Publicado: Vie May 15, 2015 9:37 am
Pregunta 2637
- (...)
- ¿Se lo puede creer?
- Espere, Sascha, espere... ¿Me está diciendo que sacó una Luger porque le ganaron al julepe?
- No, no. Bueno, sí y no. Estaba a punto de perder sus últimas aceitunas en la apuesta, asique dio un trago de zarzaparrilla, se remangó el vestido y sacó la pistola que tenía sujeta a la liga. Aprovechando la confusión generada, se echó todas las aceitunas sobre el faldón y salió escopeteado.
- Pero... ¿Y Herr Ramcke y Herr Grognard?
- Qué van a hacer. Se quedaron ahí, tan sorprendidos como el que más. Según tengo entendido, estuvieron fregando platos y pelando patatas hasta que Mr. Miller apareció con un selecto grupo de Rangers y pudo sacarlos de allí. Pero esa, es otra historia...
- Pues hablando de historias, yo tengo otra. ¿Le aperece escucharla?
- Claro, adelante.
- Se trata de una historia desarrollada en la etapa final de la guerra, cerca de una ciudad europea con una tasa de destrucción de casi el 100%, y con una pérdida de habitantes de más de 20.000 personas entre 1939 y 1945. En nuestra historia, un soldado especializado en ayudar a otros pasó un cuarto de día realizando dicha labor, poniendo en serio riesgo su vida en varias ocasiones, incluso sabiendo que otros en la misma situación que él habían caído prácticamente a su lado, y ni siquiera quiso ser evacuado cuando fue herido. Y no una herida en un sitio cualquiera.
- Vaya, ¿Y sobrevivió?
- A la herida, y a la guerra.
- Caray...
- Pues le digo algo más, en algunas fuentes pone como que se pudo disparar a si mismo mientras trabajaba, se entiende que por error dado que, si no, dudo que le hubieran condecorado con una medalla de tan alto grado, mientras que en otras simplemente pone que fue herido en una zona concreta. La herida en todas las fuentes es la misma, un sitio concreto y un tanto peculiar.
- Entiendo que me está contando esto para que le diga quién y dónde, ¿correcto?
- Usted no, Sascha, que seguro que ya le ha puesto rostro, pero sí me gustaría que el que quiera un minipunto, me diga exactamente eso: De quién se trata, y dónde fue herido durante las acciones de ese día concreto del final de la guerra.
- Entendido...
- Dígaselo a los parroquianos que se vayan acercando.
- Así lo haré. Por cierto, aquí le dejo su café.
- Gracias...
Suerte...
- (...)
- ¿Se lo puede creer?
- Espere, Sascha, espere... ¿Me está diciendo que sacó una Luger porque le ganaron al julepe?
- No, no. Bueno, sí y no. Estaba a punto de perder sus últimas aceitunas en la apuesta, asique dio un trago de zarzaparrilla, se remangó el vestido y sacó la pistola que tenía sujeta a la liga. Aprovechando la confusión generada, se echó todas las aceitunas sobre el faldón y salió escopeteado.
- Pero... ¿Y Herr Ramcke y Herr Grognard?
- Qué van a hacer. Se quedaron ahí, tan sorprendidos como el que más. Según tengo entendido, estuvieron fregando platos y pelando patatas hasta que Mr. Miller apareció con un selecto grupo de Rangers y pudo sacarlos de allí. Pero esa, es otra historia...
- Pues hablando de historias, yo tengo otra. ¿Le aperece escucharla?
- Claro, adelante.
- Se trata de una historia desarrollada en la etapa final de la guerra, cerca de una ciudad europea con una tasa de destrucción de casi el 100%, y con una pérdida de habitantes de más de 20.000 personas entre 1939 y 1945. En nuestra historia, un soldado especializado en ayudar a otros pasó un cuarto de día realizando dicha labor, poniendo en serio riesgo su vida en varias ocasiones, incluso sabiendo que otros en la misma situación que él habían caído prácticamente a su lado, y ni siquiera quiso ser evacuado cuando fue herido. Y no una herida en un sitio cualquiera.
- Vaya, ¿Y sobrevivió?
- A la herida, y a la guerra.
- Caray...
- Pues le digo algo más, en algunas fuentes pone como que se pudo disparar a si mismo mientras trabajaba, se entiende que por error dado que, si no, dudo que le hubieran condecorado con una medalla de tan alto grado, mientras que en otras simplemente pone que fue herido en una zona concreta. La herida en todas las fuentes es la misma, un sitio concreto y un tanto peculiar.
- Entiendo que me está contando esto para que le diga quién y dónde, ¿correcto?
- Usted no, Sascha, que seguro que ya le ha puesto rostro, pero sí me gustaría que el que quiera un minipunto, me diga exactamente eso: De quién se trata, y dónde fue herido durante las acciones de ese día concreto del final de la guerra.
- Entendido...
- Dígaselo a los parroquianos que se vayan acercando.
- Así lo haré. Por cierto, aquí le dejo su café.
- Gracias...
Suerte...