Publicado: Vie Oct 28, 2011 3:49 pm
Informe
A la atención del Contraalmirante Sir Frederick Field, Tercer Lord del Mar (1)
A su solicitud presento un resumen del informe sobre las pruebas realizadas en buques dados de baja a instancia de Lord Beatty:
- Pruebas en acorazados. Se han hecho pruebas con proyectiles disparados a corta distancia, y lanzados desde dirigibles para simular proyectiles cayendo desde gran distancia. Las pruebas mostraron que aunque el 80% de los proyectiles disparados desde corta distancia penetró la coraza, solo un 10% alcanzaron el espacio de maquinaria o de combate. Sin embargo el 70% de los proyectiles de gran ángulo de incidencia perforó el blindaje y se alojó en zonas críticas del buque. También se probó el efecto de proyectiles con trayectoria submarina, pero las espoletas se activaron en todos los casos antes de llegar al casco del blanco. (2)
- Las pruebas con cargas submarinas muestran una preocupante vulnerabilidad de nuestros buques, y hacen sospechar que la pérdida del HMS Audacious no fue un hecho aislado. Es improbable que ninguno de nuestros buques modernos sobreviva a más de dos o tres minas o torpedos, al menos según las pruebas, salvo tan vez el Hood. (3)
- Se ha comprobado el efecto de incendios y explosiones internas en buques. Repetidamente se han producido daños en zonas distantes de las explosiones, en compartimentos teóricamente protegidos. El fuego se ha extendido a través de mamparos blindados por los cables eléctricos o los tubos de comunicaciones. Durante la inspección tras una de estas pruebas una carga de cordita deflagró causando numerosas víctimas. Se ha iniciado una investigación. (4)
- Las pruebas en hangares simulados han mostrado que las explosiones o incendios en compartimentos cerrados afectan a la integridad estructural, y resultan muy difíciles de extinguir. En compartimentos abiertos el efecto fue mucho menor. (5)
…
(1) El Tercer Lord del Mar estaba encargado de la construcción naval.
(2) Estas pruebas fueron reales. Por eso se adoptó el sistema “todo o nada”, para aumentar la protección en zonas críticas.
(3) Real. De hecho el Prince of Wales demostró tener una protección submarina mediocre, como luego diré en el hilo referente a ese buque.
(4) Nos metemos con la estabilidad de las pólvoras. No es banal, condiciona el diseño del armamento de los buques. Por ello la US Navy no adoptó el "Pom pom" británico y prefirió el Bofors (buena elección). Modificar las pólvoras puede significar que haya que modificar los cañones, al menos la recámara. Pero a cambio implica un aumento de la seguridad interna, asunto crítico en un acorazado. Demasiados de esos buques volaron por los aires como para considerarlo banal. En la realidad la Royal Navy no prestó atención a ese aspecto, lo que llevó a la pérdida del Royal Oak y del Hood, y agravó el desastre que fue la pérdida del Barham.
(5). Cierto. Lo último que he leído es que lo crítico no era si el hangar estaba blindado o no, sino si estaba cerrado (caso de los británicos o japoneses) y si había aviones aparcados. Si era cerrado, los daños resultaban muy difíciles de controlar. Si era abierto, el efecto de las explosiones se disipaba y había menos problemas con los gases. Y que los daños fuesen graves o no dependía sobre todo de su había o no aviones preparados.
Saludos
A la atención del Contraalmirante Sir Frederick Field, Tercer Lord del Mar (1)
A su solicitud presento un resumen del informe sobre las pruebas realizadas en buques dados de baja a instancia de Lord Beatty:
- Pruebas en acorazados. Se han hecho pruebas con proyectiles disparados a corta distancia, y lanzados desde dirigibles para simular proyectiles cayendo desde gran distancia. Las pruebas mostraron que aunque el 80% de los proyectiles disparados desde corta distancia penetró la coraza, solo un 10% alcanzaron el espacio de maquinaria o de combate. Sin embargo el 70% de los proyectiles de gran ángulo de incidencia perforó el blindaje y se alojó en zonas críticas del buque. También se probó el efecto de proyectiles con trayectoria submarina, pero las espoletas se activaron en todos los casos antes de llegar al casco del blanco. (2)
- Las pruebas con cargas submarinas muestran una preocupante vulnerabilidad de nuestros buques, y hacen sospechar que la pérdida del HMS Audacious no fue un hecho aislado. Es improbable que ninguno de nuestros buques modernos sobreviva a más de dos o tres minas o torpedos, al menos según las pruebas, salvo tan vez el Hood. (3)
- Se ha comprobado el efecto de incendios y explosiones internas en buques. Repetidamente se han producido daños en zonas distantes de las explosiones, en compartimentos teóricamente protegidos. El fuego se ha extendido a través de mamparos blindados por los cables eléctricos o los tubos de comunicaciones. Durante la inspección tras una de estas pruebas una carga de cordita deflagró causando numerosas víctimas. Se ha iniciado una investigación. (4)
- Las pruebas en hangares simulados han mostrado que las explosiones o incendios en compartimentos cerrados afectan a la integridad estructural, y resultan muy difíciles de extinguir. En compartimentos abiertos el efecto fue mucho menor. (5)
…
(1) El Tercer Lord del Mar estaba encargado de la construcción naval.
(2) Estas pruebas fueron reales. Por eso se adoptó el sistema “todo o nada”, para aumentar la protección en zonas críticas.
(3) Real. De hecho el Prince of Wales demostró tener una protección submarina mediocre, como luego diré en el hilo referente a ese buque.
(4) Nos metemos con la estabilidad de las pólvoras. No es banal, condiciona el diseño del armamento de los buques. Por ello la US Navy no adoptó el "Pom pom" británico y prefirió el Bofors (buena elección). Modificar las pólvoras puede significar que haya que modificar los cañones, al menos la recámara. Pero a cambio implica un aumento de la seguridad interna, asunto crítico en un acorazado. Demasiados de esos buques volaron por los aires como para considerarlo banal. En la realidad la Royal Navy no prestó atención a ese aspecto, lo que llevó a la pérdida del Royal Oak y del Hood, y agravó el desastre que fue la pérdida del Barham.
(5). Cierto. Lo último que he leído es que lo crítico no era si el hangar estaba blindado o no, sino si estaba cerrado (caso de los británicos o japoneses) y si había aviones aparcados. Si era cerrado, los daños resultaban muy difíciles de controlar. Si era abierto, el efecto de las explosiones se disipaba y había menos problemas con los gases. Y que los daños fuesen graves o no dependía sobre todo de su había o no aviones preparados.
Saludos