Publicado: Mié Nov 08, 2006 12:38 am
Siguiendo con el Off-topic (y mientras no nos abronquen los otros contertulios)
Para el Cpt. Miller De acuerdo en lo que dices. Las causas de la derrota de Waterloo fueron múltiples, siendo una de las principales la desastrosa actuación de sus subordinados (no únicamente Ney, también Soult, Grouchy, el príncipe Jerónimo, y otros.
Pero pongamos las cosas en sus justos términos: la elección de los subordinados había sido del corso. Y fueron elegidos no por su competencia sino por motivos políticos: era muy importante que mariscales competentes, pero posibles rivales políticos, fuesen relegados a puestos en los que poca gloria pudiesen obtener. Notablemente, Suchet (en la frontera italiana) y Davout (en el ministerio de guerra). Davout, como jefe de Estado Mayor, hubiese sido implacable y hubiese destrozado a los aliados (sorbe todo tras los continuos fallos de Wellington: una curiosa lucha hubiese sido "Iron marshall" frente a "Iron Duke".
Los errores fueron acumulativos: Ney actuó desastrosamente en día 18, pero el día 16 Soult no dio órdenes adecuadas que hubiesen permitido destruir al ejército prusiano y a parte del aliado, que no inglés. La persecución de los derrotados en Ligny fue pésimamente efectuada (tal vez Grouchy temiera meterse en un berenjenal como Vandamme tras la victoria de Dresde en 1813). En Waterloo Napoleón estaba más pendiente de sus achaques que de la batalla. Etcétera.
Otro aspecto muy importante, más aún, era que el enemigo había aprendido. Los mandos incompetentes habían sido relegados (en su mayoría) y tras veinte años de guerra los que quedaban eran, por lo menos, prudentes. Los ejércitos estaban divididos en cuerpos, y se concentraban y se movían con mucha más rapidez que antes. Las fuerzas ligeras controlaban el territorio, impidiendo que la caballería ligera francesa interfiriese u observase sus movimientos. Durante las batallas, se mantenían cuerpos de reserva para prevenir la penetración napoleónica clásica o para proteger la retirada. Tras las derrotas, los ejércitos rompían el contacto y se evadían de la persecución, impodiendo que las derrotas (como Ligny) se convirtiesen en catástrofes (del tipo de Jena). Se empezaba a usar adecuadamente la combinación de armas (bueno, Wellington no, la caballería la tenía para adorno y para malgastarla), y la potencia de fuego de la infantería iba en aumento. Incluso en Waterloo se echaron en falta los cientos de miles de caballos perdidos en Rusia. Etcétera.
Aunque Napoleón hubiese vencido en Waterloo, las fuerzas que Wellington tenía eran de valor dudoso, pues el antiguo ejército peninsular estaba en Norteamérica. Mientras, los prusianos preparaban un nuevo ejército, y grandes contingentes austríacos y rusos se aproximaban. Hasta España se unía a la fiesta.
En ese delicadísimo equilibrio, un único factor podía decidir la batalla. Como el empecinamiento de Jerónimo en una acción secundaria, las inútiles cargas de Ney, los famosos clavos para artillería olvidados (ese factor me parece muy secundario), o la sospecha de traición al ver que en lugar de Grouchy llegaba Blücher. Pero en todo eso, el retraso fue fundamental. Causado por la desidia de Napoleón (que estaba enfermo, no lo olvidemos)… y por un inesperado temporal de lluvias en la época del año de las batallas (el mes en el que en Europa los días son más largos y más secos) que ayudó a zafarse a los prusianos de la persecución, y retrasó el ataque francés. Temporal que fue probablemente uno de los primeros efectos del Tambora.
Recomiendo (supongo que lo conoces) el recientemente traducido al español "Waterloo - The German Victory" (Waterloo, la victoria alemana) de Peter Hofschroer.
Saludos. Disculpas por el off Tepic.
P.D.: lamentablemente, no puedo admirar al corso. Al lado de su genialidad política y militar está un absoluto desprecio por la vida humana. En el siglo XX hubiese sido un asesino de masas, pero en el XIX no tenía aún los medios.
Otra P.D.: A Mika: podremos no coincidir en determinados aspectos, como la mayor relevancia o no de la adicción a Dexedrina en la SGM. Pero uno tiene formación científica, lo que implica admiración por los científicos (al lado de Darwin no olvidemos a Wallace, coautor de la teoría de la selección natural) y repulsión por los que retuercen la ciencia para fines ignominiosos.
Más P.D.: el artículo "El tajo más cruelísimo de todos" lo tengo en mi altar personal, al lado de maravillas como "Coqueta, caprichosa y difícil de contentar" y, sobre todo, "Perdidos en la no traducción" de Isaac Asimov, publicados ambos en las recopilaciones "El sistema solar" y "La tragedia de la luna". El artículo "Lost in non-traslation" es considerado el mejor artículo escrito por Asimov, superior a su obra de ficción. Yo he leído buena parte de su obra, he leído el artículo… y estoy de acuerdo.
