de señalización había mejorado: eso permitiría el ataque a Dresde.
Por todo ello los aliados decidieron que Auschwitz era un objetivo difícil de atacar, poco “rentable” (si lo que se pretendía era dañar la capacidad de producción) y que si era necesario, la misión debía ser realizada por los rusos, que tenían sus líneas a menos de 300 Km. Eso sí, a posteriori, el consenso es que Birkenau hubiese debido ser atacado a toda costa.
Para acabar, lo de los reconocimientos: estos eran efectuados por aviones Mosquito desarmados, que tenían una velocidad y techo que hacía que fuese muy difícil interceptarlos. Volaban de día y no tenían las limitaciones de los lentos bombarderos. Que pueda llegar un avión de reconocimiento no implica que lo haga un bombardero.
Saludos