Publicado: Mié Nov 29, 2006 10:36 am
Compañero Jac, dicen que la curiosidad es el rasgo que caracteriza a los seres inteligentes... o al menos es la causa que supuestamente nos ha hecho evolucionar (algunos más que otros).
Los gatos no cuentan.
Pues intentaré responderte resumiendo mucho y espero poder ayudarte en tus "inquietudes", pero seguro que muchos de nuestros foreros también podrían aportar sus hipótesis.
Como de costumbre, me dejo muuchos datos en el tintero, pero si quieres saber más sólo tienes que preguntar.
Lo de "la bestia que llevamos dentro" no es ni más ni menos que puro instinto de supervivencia;nada que ya no sepas. Olvidamos que somos animales, nos creemos los reyes del mambo, la especie -superior-... Bueno, yo no estoy de acuerdo con lo último y desde luego tengo muy claro que a la hora de defendernos cuando nuestra vida, o la de nuestras crías, se ve amenazada, actuamos: o tú o yo. Hasta ahí no hay ningún misterio, es puro instinto, y los actos que cometemos en ese trance responden a lo que se llama violencia reactiva.
Pero como somos una especie compleja (y la mayoría de las veces lo sencillo lo complicamos) la cosa no se suele quedar ahí, y después de la defensa de nuestra supervivencia está la defensa de nuestra libertad, de nuestra dignidad, de nuestros valores, etc. y cada cual dará prioridad a lo que le duela más...o a aquello que sea más vulnerable.
El paso de la violencia reactiva a una violencia activa es muy rápido en nosotros. Mientras la primera es consecuencia del miedo y más instintiva, la segunda responde a otros factores: venganza, desprecio, responsabilizar al agredido de mi dolor, de mi rabia, culparlo...y de entre todos los factores el odio es la clave.
Básicamente ese es el mecanismo por el que tú preguntas: pasar del miedo al odio...y en el caso de las guerras ambas emociones suelen ir juntas, hasta que en un momento dado el shock, el trauma es tal que a nuestra cabecita le quedan pocas salidas: desconectamos emocionalmente, perdemos la sensibilidad ( luego vendrá el ya famoso TEPS), ya no hay miedo...pero la ira sigue latente en algunas personas.
Este suele ser el mecanismo estandar", pero por supuesto cada persona se caracteriza por una sensibilidad distinta a la del otro, cada uno tiene rasgos diferentes, actitudes distintas, más o mejor resistencia para soportar las circunstancias, distintos valores, distinta moral; es decir, ante una misma situación las reacciones son individuales. Un soldado se derrumbará cuando vea en la cara del enemigo su misma emoción reflejada, y sin embargo otro, insensible ya (o tal vez nunca lo fue mucho, quién sabe), no dudará en volarle la cabeza.
Nunca nos conocemos del todo, aunque necesitemos pensar lo contrario, porque nunca sabremos como reaccionaríamos ante nuevas situaciones hasta que no estemos en ellas.
Que un soldado llegue a odiar al enemigo (es el caso que nos ocupa) es muy fácil: un mensaje constante y machacon a la población, el típico lavado de cerebro, a ser posible cuanto más jóvenes mejor (el ejemplo perfecto son los nazis) sobre la maldad del otro. Eso genera violencia activa a la orden de ya.
En el caso de los soldados americanos, aunque prácticamente fueran de casa al frente, está claro que no iban con una mente muy "aséptica" respecto a los alemanes ¡y a los japoneses les tenían un rato de ganas después de Pearl ! . Ya llegaban con un caminito andado...el resto del horror estaba esperándoles.
Normalmente casi todos reprimimos la violencia activa :¿quién no ha querido bajar del coche y partirle la cara al imbécil que te pita desde el suyo, muy chulo él, y que encima de no llevar ninguna razón casi hace que te la pegues?, por poner un ejemplo sobre situaciones que más violencia suele generar en el ciudadano de a pie. Piensa en lo rápido que pasas del -susto- a la necesidad urgente de hacerte un collar con los intestinos del tipejo imbécil. Piensa por qué motivo te reprimes, o sueles hacerlo, y porque otros no pueden conseguirlo...o incluso tú mismo, otro día y por otras razones dependientes de tu estado de ánimo, decides que ese día vas a fabricar unas maracas con el escroto del imbécil...¿Complicaillo, no?
Ahora imagina un lugar donde la violencia que acompaña a la ira no sólo no debe ser reprimida, sino que tu obligación, como soldado, es ejercerla...
Un lugar donde la violencia es legítima.
Es como para meterse un par de chutitos de lo primero que pilles, unos porros, y todo ello regado con unas buenos tragos a cada cual más largo y profundo. ...(ahora que Domper no me lee).
Cómo y cuál será su estado mental cuando salga de esa experiencia...es otra historia.
No sé si te he servido de mucho, ya me contarás.
Siempre a tu disposición "psicológica".
