Publicado: Vie Nov 04, 2011 2:09 pm
por Domper
Renovación

Top Secret

A la atención del Almirante Sir Charles Madden, Primer Lord del Mar. (1)

Resumen de la situación naval y recomendaciones:


Con la firma del Tratado de Washington (TW) el Imperio tuvo que reconocer la paridad con la marina norteamericana. Especialmente, la limitación en el número de buques capitales supone un serio problema, al tener que usar cruceros para cumplir las misiones que antes tenían encomendadas. Como era de esperar la carrera naval se ha trasladado a la construcción de los cruceros “tipo Washington”, buques que nosotros considerábamos excesivamente caros y grandes para nuestras necesidades.

Es significativo que algunas unidades construidas, especialmente los italianos Zara y los japoneses Myoko, parecen superar los límites establecidos por el anterior tratado naval. Deberemos sospechar en lo sucesivo de las declaraciones de ambas potencias. (2)

En este periodo hemos adelantado el retiro de los cuatro Iron Duke y de los cuatro King George V, ya que precisaban una reconstrucción para mantenerlos operativos, y sería antieconómica. Se ha conservado el casco de tres de los KGV para uso experimental. La retirada de estos buques ha liberado fondos y personal para nuevas construcciones.

La reconstrucción iniciada en el Valiant (3) está siendo mucho más costosa de lo inicialmente previsto. Dado el éxito de la nueva clase Admiral se recomienda suspender las obras en esa unidad y retirarla, sustituyéndola por uno de los ‘R’. Se recomienda que en los acorazados de las clases Queen Elizabeth, Revenge y Hood las modificaciones sean las mínimas para mantenerlos operativos, y sean sustituidos cuando sea posible.

Los buques de la clase Admiral (4), a pesar de la polémica levantada, están resultando muy eficientes. Han entrado dos en servicio y se están finalizando otros cuatro. Siguen siendo pocos para nuestras necesidades, sería recomendable que futuras negociaciones permitan ampliar el número de buques, aun con armamento inferior (5).

Los cruceros pesados clase County (6) a pesar de ser aparentemente inferiores a sus contrapartes de otras potencias, son barcos equilibrados, y el cañón de 152 mm tiene mejores prestaciones que el de 203 mm. Se consideran unidades con gran potencial de desarrollo. Sin embargo, los cruceros clase ‘F’ han resultado excesivamente pequeños para llevar el cañón de 140 mm. Se sigue precisando un crucero de ese tipo, pero convendría estudiar el uso de un cañón bivalente. (7)

La entrada en servicio de los tres portaaviones clase Glorious han demostrado que son buques más capaces que el Eagle o los Argus, pero aun así sería deseable un desplazamiento superior (8). Se ha iniciado la reconstrucción de los Renown en la línea de los Glorious. El Eagle es demasiado pequeño y lento, por lo que ha sido reservado para instrucción. Los dos Argus son inadecuados al tratarse de unidades civiles reconstruidas y sus maquinarias están siendo problemáticas. Se recomienda su retirada o, preferiblemente, su destrucción en pruebas de armamento. A pesar de la inadecuación general, el Talos fue convertido en 18 meses. Interesaría estudiar las características que debe tener un buque mercante para su conversión en caso de emergencia (9).

Se está estudiando la construcción de las dos unidades autorizadas en e Tratado de Londres, pero se está esperando el resultado de la reconstrucción de lso Renown para iniciar las obras (10).

Los submarinos pesados clases K y M han sido un fracaso. Alemania está patrocinando la construcción de submarinos pequeños en otros países (en España o Finlandia) y convendría estudiar las características de esos buques para su uso en aguas europeas. (11)

La entrada en servicio del Hawker Nimrod (12) permitirá disponer de un caza competitivo, pero sin olvidar que varias potencias están desarrollando monoplanos de altas prestaciones. Las pruebas hechas con el prototipo muestran la inadecuación de las armas antiaéreas más antiguas. El Hawker Sea Osprey tiene buenas características como bombardero.

Las experiencias de la flota de instrucción han mostrado ue las tácticas navales de la Gran Guerra pueden estar obsoletas. La situación económica (13) hace recomendable que los ejercicios navales se efectúen con menor asiduidad y con menos buques. Por ello y provisionalmente se restringirán las maniobras a las imprescindibles para la formación. Pero esto podría comprometer la eficacia a largo plazo de la marina, por lo que recomendamos:

- Crear tres comités que estudien tácticas avanzadas en los siguientes campos: combate de superficie, protección del tráfico naval, aviación naval, nuevos desarrollos y movilización. Cada uno de estos comités, a su vez, se dividirán en dos subcomités, uno experimental que investigará nuevas técnicas, y otro que estudiará la factibilidad de las propuestas.

- Mantener la flota de instrucción con un número reducido de buques de todo tipo, que probará en el mar las recomendaciones de los comités antedichos.

- Las maniobras anuales también deberán incluir aspectos propuestos por la flota de instrucción y que haya probado la flota de instrucción.

- Basándose en esas pruebas se modificarán los planes de batalla oficiales (14).