Para el Cpt. Miller De acuerdo en lo que dices. Las causas de la derrota de Waterloo fueron múltiples, siendo una de las principales la desastrosa actuación de sus subordinados (no únicamente Ney, también Soult, Grouchy, el príncipe Jerónimo, y otros.
Pero pongamos las cosas en sus justos términos: la elección de los subordinados había sido del corso. Y fueron elegidos no por su competencia sino por motivos políticos: era muy importante que mariscales competentes, pero posibles rivales políticos, fuesen relegados a puestos en los que poca gloria pudiesen obtener. Notablemente, Suchet (en la frontera italiana) y Davout (en el ministerio de guerra). Davout, como jefe de Estado Mayor, hubiese sido implacable y hubiese destrozado a los aliados (sorbe todo tras los continuos fallos de Wellington: una curiosa lucha hubiese sido "Iron marshall" frente a "Iron Duke".
Los errores fueron acumulativos: Ney actuó desastrosamente en día 18, pero el día 16 Soult no dio órdenes adecuadas que hubiesen permitido destruir al ejército prusiano y a parte del aliado, que no inglés. La persecución de los derrotados en Ligny fue pésimamente efectuada (tal vez Grouchy temiera meterse en un berenjenal como Vandamme tras la victoria de Dresde en 1813). En Waterloo Napoleón estaba más pendiente de sus achaques que de la batalla. Etcétera.
Otro aspecto muy importante, más aún, era que el enemigo había aprendido. Los mandos incompetentes habían sido relegados (en su mayoría) y tras veinte años de guerra los que quedaban eran, por lo menos, prudentes. Los ejércitos estaban divididos en cuerpos, y se concentraban y se movían con mucha más rapidez que antes. Las fuerzas ligeras controlaban el territorio, impidiendo que la caballería ligera francesa interfiriese u observase sus movimientos. Durante las batallas, se mantenían cuerpos de reserva para prevenir la penetración napoleónica clásica o para proteger la retirada. Tras las derrotas, los ejércitos rompían el contacto y se evadían de la persecución, impodiendo que las derrotas (como Ligny) se convirtiesen en catástrofes (del tipo de Jena). Se empezaba a usar adecuadamente la combinación de armas (bueno, Wellington no, la caballería la tenía para adorno y para malgastarla), y la potencia de fuego de la infantería iba en aumento. Incluso en Waterloo se echaron en falta los cientos de miles de caballos perdidos en Rusia. Etcétera.
Aunque Napoleón hubiese vencido en Waterloo, las fuerzas que Wellington tenía eran de valor dudoso, pues el antiguo ejército peninsular estaba en Norteamérica. Mientras, los prusianos preparaban un nuevo ejército, y grandes contingentes austríacos y rusos se aproximaban. Hasta España se unía a la fiesta.
En ese delicadísimo equilibrio, un único factor podía decidir la batalla. Como el empecinamiento de Jerónimo en una acción secundaria, las inútiles cargas de Ney, los famosos clavos para artillería olvidados (ese factor me parece muy secundario), o la sospecha de traición al ver que en lugar de Grouchy llegaba Blücher. Pero en todo eso, el retraso fue fundamental. Causado por la desidia de Napoleón (que estaba enfermo, no lo olvidemos)… y por un inesperado temporal de lluvias en la época del año de las batallas (el mes en el que en Europa los días son más largos y más secos) que ayudó a zafarse a los prusianos de la persecución, y retrasó el ataque francés. Temporal que fue probablemente uno de los primeros efectos del Tambora.
Recomiendo (supongo que lo conoces) el recientemente traducido al español "Waterloo - The German Victory" (Waterloo, la victoria alemana) de Peter Hofschroer.
Saludos. Disculpas por el off Tepic.
P.D.: lamentablemente, no puedo admirar al corso. Al lado de su genialidad política y militar está un absoluto desprecio por la vida humana. En el siglo XX hubiese sido un asesino de masas, pero en el XIX no tenía aún los medios.
Otra P.D.: A Mika: podremos no coincidir en determinados aspectos, como la mayor relevancia o no de la adicción a Dexedrina en la SGM. Pero uno tiene formación científica, lo que implica admiración por los científicos (al lado de Darwin no olvidemos a Wallace, coautor de la teoría de la selección natural) y repulsión por los que retuercen la ciencia para fines ignominiosos.
Más P.D.: el artículo "El tajo más cruelísimo de todos" lo tengo en mi altar personal, al lado de maravillas como "Coqueta, caprichosa y difícil de contentar" y, sobre todo, "Perdidos en la no traducción" de Isaac Asimov, publicados ambos en las recopilaciones "El sistema solar" y "La tragedia de la luna". El artículo "Lost in non-traslation" es considerado el mejor artículo escrito por Asimov, superior a su obra de ficción. Yo he leído buena parte de su obra, he leído el artículo… y estoy de acuerdo.