Publicado: Dom Ene 25, 2009 10:04 pm
Jo
, pues a mí me parece que estamos haciendo un humilde análisis de Psicología Comparada (no de Etología)sobre la conducta agresiva y la violencia comparándola con otras especies...no hablamos de un Panzer, es obvio, pero hablamos de motivaciones que llevan a la conducta de guerrear, y hasta que punto es innato. IIGM o I, se puede extrapola a todas. Bueno, te comento muy brevemente y si decedimos seguir lo hacemos por MP, pero es que el tema está casi agotado...¿o no?
A ver, no creo que me esté contradiciendo; te mostraba ejemplos de espectáculos crueles o aparentemente injustificados para tratarse de mera supervivencia, que pueden inducirnos a creer que en la naturaleza también se practica cierto grado de sadismo, pero te he puesto entre comillas los verbos "jugar" y "recrear" cuando hablaba de la orca y el gato precisamente para resaltar que la interpretación que hacemos de ese comportamiento está sujeta a una antropomorfización, así como también he dicho que hasta la fecha no se sabe con exactitud porque lo hacen, tanto el minino como la orca. Si yo lanzo un pollo al aire antes de meterlo en el puchero estoy jugando con mi pobre presa (amén de estar loca, y eso por no hablar de las cabras que arrojan desde el campanario)...ergo la orca hace lo mismo: juega y es cruel, hala, y nos quedamos tan anchos. Todo lo medimos según nuestros parámetros conductuales, todo lo pasamos por nuestro filtro, y aquellas conductas o actos que coinciden con los nuestros le damos un sentido, un porqué, y a aquellos que no terminamos de categorizar entonces le suponemos una intención igualmente humana. Bueno, pues hay otra hipótesis para el comportamiento de la orca: hay quien especula con que lo hace para reventar a la foca con los zarandeos y los golpes contra el agua, con el fin de romperle el mayor número de huesos posibles (dejarla hecha un amasijo, vamos) y así poder digerirla mucho mejor...Todo serán especulaciones e hipótesis sobre la conducta animal hasta que ellos mismos verbalicen sus motivos, y algo me dice que ese día no llegará. Mientras tanto seguiremos cometiendo errores, por desconocimiento y por arrogantes.
No debemos cometer el error (y me incluyo) de comparar conductas a secas con la verdadera motivación que nos lleva a cometer ciertos comportamientos, y me refiero a todas las especies. Creo que el quiz de la cuestión está ahí, y es donde realmente media un abismo entre nosotros y el resto de organismos. Las conductas innatas recogen la defensa de la territorialidad, el alimento y la reproducción, sin más ambiciones o propósitos; cualquier cosa que se salga de ahí y tenga otras pretensiones o justificaciones, ya sean culturales o por bienestar (no por pura supervivencia) entrará dentro de las motivaciones meramente humanas y éstas están totalmente controladas y dirijidas por nuestra supuesta complejidad e inteligencia, por lo cual, como tú muestras con tus ejemplos, nos estarán alejando a años luz de distancia de lo que se considera un comportamiento innato. Se puede matar por copular (unos más que otros) pero nunca será por haber intentado propagar sus genes (sería lo último que me quedaría por oir como excusa de por qué un hombre, o una mujer, mata a su pareja).
En esto discrepo, pa variar
. No conozco un solo caso, y si existe nunca será con fines autodestructivos. Las langostas arrasan el alimento y, o bien se van a otro lugar a seguir zampando, o si ya no queda más comida no es por una cuestión de error en el equilibrio ecológico, sino porque no tienen capacidad de previsión, como aquí los presentes. Y cuando hay fallos en dicho equilibrio, o es, efectivamente, por cuestiones climáticas, o para no ser menos...porque la mano del hombre está detrás del desastre, como siempre.
Jamás he atribuido maldad o bondad a ningún comportamiento animal, o al menos lo intento, aunque es difícil; sería tan absurdo como atribuir intención a la evolución o a la naturaleza: ninguno de las dos son entes con propósitos.
