Publicado: Jue Jul 24, 2008 12:12 pm
por Kurt_Steiner
El naizsmo no sólo apelaba a la inteligencia, sino a la emotividad del pueblo alemán, lo que insipiró el fanatismo histérico, la feroz energía que lo diferenciaban de los oros movimientos totaliarios

El nazismo manipuló, en su ascenso al poder, diversos factores de la sociedad y la política alemana. Uno de ellos fue la emotividad del pueblo alemán. Con un grado aterrador de sutileza psicológica, Hitler ofrecía una cosmología, una filosofía y una ideología, apelando al corazón, al subsconsciente y a la inteligencia. Con este fin empleaba muchas de las técnicas más antiguas de las religiones mundiales: cereminales complicados, cánticos, repeticiones rítmicas de palabras claves, retórica mesiánica, luces...

En las célebres concentraciones de Nuremberg podemos apreciar este espectáculo: eran demostraciones altamente preparadas, astutamente escenificadas: el color de los uniformes y las banderas, la celebración nocturna, el uso de focos y reflectores, la sincronización, la colocación de los espectadores... En los reportajes podemos ver a la gente embriagándose, perdiéndose en un éxtasis con el mantra "Sieg Heil" y mirando a Hitler con ojos de cordero, tal y como si estubieran frente a un santo o una deida. En sus rostros aparece una expresión vácua, vacía, no muy diferente de las que podemos ver en algunos tipos de iglesia o sectas modernas.

Todo esto se lograba mediante lo ya citado y la técnica expresiva de Hitler. Su modo de expresarse, que resultaba hipnótico. Esto, unido a la presión del contacto de miles de personas reunidas, la emoción de la masa, el ceremonial, alcanza unas proporciones desmesuradas, y produce una histeria de masas, un fervor casi religoso. Es lo que los psicólogos denominan "alteración de la consciencia".

(continuará...)