(1) He recuperado a Madden tras su exitosa actuación. Beatty se acababa de retirar, tras una buena “bronca” con Churchill: Beatty argumentaba que Japón se estaba convirtiendo en una amenaza, y que se iban a necesitar muchos cruceros. Churchill, en su catastrófica estancia en el Tesoro, solo pensaba en su Patrón Oro y en que no había amenaza inminente de guerra.

Como se ha dicho en entregas anteriores, la carrera naval de acorazados pasó a la otra con cruceros, lo que se trató de limitar en Londres. Los cruceros pesados, por lo general, no dieron buen resultado, resultando demasiado vulnerables.¡, simplemente no se podía construir un buque de 10.000 Tn, cañones de 203 mm, 30 nudos, y que fuese medianamente resistente. Los últimos desarrollos, como los Oregon City de los cuarenta, se iban a las 16.000 Tn. Pero para entonces ni había tratados ni nadie pensaba cumplir nada.

(2) Real, los japoneses y sobre todo los italianos se saltaron los acuerdos. Resulta prácticamente imposible, ni con cascos soldados, meter en 10.000 tons cinco torres de 203 mm, cuatro de 127 mm, coraza, torpedos, hidros y demás. Lo mismo con los Zara italianos, Italia tenía más filtraciones que un colador, pero nadie se planteó como se podía blindar tanto un crucero sin que volcase. Si uno sabe que los demás hacen trampa los negociadores de Londres pueden prever esa posibilidad, igual que en este escenario se ha hecho ya en Washington.

(3) No sé cual fue el coste de las conversiones, pero con seguridad, muy elevado. El Valiant, en concreto, fue un fracaso económico: al barco se le sustituyó la maquinaria, toda la superestructura, las direcciones de tiro, el armamento secundario, se le modificaron las torres, etcétera, y se tiró toda la guerra en reparaciones, Primero por la conversión, luego por lo de De la Penne, luego tras un accidente en un dique seco. Y a pesar de todo su blindaje seguía siendo justo, tanto que ni se planteó enviar a ningún barco de esta clase contra el Bismarck. Los acorazados clase ‘R’ eran vistos como malos, con escasa velocidad y protección importante pero mal diseñada. El Hood, aunque era veloz, compartía las deficiencias de los Queen Elizabeth, y era muy húmedo. En situación normal, esos barcos hubiesen sido retirados durante los treinta y sustituidos por nuevas unidades. Puede ser un objetivo de los negociadores.

(4) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos con un desplazamiento de 31.000 Tn, 29 nudos, dos torres cuádruples de 343 mm, ocho dobles de 115 mm, coraza de 350 mm máxima. Con el programa Springsharp puede verse como conseguir un barco proporcionado con estas características. La reutilización de los cañones de 343 mm abarataría bastante el coste.

(5) En las negociaciones del Tratado de Londres Inglaterra trató de limitar aun más los nuevos acorazados, estableciendo un calibre máximo de 305 mm, pero las otras potencias no estaban por la labor.

(6) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos similares (salvando el desfase temporal) a los Ajax: unas 9.000 Tn con tres torres triples de 152 mm. Los cañones de 152 mm tenían menos alcance que los de 203 mm, pero los pocos combates librados a esas distancias (Java, Komandorski) mostraron lo ineficaz de esos cañoneos a gran distancia. A distancias menores el cañón de 152 mm tenía cadencia de tiro muy superior, y de hecho disparaba más peso de proyectiles por minuto que el de 203 mm. A partir de 1936 casi todas las marinas se pasaron a cruceros con este calibre.

Se puede ver que se ha “saltado” una etapa de desarrollo, los cruceros clase Orion (cuatro torres dobles de 152 mm). En este escenario no hay tanta preocupación por el desplazamiento (los Orion fueron fruto del Tratado de Londres que sí establecía límites) por lo que se puede optar por barcos algo mayores. Las torres triples obligan a reforzar el casco (por eso muchos “cruceros ligeros” las llevaban dobles, por el dichoso peso) pero a cambio permitían llevar más protección y dejaban más espacio para maquinaria y armamento secundario.

(7) Inglaterra siempre pensó que los cruceros pesados eran demasiado grandes par misiones en aguas europeas. Primero mantuvo en servicio los clases ‘C’ y ‘D’, luego construyó los Arethusa, y finalmente los Dido/Royalist. En los veinte se acababa de desarrollar un nuevo cañón (el de 140 mm) como artillería principal para cruceros y secundaria para acorazados, pero a causa de los tratados apenas se usó (se pasó al 203 mm). Japón construyó cruceros basados en esta arma, entre ellos su primer crucero “moderno”, el Yahagi. El cañón de 140 mm no era mala elección para un crucero pequeño: superaba a los destructores (incluyendo los “cabeza de flotilla, alguno con cañoens de 152 mm) en un tamaño razonable. Pero seis cañones de 140 mm siguen siendo demasiado para 5.000 Tn, resultan barcos excesivamente sobrecargados y con escasa capacidad de desarrollo (poco espacio y poca capacidad de reserva para antiaéreos). Contemplando esa necesidad en los años treinta se inició el estudio de armas bivalentes que acabarían armando a los cruceros antiaéreos clases Atlanta y Dido.

