Publicado: Vie Nov 11, 2011 9:15 pm
Problemas
Residencia del Almirante Madden. 29 de Octubre de 1934.
- Pase, Capitán Vian (1), deseaba verle. Mi hijo solo cuenta maravillas de usted.
- Gracias por recibirme, Almirante ¿cómo se encuentra?
- ¿Con setenta cumplidos? Le seré franco, estoy hecho una piltrafa. Solo me funciona la cabeza (2). Con mi edad los minutos cuentan, por lo que le seré franco. He oído opiniones muy desfavorables de los nuevos portaaviones diseñados por Reed. Usted ha estado embarcado con Ramsay en el Eagle ¿qué le parecen los nuevos proyectos?
- ¿Con franqueza? Pues que Reed tendría que seguir diseñando acorazados, que los portaaviones no es lo suyo.
- Explíquese, por favor.
- Mire, el concepto de los portaaviones acorazados parece magnífico: un barco tan blindado que no tema nada de los aviones enemigos, aunque se halle junto a la costa enemiga. Pero no creo que eso funcione. Simplemente, acorazar un portaaviones no es posible. Los Ark Royal estarán protegidos contra bombas de 500 libras, cuando los norteamericanos disponen de bombas de una tonelada desde hace ya años.
- Se podría aumentar el blindaje.
- Por desgracia, no. Los 76 mm de la cubierta acorazada comprometen tanto la estabilidad que ha sido preciso renunciar a uno de los pisos del hangar. Si aumentamos el grosor, el barco será inestable. Además fabricar tanta superficie de placa acorazada está siendo un problema, y he sabido que se ha encargado a Skoda la coraza para el primer buque (3).
- ¿A Checoslovaquia? ¿Con ese fantoche de Hitler dando alaridos casi al lado? ¿con el payaso de Mussolini al sur? ¿y los soviets al Este?
- A eso me refiero, tal vez no veamos nunca esa coraza. Desde luego, si se produce una crisis podemos olvidarnos de ella.
- ¿No podemos usar acero inglés?
- Claro, es lo que se va a hacer con el Audacious. Pero las fundiciones no dan abasto, entre los cruceros que estamos construyendo y el acopio de material para los Admiral. El problema es que si hay guerra, fabricar esas placas de blindaje será muy lento, y retrasará la entrada en servicio de nuevos buques.
- ¿Y si se construyen sin la coraza?
- Es que no acaban ahí los problemas. Reed ha diseñado un portaaviones revolucionario, en el que el hangar es un compartimento dentro del casco. Pero ha diseñado unos ascensores minúsculos, en los que apenas cabrán los nuevos cazas Hawker (4). Aparte que el hangar interno es buscarse problemas. Parece que ha olvidado la suerte del Geryon.
- ¿Le gustaría que se anulasen esos barcos? Están bastante avanzados y no sé si sería posible.
- No, esos dos portaaviones, con todos sus problemas siguen siendo mucho mejores que los anteriores. Pero no creo que sea el portaaviones del futuro. Norteamericanos y japoneses están construyendo portaaviones con el doble de capacidad de la de nuestros buques. Si queremos mantenernos a la par, necesitaremos un nuevo diseño que además se pueda construir deprisa.
- No sabía que la situación era tan grave. En su día propuse que se estudiasen técnicas de construcción rápida de barcos. Veo que se han olvidado. Pero aún tenemos los acorazados ¿no?
- En eso parece que Reed ha acertado, los compañeros que han pisado un Nelson vuelven enamorados del barco. Lo malo es que están tan anticuados como los arcos largos.
- Muy radical le veo.
- Tendría que haber estado en las últimas maniobras. Recordará que se trataba del Furious y el Eagle contra la Home Fleet.
- Sí, oí que atrapar a los portaaviones fue dificilísimo, hasta que apareció el Hood.
- Es que se ocultaron los resultados. Yo estaba embarcado en el Eagle y vi lo que realmente ocurrió. Nuestra misión era ...
...
- Espere, espere. Creo que será mejor que haga unas llamadas. Habrá personas que desearán escuchar esa historia.
- Gracias, Sir Charles
(1) Creo que todos conocemos al Almirante Philip Vian, uno de los oficiales más capaces de la Royal Navy durante la guerra, y que ya apuntaba maneras en el periodo de entreguerras. En la realidad se dedicó a la artillería naval, pero en este escenario los aviones resultarían muy atractivos.
(2) Charles Madden murió en 1935, pero se supone que tendría mucho prestigio en este escenario.
(3) Real.
(4) Hawker estaba diseñando ya el Hurricane, un aparato que se podía navalizar con relativa facilidad. En la realidad la RAF era la que decidía que se podía embarcar, y por eso la flota llegó a finales de los treinta con biplanos. En este escenario los pilotos exigirían aviones modernos.
