Publicado: Dom Jul 29, 2018 5:16 pm
Pregunta 3279
- Buenas Sasha. ¿Y esa montaña de calamares?
- Es que ha venido gente que vio la comanda de Mr Miller y...
- Ya...
- En fin, la sangrrría, que hace tiempo para hacerle honores...
- ¿La qué?
- Sangrrrrría...
- Tenga, tenga....
- A esa señora de la mesa...
- La que me ocupa tres mesas con cámaras de fotos, máquinas de escribir y libros de notas...
- La misma. Le lleva un buen tiro de bourbon.
- ¿Qué le dispare?
- No hombre, no. Llévele una botella de su alijo personal, de esas con precinto de cera...
- ¿Cómo sabe? ¿Quién le ha dicho? ¡¡Es indignante!!
- La tensión, Sasha, la tensión, que le noto las venas de la nuca y le veo el bigote...
- ¿Pistas?
- Por supuesto. Fue la única en hacer una cosa cuando aquello tenía visos de acabar peor que el rosario de la aurora.
- ¿No me diga que...?
- Le digo, le digo. Caso único. Y lo haría con su costilla, un tipo peculiar, como poco, por definirlo de forma agradable, y demasiado amigo de fiesta, faldas y licores varios.
- Más detalles.
- Las uniones forjadas en tiempos de crisis no siempre sobreviven a éstas. El matrimonio duraría menos que la guerra y comenzaría meses después de que ésta comenzase.
- Muy parco.
- Al contrario, demasiada información. Al acertante le sirve lowenbrau bien fría y una generosa ración de paella.
- Oído cocina.
Feuer Frei!
- Buenas Sasha. ¿Y esa montaña de calamares?
- Es que ha venido gente que vio la comanda de Mr Miller y...
- Ya...
- En fin, la sangrrría, que hace tiempo para hacerle honores...
- ¿La qué?
- Sangrrrrría...
- Tenga, tenga....
- A esa señora de la mesa...
- La que me ocupa tres mesas con cámaras de fotos, máquinas de escribir y libros de notas...
- La misma. Le lleva un buen tiro de bourbon.
- ¿Qué le dispare?
- No hombre, no. Llévele una botella de su alijo personal, de esas con precinto de cera...
- ¿Cómo sabe? ¿Quién le ha dicho? ¡¡Es indignante!!
- La tensión, Sasha, la tensión, que le noto las venas de la nuca y le veo el bigote...
- ¿Pistas?
- Por supuesto. Fue la única en hacer una cosa cuando aquello tenía visos de acabar peor que el rosario de la aurora.
- ¿No me diga que...?
- Le digo, le digo. Caso único. Y lo haría con su costilla, un tipo peculiar, como poco, por definirlo de forma agradable, y demasiado amigo de fiesta, faldas y licores varios.
- Más detalles.
- Las uniones forjadas en tiempos de crisis no siempre sobreviven a éstas. El matrimonio duraría menos que la guerra y comenzaría meses después de que ésta comenzase.
- Muy parco.
- Al contrario, demasiada información. Al acertante le sirve lowenbrau bien fría y una generosa ración de paella.
- Oído cocina.
Feuer Frei!