Publicado: Dom Ene 12, 2020 1:06 am
Pregunta 3451
- Muy rica la empanada.
- Lo dijo hace dos horas. Antes de atacar al resto. ¿Se puede saber para qué ha invitado a esos jóvenes? Ya han atacado el local de la competencia tres veces. No es que me queje porque el local está de bote en bote pero tengo unas normas...
- ¿Ve a su jefe?
- Pues el caso es que me suena mucho. ¿No se trata de...?
- Se trata, se trata. Uno de los primeros casos en los que la creencia de que el espíritu marcial se impondría sobre las armas. Y eso puede suceder si no te esperan o no están preparados.
- ¿Y lo estaban?
- Mucho. No quedó ni el apuntador como decía mi abuelo...
- Y hay que adivinar...
- El nombre de nuestro bigotudo amigo, claro está. Un oficial de rango intermedio alto y precisamente eso hacía muy peligrosos a los de su ejército. Parece que eran proclives a luchar por la gloria y el prestigio mientras otros intentaban mantener la calma, al menos mientras no intentaban quitarlos de en medio vía intoxicación por plomo.
Digamos que a nuestro hombre le salió bien la primera vez, pero en ocasiones posteriores tuvo que ver el festejo desde fuera y eso no podía permitirlo. Cuando le encargaron una tarea imposible, la aceptó encantado y arengaba a su gente con discursos sobre como se los iban a zampar sin esfuerzo, que con sólo verlos saldrían corriendo...
- Y no salieron...
- Que va. Les tiraron con todo. Al acertante le agasaja con un luau completo...
- Pero diga algo más...
- Ninguno de los contendientes hablaba alemán.
Feuer Frei!
- Muy rica la empanada.
- Lo dijo hace dos horas. Antes de atacar al resto. ¿Se puede saber para qué ha invitado a esos jóvenes? Ya han atacado el local de la competencia tres veces. No es que me queje porque el local está de bote en bote pero tengo unas normas...
- ¿Ve a su jefe?
- Pues el caso es que me suena mucho. ¿No se trata de...?
- Se trata, se trata. Uno de los primeros casos en los que la creencia de que el espíritu marcial se impondría sobre las armas. Y eso puede suceder si no te esperan o no están preparados.
- ¿Y lo estaban?
- Mucho. No quedó ni el apuntador como decía mi abuelo...
- Y hay que adivinar...
- El nombre de nuestro bigotudo amigo, claro está. Un oficial de rango intermedio alto y precisamente eso hacía muy peligrosos a los de su ejército. Parece que eran proclives a luchar por la gloria y el prestigio mientras otros intentaban mantener la calma, al menos mientras no intentaban quitarlos de en medio vía intoxicación por plomo.
Digamos que a nuestro hombre le salió bien la primera vez, pero en ocasiones posteriores tuvo que ver el festejo desde fuera y eso no podía permitirlo. Cuando le encargaron una tarea imposible, la aceptó encantado y arengaba a su gente con discursos sobre como se los iban a zampar sin esfuerzo, que con sólo verlos saldrían corriendo...
- Y no salieron...
- Que va. Les tiraron con todo. Al acertante le agasaja con un luau completo...
- Pero diga algo más...
- Ninguno de los contendientes hablaba alemán.
Feuer Frei!