Publicado: Mar Oct 01, 2024 11:57 am
por Kurt_Steiner
El gobierno de Stalin negó a los tártaros de Crimea el derecho a la educación o a la publicación en su lengua materna. A pesar de la prohibición, y aunque tuvieron que estudiar en ruso o uzbeko, mantuvieron su identidad cultural. En 1956 el nuevo líder soviético, Nikita Jruschov, pronunció un discurso en el que condenó las políticas de Stalin, incluidas las deportaciones masivas de diversas etnias. Aun así, aunque a muchos pueblos se les permitió regresar a sus hogares, tres grupos se vieron obligados a permanecer en el exilio: los alemanes soviéticos, los turcos mesjetios y los tártaros de Crimea. En 1954 Jruschov permitió que Crimea se incluyera en la RSFS de Ucrania, ya que Crimea está unida por tierra a Ucrania y no a la RSFS de Rusia. El 28 de abril de 1956 se emitió la directiva "Sobre la eliminación de las restricciones al asentamiento especial de los tártaros de Crimea... reubicados durante la Gran Guerra Patria", que ordenaba la cancelación del registro de los deportados y su liberación de la supervisión administrativa. Sin embargo, se mantuvieron varias otras restricciones y a los tártaros de Crimea no se les permitió regresar a Crimea. Además, ese mismo año el Consejo de Ministros de Ucrania prohibió a los tártaros de Crimea, griegos, alemanes, armenios y búlgaros exiliados reubicarse incluso en las provincias de Jersón, Zaporizhia, Nikolaev y Odesa en la RSFS de Ucrania. Los tártaros de Crimea no recibieron ninguna compensación por sus bienes perdidos.

En la década de 1950 los tártaros de Crimea comenzaron a defender activamente el derecho al retorno. En 1957 recogieron 6.000 firmas en una petición que fue enviada al Soviet Supremo de la URSS en la que se exigía su rehabilitación política y el regreso a Crimea. En 1961 se recogieron 25.000 firmas en una petición que fue enviada al Kremlin.

Mustafa Dzhemilev, que tenía sólo seis meses cuando su familia fue deportada de Crimea, creció en Uzbekistán y se convirtió en un activista por el derecho de los tártaros de Crimea a regresar. En 1966 fue arrestado por primera vez y pasó un total de 17 años en prisión durante la era soviética. Esto le valió el apodo de "Mandela tártaro de Crimea". En 1984 fue condenado por sexta vez por "actividad antisoviética", pero recibió apoyo moral del disidente soviético Andrei Sakharov, que había observado el cuarto juicio de Dzhemilev en 1976. Cuando los disidentes de mayor edad fueron arrestados, surgió una generación nueva, más joven, que los reemplazaría.

El 21 de julio de 1967 los representantes de los tártaros de Crimea, encabezados por la disidente Ayshe Seitmuratova, obtuvieron permiso para reunirse con funcionarios soviéticos de alto rango en Moscú, entre ellos Yuri Andropov. Durante la reunión, los tártaros de Crimea exigieron la corrección de todas las injusticias de la URSS contra su pueblo. En septiembre de 1967 el Soviet Supremo emitió un decreto que reconocía que la acusación de traición contra toda la nación era "irrazonable", pero que no permitía a los tártaros de Crimea la misma rehabilitación completa que incluía el derecho al retorno que se les concedió a otros pueblos deportados. El decreto, cuidadosamente redactado, se refería a ellos no como "tártaros de Crimea", sino como "ciudadanos de nacionalidad tártara que habiendo vivido anteriormente en Crimea [...] se han arraigado en la RSFS de Uzbekistán", minimizando así la existencia de los tártaros de Crimea y restando importancia a su deseo de tener derecho al retorno, además de crear una premisa para las reclamaciones de que la cuestión estaba "resuelta". En 1968, algunos individuos se unieron y formaron grupos que regresaron a Crimea por su cuenta, sin permiso del Estado, pero las autoridades soviéticas deportaron a 6.000 de ellos una vez más. El ejemplo más notable de esa resistencia fue el activista tártaro de Crimea, Musa Mamut, que fue deportado cuando tenía 12 años y regresó a Crimea porque quería volver a ver su hogar. Cuando la policía le informó de que sería desalojado, se prendió fuego. Sin embargo, 577 familias lograron obtener el permiso del Estado para residir en Crimea.

En 1968 estallaron disturbios entre el pueblo tártaro de Crimea en la ciudad uzbeka de Chirchiq. En octubre de 1973, el poeta y profesor judío Ilya Gabay se suicidó saltando de un edificio en Moscú. Fue uno de los disidentes judíos más importantes de la URSS que luchó por los derechos de los pueblos oprimidos, especialmente los tártaros de Crimea. Gabay había sido arrestado y enviado a un campo de trabajo, pero aún así insistió en su causa porque estaba convencido de que el trato que la URSS daba a los tártaros de Crimea equivalía a un genocidio. En 1973, Dzhemilev también fue arrestado por su defensa del derecho de los tártaros de Crimea a regresar a Crimea.