Publicado: Jue Nov 03, 2011 9:46 pm
por Domper
El informe Madden

History of the Royal Navy in the 20th Century. Anthony Preston. Ed. Presidio, 1987 (1)

El informe Madden

Fruto de las maniobras de 1921, el almirante Sir Charles Madden presentó ante el Almirante Beatty un informe en el que proponía la futura composición de la flota. Este informe, que en su día levantó una agria polémica, veinte años después fue visto como profético. Basándose en dicho informe la delegación británica en Washington obtuvo condiciones que permitieron diseñar la marina equilibrada de 1939.

La primera parte del informe estudiaba los buques que podría necesitar la futura Royal Navy. Rompía con la anterior tendencia al considerar que el acorazado con cañones de gran calibre ya no convenía a la Royal Navy. El desempeño de esos buques en la Gran Guerra había sido bueno, y tanto Estados Unidos como Japón se habían lanzado a construirlos. Pero el informe señalaba que el precio de tales barcos estaba creciendo de forma exponencial, y que cada acorazado G3 costaría como tres acorazados de la clase King George V (2). Si la tendencia proseguía, la marina acabaría con una decena de superacorazados, potentísimos sin duda, pero muy pocos.

En su informe Madden indicaba que el número mínimo de buques de batalla sería dieciocho. Siendo imposible contar con suficientes acorazados gigantes, proponía construir barcos más pequeños, una reedición del crucero de batalla Tiger, pero incorporando las nuevas técnicas, especialmente el sistema de coraza “todo o nada”. Esas unidades se podrían construir en cantidad suficiente, y su inferioridad artillera sería solo aparente, gracias a la mejora de la artillería.

El informe también señalaba lo inconveniente de las modernizaciones: estas solían ser muy caras, y no conseguían remediar los defectos de diseño de las unidades. Al contrario, proponía limitar las modificaciones a lo imprescindible, y destinar os fondos a nuevas construcciones.

Una recomendación similar se emitía para los cruceros. Consideraba que el crucero “tipo Washington”, de 10.000 tn estándar y cañones de ocho pulgadas, era una repetición de los malhadados cruceros de batalla. De nuevo, recomendaba construir barcos más pequeños, menos artillados pero más equilibrados.

Resultaron menos polémicas las recomendaciones referentes a portaaviones. Tras su enfrentamiento con Trenchard se esperaba que Madden propusiese ponerle cubiertas a todo lo que flotase, pero su propuesta resultó muy conservadora. Señalaba que los portaaviones eran barcos experimentales, y que “la construcción apresurada de nuevos buques solo serviría para llenar los muelles de barcos mal diseñados y para impedir la construcción de unidades efectivas”, El informe recomendaba la finalización del Eagle y de la conversión del Furious, y basándose en los resultados, convertir los cruceros de batalla restantes (los dos Courageous y los dos Renown) antes de diseñar unidades nuevas. Sin embargo, hacía hincapié en la necesidad de diseñar aviones navales eficientes, tanto de caza como de bombardeo, y armas antiaéreas efectivas.


La segunda parte del informe insistía en la mejora del entrenamiento de las dotaciones, y en la necesidad de tener un núcleo de veteranos formados con el que equipar futuras construcciones. Insistía en comprobar la seguridad interior y el control de daños de las diferentes unidades, efectuando ejercicios reales con frecuencia, a pesar de su coste. (3)

La tercera parte es la más árida y por eso ha sido ignorada generalmente por los historiadores. Pero tuvo importancia aun mayor que las dos precedentes. Estudiaba el diseño de los buques de guerra no según su efectividad, sino según la facilidad de construcción: evaluaba diferentes técnicas constructivas, la capacidad de los fabricantes de maquinarias navales, de astilleros civiles y militares y de los fabricantes de armamento. Asimismo revisaba las características que debían tener los futuros buques para permitir su construcción acelerada en caso de crisis.




(1) El libro es real, el capítulo, inventado.

(2) Hablo de los King George V de la Gran Guerra, no de los acorazados rápidos de 1940.

(3) Los ejercicios reales fueron los grandes olvidados durante las penurias de la Gran Depresión.

Saludos