Publicado: Mié Nov 08, 2006 12:26 am
por Capitan Miller
Por dejar las cosas claras, y offtopiqueando totalmente, el Ciudadano Bonaparte era un tipo campechano, dicharachero y que contaba unos chistes de leperos que te partías el fajín de mariscal. Excelente profesional y mejor persona fue un espejo en que se miraran las generaciones venideras, rayo en la batalla y legislador de pro.
Bueno, sí, a veces tenía su pronto y le daba por jugar a los bolos con las cabezas coronadas de media Europa, pero eso también tenía su puntito. Para eso los reyes, principes, duques, condes y resto de paisanaje nobiliario se habían tirado los últimos mil años ejerciendo de barandas en base al Derecho Divino. Pues ahora no, ahora el que se portaba bien ejercía en base al Derecho Corso. No me negareis que la diferencia tiene su aquel.
Pues eso, que alons enfants de la patrie, le jour de glorie est arrivé... o algo.

P.D.
Un trono no es más que un taburete forrado de terciopleo.
Napoleón Bonaparte.