Publicado: Sab Nov 04, 2006 12:59 pm
por Domper
Aparte de eso, es un arma con muchas deficiencias.

Si simplemente te dedicas a introducir billetes falsos, es muy difícil "inyectar" tal cantidad como para que peligre la economía. Lo que podría hacer el Banco de Inglaterra es retirar de la circulación billetes legales por la cantidad estimada introducida, con lo que se mantendría el valor de la moneda.

Aparte que en tiempos de guerra el valor de una divisa depende de muchos otros factores que no son ni la masa monetaria circulante, ni las reservas del país emisor. Aparte que las transacciones "de verdad", es decir, las que implican millones de libras, no se hacen en billetes, y a una empresa brasileña no le importa tanto tener muchos papeles (digo billetes) sino una nota bancaria que ponga "usted tiene tropecientas mil libras esterlinas".

Aparte, están las dificultades de introducir semejante cantidad de dinero. Recordemos, es tiempo de guerra, la mayor parte del mundo mundial fuera del Eje es aliada (salvo Turquía, Suecia, España, Suiza, Argentina y poco más), y un falsificador alemán que quiere meter billetes falsos se juega el cuello. La red de espionaje alemana cayó casi al completo, una red de introducción de moneda falsa poco más duraría.

El único lugar donde introducir ese dinero sería en países neutrales. Lo que sería un arma de doble filo: españoles, turcos y demás ya estaba bastante moscas con el curioso sistema de mercado alemán (tú me das todo el Wolframio que yo quiera, y yo te pago con media docena de aviones que no duran ni un mes), como para saber que Alemania se dedicaba a jugar con moneda falsa en sus países.

Otra posibilidad es meter una determinada cantidad de billetes, y luego denunciar públicamente que la moneda inglesa es falsa. Pero estamos en las mismas. Eso no afectaría a las grandes transacciones (como ya he dicho, la cotización de la libra no dependía de unos pocos billetes sino del número de acorazados a flote y de la evolución de la campaña en Europa), sólo afectaría a los pequeños negocios, que tal vez no aceptasen libras ¿y? En Turquía habría pocos turistas ingleses, y siempre podrían usar dólares. Se podían estampillar billetes a toda prisa. Y en todo caso un ataque así no afectaría demasiado a las transacciones internas en el Imperio Británico, que era autosuficiente.

Al fin y al cabo, durante la Guerra Civil Española la zona rebelde se las arregló para mantener una moneda con buena cotización simplemente estampillando billetes y señalando series que se aceptaban y series que no, con lo que la República ya podía imprimir todos los billetes que quisiese. En los sesenta y setenta el deporte mundial era falsificar dólares y ni la cotización de la moneda se resintió, ni siquiera fue preciso sustituir el diseño del billete.

Saludos