Publicado: Jue Oct 22, 2009 11:51 pm
Me he comido díez meses y seis días en Afganistán: 5 Septiembre 2007-11 de Junio de 2008. Entrar en combate, como tal nunca, pero si que he estado en alguna situación de ''contacto establecido''.
Al poco de llegar, estaba yendo por la calle, al llegar a cruce, el chófer decide parar para dejar pasar al unos jóvenes, antes de ponernos en marcha un bomba explotó a nuestra izquierda. De no haber parado, algo de metralla me hubiera comido. Sentí una sensación muy rara encima de los riñones, un miedo de pelotas (perdonad la expresión) y el estómago parecía que se iba a salir (vomité el desayuno poco después). Pasando, por delante del Hotel Serena (lugar civil más seguro de Kabul, en teoría), me tragé todo un asalto al hotel, en el que murieron un motón de gorilas de políticos europeos y por poco el ministro de exteriores noruego. Iba a pasar por la puerta pero por el motivo que fuera el guardia con el que iba (además del conductor)decidió no pasar por delante del hotel). Ese hombre lleva desde los 16 años luchando. Poco sentí, adrenalina (como en el caso anterior, aunque no le haya mencionado) y un pensamiento de: Allí vamos otra vez con estos pesados. El último caso que me envuelve directamente fue: comprando burkas (tengo cinco
dos rojos, uno amarillo y dos azules) la policía se puso a pegar tiros contra unos tipos que ni cortos ni perecezosos, llevaban suficientes armas como para invadir un país, se pusieron a usarlas. Me metí corriendo en la tienda a la iba (me esperaban, ya que habia estado dos días antes regateando el precio de los burkas (historia que tiene lo suyo) y a los tres minutos, cuatro minutos tanto la policía como los ''insurgentes'' se habían largado. Algo que observé fue que, el tiempo pasa bastante más lento de lo que sería normal.
Una bomba que no ví pero que sí me hubiera mandado a criar malvas fue un que pusieron camino del aeropuerto militar. Iba a ir esa mañana a las 10 AM a recoger unas camisetas que habia encargado a la intendencia alemana. Elc cohce que tiene los permisos pertinentes para poder entrar en las zonas militares se lo había llevado el embajador por lo que no pude ir por la mañana. A las 10:10 Am una bomba explotó por la ruta que iba a usar, dejando un cráter considerable. De haber podido coger el coche...no sé dónde estaría.
Creo que esto fue un punto de inflexión, dejé de ser siempre había sido y empecé a ver el mundo de forma distinta.
Al poco de llegar, estaba yendo por la calle, al llegar a cruce, el chófer decide parar para dejar pasar al unos jóvenes, antes de ponernos en marcha un bomba explotó a nuestra izquierda. De no haber parado, algo de metralla me hubiera comido. Sentí una sensación muy rara encima de los riñones, un miedo de pelotas (perdonad la expresión) y el estómago parecía que se iba a salir (vomité el desayuno poco después). Pasando, por delante del Hotel Serena (lugar civil más seguro de Kabul, en teoría), me tragé todo un asalto al hotel, en el que murieron un motón de gorilas de políticos europeos y por poco el ministro de exteriores noruego. Iba a pasar por la puerta pero por el motivo que fuera el guardia con el que iba (además del conductor)decidió no pasar por delante del hotel). Ese hombre lleva desde los 16 años luchando. Poco sentí, adrenalina (como en el caso anterior, aunque no le haya mencionado) y un pensamiento de: Allí vamos otra vez con estos pesados. El último caso que me envuelve directamente fue: comprando burkas (tengo cinco
Una bomba que no ví pero que sí me hubiera mandado a criar malvas fue un que pusieron camino del aeropuerto militar. Iba a ir esa mañana a las 10 AM a recoger unas camisetas que habia encargado a la intendencia alemana. Elc cohce que tiene los permisos pertinentes para poder entrar en las zonas militares se lo había llevado el embajador por lo que no pude ir por la mañana. A las 10:10 Am una bomba explotó por la ruta que iba a usar, dejando un cráter considerable. De haber podido coger el coche...no sé dónde estaría.
Creo que esto fue un punto de inflexión, dejé de ser siempre había sido y empecé a ver el mundo de forma distinta.