La recluta pelona
P.D.
No he visto la peli de "La delgada linea..." en el foro de películas. Podrías ponerla
Los gatos no cuentan.
Pues intentaré responderte resumiendo mucho y espero poder ayudarte en tus "inquietudes", pero seguro que muchos de nuestros foreros también podrían aportar sus hipótesis.
Como de costumbre, me dejo muuchos datos en el tintero, pero si quieres saber más sólo tienes que preguntar.
Lo de "la bestia que llevamos dentro" no es ni más ni menos que puro instinto de supervivencia;nada que ya no sepas. Olvidamos que somos animales, nos creemos los reyes del mambo, la especie -superior-... Bueno, yo no estoy de acuerdo con lo último y desde luego tengo muy claro que a la hora de defendernos cuando nuestra vida, o la de nuestras crías, se ve amenazada, actuamos: o tú o yo. Hasta ahí no hay ningún misterio, es puro instinto, y los actos que cometemos en ese trance responden a lo que se llama violencia reactiva.
Pero como somos una especie compleja (y la mayoría de las veces lo sencillo lo complicamos) la cosa no se suele quedar ahí, y después de la defensa de nuestra supervivencia está la defensa de nuestra libertad, de nuestra dignidad, de nuestros valores, etc. y cada cual dará prioridad a lo que le duela más...o a aquello que sea más vulnerable.
El paso de la violencia reactiva a una violencia activa es muy rápido en nosotros. Mientras la primera es consecuencia del miedo y más instintiva, la segunda responde a otros factores: venganza, desprecio, responsabilizar al agredido de mi dolor, de mi rabia, culparlo...y de entre todos los factores el odio es la clave.
Básicamente ese es el mecanismo por el que tú preguntas: pasar del miedo al odio...y en el caso de las guerras ambas emociones suelen ir juntas, hasta que en un momento dado el shock, el trauma es tal que a nuestra cabecita le quedan pocas salidas: desconectamos emocionalmente, perdemos la sensibilidad ( luego vendrá el ya famoso TEPS), ya no hay miedo...pero la ira sigue latente en algunas personas.
Este suele ser el mecanismo estandar", pero por supuesto cada persona se caracteriza por una sensibilidad distinta a la del otro, cada uno tiene rasgos diferentes, actitudes distintas, más o mejor resistencia para soportar las circunstancias, distintos valores, distinta moral; es decir, ante una misma situación las reacciones son individuales. Un soldado se derrumbará cuando vea en la cara del enemigo su misma emoción reflejada, y sin embargo otro, insensible ya (o tal vez nunca lo fue mucho, quién sabe), no dudará en volarle la cabeza.
Nunca nos conocemos del todo, aunque necesitemos pensar lo contrario, porque nunca sabremos como reaccionaríamos ante nuevas situaciones hasta que no estemos en ellas.
Que un soldado llegue a odiar al enemigo (es el caso que nos ocupa) es muy fácil: un mensaje constante y machacon a la población, el típico lavado de cerebro, a ser posible cuanto más jóvenes mejor (el ejemplo perfecto son los nazis) sobre la maldad del otro. Eso genera violencia activa a la orden de ya.
En el caso de los soldados americanos, aunque prácticamente fueran de casa al frente, está claro que no iban con una mente muy "aséptica" respecto a los alemanes ¡y a los japoneses les tenían un rato de ganas después de Pearl ! . Ya llegaban con un caminito andado...el resto del horror estaba esperándoles.
Normalmente casi todos reprimimos la violencia activa :¿quién no ha querido bajar del coche y partirle la cara al imbécil que te pita desde el suyo, muy chulo él, y que encima de no llevar ninguna razón casi hace que te la pegues?, por poner un ejemplo sobre situaciones que más violencia suele generar en el ciudadano de a pie. Piensa en lo rápido que pasas del -susto- a la necesidad urgente de hacerte un collar con los intestinos del tipejo imbécil. Piensa por qué motivo te reprimes, o sueles hacerlo, y porque otros no pueden conseguirlo...o incluso tú mismo, otro día y por otras razones dependientes de tu estado de ánimo, decides que ese día vas a fabricar unas maracas con el escroto del imbécil...¿Complicaillo, no?
Ahora imagina un lugar donde la violencia que acompaña a la ira no sólo no debe ser reprimida, sino que tu obligación, como soldado, es ejercerla...
Un lugar donde la violencia es legítima.
Es como para meterse un par de chutitos de lo primero que pilles, unos porros, y todo ello regado con unas buenos tragos a cada cual más largo y profundo. ...(ahora que Domper no me lee).
Cómo y cuál será su estado mental cuando salga de esa experiencia...es otra historia.
No sé si te he servido de mucho, ya me contarás.
Siempre a tu disposición "psicológica".
La recluta pelona
P.D.
No he visto la peli de "La delgada linea..." en el foro de películas. Podrías ponerla