Saludos
Residencia del Almirante Madden. 29 de Octubre de 1934.
- Pase, Capitán Vian (1), deseaba verle. Mi hijo solo cuenta maravillas de usted.
- Gracias por recibirme, Almirante ¿cómo se encuentra?
- ¿Con setenta cumplidos? Le seré franco, estoy hecho una piltrafa. Solo me funciona la cabeza (2). Con mi edad los minutos cuentan, por lo que le seré franco. He oído opiniones muy desfavorables de los nuevos portaaviones diseñados por Reed. Usted ha estado embarcado con Ramsay en el Eagle ¿qué le parecen los nuevos proyectos?
- ¿Con franqueza? Pues que Reed tendría que seguir diseñando acorazados, que los portaaviones no es lo suyo.
- Explíquese, por favor.
- Mire, el concepto de los portaaviones acorazados parece magnífico: un barco tan blindado que no tema nada de los aviones enemigos, aunque se halle junto a la costa enemiga. Pero no creo que eso funcione. Simplemente, acorazar un portaaviones no es posible. Los Ark Royal estarán protegidos contra bombas de 500 libras, cuando los norteamericanos disponen de bombas de una tonelada desde hace ya años.
- Se podría aumentar el blindaje.
- Por desgracia, no. Los 76 mm de la cubierta acorazada comprometen tanto la estabilidad que ha sido preciso renunciar a uno de los pisos del hangar. Si aumentamos el grosor, el barco será inestable. Además fabricar tanta superficie de placa acorazada está siendo un problema, y he sabido que se ha encargado a Skoda la coraza para el primer buque (3).
- ¿A Checoslovaquia? ¿Con ese fantoche de Hitler dando alaridos casi al lado? ¿con el payaso de Mussolini al sur? ¿y los soviets al Este?
- A eso me refiero, tal vez no veamos nunca esa coraza. Desde luego, si se produce una crisis podemos olvidarnos de ella.
- ¿No podemos usar acero inglés?
- Claro, es lo que se va a hacer con el Audacious. Pero las fundiciones no dan abasto, entre los cruceros que estamos construyendo y el acopio de material para los Admiral. El problema es que si hay guerra, fabricar esas placas de blindaje será muy lento, y retrasará la entrada en servicio de nuevos buques.
- ¿Y si se construyen sin la coraza?
- Es que no acaban ahí los problemas. Reed ha diseñado un portaaviones revolucionario, en el que el hangar es un compartimento dentro del casco. Pero ha diseñado unos ascensores minúsculos, en los que apenas cabrán los nuevos cazas Hawker (4). Aparte que el hangar interno es buscarse problemas. Parece que ha olvidado la suerte del Geryon.
- ¿Le gustaría que se anulasen esos barcos? Están bastante avanzados y no sé si sería posible.
- No, esos dos portaaviones, con todos sus problemas siguen siendo mucho mejores que los anteriores. Pero no creo que sea el portaaviones del futuro. Norteamericanos y japoneses están construyendo portaaviones con el doble de capacidad de la de nuestros buques. Si queremos mantenernos a la par, necesitaremos un nuevo diseño que además se pueda construir deprisa.
- No sabía que la situación era tan grave. En su día propuse que se estudiasen técnicas de construcción rápida de barcos. Veo que se han olvidado. Pero aún tenemos los acorazados ¿no?
- En eso parece que Reed ha acertado, los compañeros que han pisado un Nelson vuelven enamorados del barco. Lo malo es que están tan anticuados como los arcos largos.
- Muy radical le veo.
- Tendría que haber estado en las últimas maniobras. Recordará que se trataba del Furious y el Eagle contra la Home Fleet.
- Sí, oí que atrapar a los portaaviones fue dificilísimo, hasta que apareció el Hood.
- Es que se ocultaron los resultados. Yo estaba embarcado en el Eagle y vi lo que realmente ocurrió. Nuestra misión era ...
...
- Espere, espere. Creo que será mejor que haga unas llamadas. Habrá personas que desearán escuchar esa historia.
- Gracias, Sir Charles
(1) Creo que todos conocemos al Almirante Philip Vian, uno de los oficiales más capaces de la Royal Navy durante la guerra, y que ya apuntaba maneras en el periodo de entreguerras. En la realidad se dedicó a la artillería naval, pero en este escenario los aviones resultarían muy atractivos.
(2) Charles Madden murió en 1935, pero se supone que tendría mucho prestigio en este escenario.
(3) Real.
(4) Hawker estaba diseñando ya el Hurricane, un aparato que se podía navalizar con relativa facilidad. En la realidad la RAF era la que decidía que se podía embarcar, y por eso la flota llegó a finales de los treinta con biplanos. En este escenario los pilotos exigirían aviones modernos.
Saludos