Publicado: Lun Dic 22, 2008 2:05 pm
por Bitxo
Si entendemos que un buen soldado es aquel capaz de soportar los rigores del terreno donde combate, el estrés en este, y al mismo tiempo ser eficaz como máquina de matar, sin duda los soldados pertenecientes a regímenes totalitarios y con un fuerte componente ideológico son los mejores. Dentro de todo lo que afecta a la eficacia de un Ejército, la moral es lo más valorado y una fuerte carga ideológica asentada por una educación propia de un totalitarismo asegura en buena medida una moral fuerte pues se cree en lo que se hace. Y ello es muy importante porque lo que se hace es matar y morir.

Pero la moral no lo es todo ni mucho menos. Hay que tener en cuenta la logística que sustenta al soldado en el frente y los medios, sean tácticos o armamentísticos. Baste recordar que la moral de los polacos era muy alta antes del ataque alemán, creyéndose capaces de capturar Berlín en un par de semanas.

Además no es lo mismo una fase de la guerra que otra, especialmente si hablamos del soldado alemán o del soviético. Cuando se gana la moral es muy alta. Cuando se pierde y el futuro de tu nación y el de tu familia está en juego, también. Cuando estás tirado en una trinchera y te importa todo un comino porque estás muerto de hambre y frío, el instinto de supervivencia hace maravillas. Y todo esto se vivió mucho más en el frente Oriental que en cualquier otro, dado que ahí se enfrentaron los dos tipos de soldados más cargados ideológicamente y donde la guerra mayormente tomó un carácter de supervivencia nacional. Allí fue una guerra de exterminio y allí es donde, a mi entender, hay que buscar al mejor soldado, al que tuvo que sufrir rigores climáticos, logísticos e ideológicos durante batallas enormes en extensión, medios dispuestos y duración, sucediéndose además muchas veces aislados.

Por otra parte, si combates en tu terreno, en tu clima, y ello normalmente significa que en tu país, el soldado no sólo está acostumbrado a todo ello, sino que, como dije antes, está más motivado para combatir. El soldado estadounidense y el británico no combatieron en estas condiciones, al igual que el alemán en África o en la URSS. Y en cuanto al soviético hay que recordar que al decir soviético nos referimos a multitud de etnias y nacionalidades muy diferentes. Creo recordar que fueron los kazajos (¿o los uzbekos?) los que se ahogaron a cientos cuando cruzaron el Don, pues en su tierra no hay grandes ríos y no sabían nadar. Estos además tampoco estaban acostumbrados al frío como podría estarlo un ruso. De hecho muchos rusos o ucranios se maravillaron cuando vieron por primera vez a "los otros soviéticos", muchos de ellos con rasgos orientales o que hablaban otros idiomas.

En general, en la primera mitad de la guerra, el mejor soldado era, en mi opinión, el alemán, dada su conjunción de moral y medios. En la segunda el soviético, por lo mismo y por el factor añadido de que estaban acostumbrados a las precariedades de todo tipo. Si lo miro en conjunto, no sabría por cuál decidirme. Según las condiciones, la ventaja cultural del alemán, la cual implica un mayor entendimiento a la hora de desarrollar acciones complejas o de manejar equipos igualmente complejos, se puede traducir en una desventaja a la hora de sufrir precariedades. Y la viceversa en el soviético, menos culto y por tanto menos preparado en general para los rudimentos bélicos, pero más resistente a la hora de soportar lo indecible, pues ya lo soportaban antes de la guerra.

El soldado japonés fue otro ejemplo de mucha moral y escaso apoyo desde una nación que no podía llevar a cabo su empeño. Zhúkov recordaba la anécdota de un soldado japonés capturado antes de Khalkin-Gol mientras aguantaba en su puesto de guardia en medio de una nube de mosquitos sin mosquitera para el rostro, el cual lo tenía hinchado de tantas picaduras. Parece una tontería y hasta da la risa si lo comparamos con los que han aguantado el hambre y/o un clima extremo, pero es una muestra de su sentido del deber muy a tener en cuenta.