Pero confieso que al ser humano sí soy capaz de atribuirle la mayor maldad, y fines autodestructivos,...y en algunas ocasiones cosas muy buenas, porque como tú bien dices... no nos rigen las hormonas.
Y sigo pensando que no oftopiqueamos en absoluto, después de todo son aspectos psicosociales.
Un kiss pelonero.
PD.
Y encima te hago un regalo, que lo vi el otro día y me acordé de ti... ¡un bitxo!

A ver, no creo que me esté contradiciendo; te mostraba ejemplos de espectáculos crueles o aparentemente injustificados para tratarse de mera supervivencia, que pueden inducirnos a creer que en la naturaleza también se practica cierto grado de sadismo, pero te he puesto entre comillas los verbos "jugar" y "recrear" cuando hablaba de la orca y el gato precisamente para resaltar que la interpretación que hacemos de ese comportamiento está sujeta a una antropomorfización, así como también he dicho que hasta la fecha no se sabe con exactitud porque lo hacen, tanto el minino como la orca. Si yo lanzo un pollo al aire antes de meterlo en el puchero estoy jugando con mi pobre presa (amén de estar loca, y eso por no hablar de las cabras que arrojan desde el campanario)...ergo la orca hace lo mismo: juega y es cruel, hala, y nos quedamos tan anchos. Todo lo medimos según nuestros parámetros conductuales, todo lo pasamos por nuestro filtro, y aquellas conductas o actos que coinciden con los nuestros le damos un sentido, un porqué, y a aquellos que no terminamos de categorizar entonces le suponemos una intención igualmente humana. Bueno, pues hay otra hipótesis para el comportamiento de la orca: hay quien especula con que lo hace para reventar a la foca con los zarandeos y los golpes contra el agua, con el fin de romperle el mayor número de huesos posibles (dejarla hecha un amasijo, vamos) y así poder digerirla mucho mejor...Todo serán especulaciones e hipótesis sobre la conducta animal hasta que ellos mismos verbalicen sus motivos, y algo me dice que ese día no llegará. Mientras tanto seguiremos cometiendo errores, por desconocimiento y por arrogantes.
No debemos cometer el error (y me incluyo) de comparar conductas a secas con la verdadera motivación que nos lleva a cometer ciertos comportamientos, y me refiero a todas las especies. Creo que el quiz de la cuestión está ahí, y es donde realmente media un abismo entre nosotros y el resto de organismos. Las conductas innatas recogen la defensa de la territorialidad, el alimento y la reproducción, sin más ambiciones o propósitos; cualquier cosa que se salga de ahí y tenga otras pretensiones o justificaciones, ya sean culturales o por bienestar (no por pura supervivencia) entrará dentro de las motivaciones meramente humanas y éstas están totalmente controladas y dirijidas por nuestra supuesta complejidad e inteligencia, por lo cual, como tú muestras con tus ejemplos, nos estarán alejando a años luz de distancia de lo que se considera un comportamiento innato. Se puede matar por copular (unos más que otros) pero nunca será por haber intentado propagar sus genes (sería lo último que me quedaría por oir como excusa de por qué un hombre, o una mujer, mata a su pareja).
En la naturaleza hay muchos casos de especies destructivas
En esto discrepo, pa variar
Jamás he atribuido maldad o bondad a ningún comportamiento animal, o al menos lo intento, aunque es difícil; sería tan absurdo como atribuir intención a la evolución o a la naturaleza: ninguno de las dos son entes con propósitos.
Pero confieso que al ser humano sí soy capaz de atribuirle la mayor maldad, y fines autodestructivos,...y en algunas ocasiones cosas muy buenas, porque como tú bien dices... no nos rigen las hormonas.
Y sigo pensando que no oftopiqueamos en absoluto, después de todo son aspectos psicosociales.
Un kiss pelonero.
PD.
Y encima te hago un regalo, que lo vi el otro día y me acordé de ti... ¡un bitxo!