(8) En la realidad los Glorious no fueron nada buenos. El problema: como la RN no controlaba sus aviones, los diseñadores trabajaban “a ojo”, no sabían lo que se estaba cociendo, de ahí fiascos como que en los ascensores y hangares del Ark Royal o los Illustrious no cabían aviones de prestaciones elevadas. Por entonces norteamericanos y japoneses habían apreciado que lo importante eran las prestaciones, de ahí que aviones como el SBD Dauntless o el A6M Zero no tuviesen alas plegables (de este último se plegaban solo las puntas).

En este escenario, la reconstrucción de lso Glorious (y luego la del Furious, que fue dejado en la realidad casi como sus hermanos) permite aprender. Los dos Renown eran cascos mayores, con más capacidad, y eso permite llevar más aviones y de mayor capacidad.

(9) El TW prohibía que los buques mercantes fuesen preparados para ser armados con cañones de más de 152 mm: nadie podría construir un “buque de pasaje acorazado” y montarle torres de un día para otro. Pero no se tuvo en cuenta que los portaaviones no llevaban cañones grandes. Los japoneses lo aprovecharon con conversiones de buques auxiliares.

(10) Eso será una nueva sorpresa.

(11) Real. Los submarinos pesados dieron varios “sustos” (que acabaron en el fondo). Mientras los astilleros Echevarrieta construyeron el submarino E-1, sobre planos alemanes, que acabaría siendo vendido a Turquía. Inglaterra construyó en la preguerra submarinos grandes, que resultaron blancos muy sencillos. A causa de las pruebas con el ASDIC, la mala situación económica y las limitaciones de desplazamiento del Tratado de Londres se pasó a construir un barco más pequeño, la clase ‘T’, que aun resultó grande. Se acabó por tomar un diseño de un submarino para instrucción, que acabaría siendo el modelo de los exitosos ‘U’.

(12) Me refiero a una versión naval del biplano Fury. Notad que el Hurricane es un desarrollo del Fury. El Osprey era un bombardero ligero derivado del Fury En Estados Unidos y Japón se modificaron aviones de ese tipo para el bombardeo en picado, por ejemplo el Curtiss Hawk. Inglaterra construyó varios tipos derivados del Fury y del Osprey, alguno de ellos llegaría a combatir en la SGM.

(13) Aún no se ha hundido la bolsa, pero el mantenimiento por Churchill del patrón oro ha causado un grave daño a la economía británica, que no está para alegrías.

(14) A toro pasado, todos toreros. Pero llama la atención lo poco que se probaron las cosas, y como cada marina iba por libre. Por ejemplo, la Royal Navy había tenido problemas con sus torpedos en Jutlandia, lo que les llevó a estudiar su fiabilidad (los japoneses iban por entonces detrás de los ingleses). Sin embargo, Estados Unidos y Alemania ignoraron esas lecciones. Lo contario con la seguridad interna de los buques, las tácticas nocturnas, etcétera. Además la crisis del 29 limitó las maniobras (salvo de los japoneses que sí gastaron dinero) lo que llevaría a “sorpresitas” una vez iniciada la guerra.

Una solución es hacer pruebas sobre el papel: las típicas maniobras de Estado Mayor, que hacían los alemanes y serían copiadas por todo quisqui. Pero lo que funciona en el papel puede fallar en la realidad, y hay que probarlo. Una opción es tener una flotilla de instrucción que se dedique a las pruebas, igual que el ejército inglés creó la brigada acorazada experimental. Sin embargo, esas medidas no eran vistas con buenos ojos por nadie: la experiencia es que los grupos de elite suelen llevar a la postergación de oficiales menos capaces, que siempre son los más firmes partidarios del escalafón.

Crear una flota así sirve, de paso, para meter un poco de meritocracia en una flota demasiado clasista. Probablemente fue la renovación completa de la cúpula lo que hizo tan eficaces a los ejércitos napoleónicos o alemanes (o a la flota norteamericana al final de la guerra). Otra utilidad es detectar a mucho incapaz que ronda suelto antes de que metan la pata o de que asciendan de chiripa (como pasó con Harwood tras lo del Río de la Plata).

El hacer solo maniobras podría llevar a conclusiones apresuradas. Por ejemplo el uso de los acorazados en combate nocturno, que funcionó porque los italianos no se lo esperaban, pero en el Pacífico acabó bastante mal. Muchas de esas doctrinas dependían de iniciativas individuales de tal o cual almirante. “Pasar por la piedra” esas iniciativas no es nada malo.

Saludos

P.D.: tras semejante atracón de mensajes, supongo que bajaré el ritmo por una temporada. Ahora queda concretar las características de los barcos (con Springsharp), los nuevos portaaviones, los efectos de la Depresión, los tratados de Londres, el ascenso de Hitler y la Guerra Civil Española. Casi na. Y lo dicho, os agradecería que me corrigieseis posibles errores, o que me hicieseis sugerencias.