Publicado: Vie Nov 25, 2011 4:12 pm
por Domper
Volando voy

Un restaurante en Southampton. Febrero de 1938

El HMS Audacious destaca en Southampton: el portaaviones más moderno de la Royal Navy y, probablemente, el más bonito, dentro de la fealdad congénita de esos barcos. Un oficial se detiene a mirarlo. Destaca por su porte, por las alas que ostenta en su guerrera, y por su bronceado, pero un observador más atento descubriría algo más en su mirada. Un oficial desciende por la pasarela y se le acerca.

- Bienvenido, Teniente Oglivie ¿qué le parece mi nuevo buque?

- Lo estaba admirando, Capitán Vian.

- Le estaba esperando. Disculpe que no le invite a subir, pero el barco está manga por hombro, los obreros del astillero siguen con los últimos toques, y no podría garantizar la reserva necesaria. Haga el favor de acompañarme.

Ambos oficiales suben a un coche oficial, que les lleva a un edificio en las afueras.

- Esta es mi residencia estos días. El Almirante Sinclair me pidió que llevase el asunto con reserva, por ello no vamos a un lugar más adecuado. Pase, por favor.

Se acomodan en el salón. El teniente, a pesar de lo extraño de la situación, parece estar en su elemento.

- Bueno, Oglivie ¿qué tal sus vacaciones en España?

- Que quiere que le diga, no es el mejor momento para viajar allí.

- ¿Tuvo algún problema con los franquistas? ¿le fue útil la carta de recomendación de Lance? (1).

- No tanto como los planos de la dirección de tiro.

- Eso supusimos. Acabar esos cruceros sin nuestra ayuda no les habrá sido fácil. Por lo que hemos sabido, han tenido problemas con el tiro en varias ocasiones (2).

- Disculpe, señor, pero ¿entregar esos planos no es saltarse a la torera el embargo?

- No se preocupe. Usted llevó los planos de la dirección de tiro que se va a instalar en los cruceros modernizados de la clase Carlysle (3), pero los del prototipo. Los españoles no saben que dio tantos problemas que ha tenido que ser rediseñada. Hasta Duff Cooper (2*) aprobó la entrega, pero nos exigió discreción. Si esto llega a la prensa nos jugaremos la carrera.

- Me deja más tranquilo. Bien, he preparado un informe…

- ¿Lo ha confeccionado usted o usó mecanógrafos?

- Lo hice yo, no se preocupe. Y destruí el borrador y el papel carbón de las copias.

- Perfecto. Entréguemelo, por favor, yo lo cursaré. Y cuénteme como fue su aventura.

- Bueno, llegué a Hendaya haciéndome pasar por uno de esos turistas locos (4). Me estaba esperando un enviado del general Kindelán (5) a quien entregué la carta de la Reina Victoria Eugenia. Por lo visto los franquistas tampoco querían que se supiese nada del asunto, y me disfrazaron de voluntario irlandés.

- Eso habría que verlo ¿usted con acento irlandés?

- Ahí no distinguen el acento de un lord del de un australiano borracho.

- Tiene razón. Siga, por favor.

- Bien, como le dije me presentaron como un aviador irlandés que admiraba a José Antonio y quería luchar contra los bolcheviques. Y me pasearon por las diferentes bases, incluidas las italianas y alemanas.

- ¿Le ocultaron algo?

- Lo intentaron, pero cada vez que lo sospeché, les recordé que parte de los planos seguían en una caja de seguridad en Burdeos. Con todo, no pude acceder a muchos aviones, y no me dejaron pilotarlos, temerían que tomase el portante. Pero los vi operar en combate, que me parece más importante. Me embarcaron como ametrallador en un grupo de Ju-52.

- Eso era excederse de sus órdenes.

- Supongo que lo hicieron para probarme. El almirante Sinclair me había dado bastante autonomía, y juzgué que era conveniente para lo que queríamos.

- Dígame lo que le impresionó ¿qué tal los nuevos aviones alemanes e italianos?

- Había de todo. Desde aviones que estarían mejor en un museo, hasta sus últimos prototipos. Especialmente, vi combatir el famoso caza alemán, el Bf.109.

- ¿Es tan extraordinario como dicen?

- No me pareció para tanto (6). No creo que supere al Hurricane o al Grizzly (7). Pero lo importante no era como volaba sino como combatía. Al contrario que los republicanos o los italianos, no operaban en formaciones cerradas, sino en un dispositivo mucho más amplio y flexible, por parejas. El avión no parecía demasiado ágil, pero en lugar de combatir con maniobras cerradas, atacaban desde lo alto, picaban, disparaban escapaban. Los republicanos solo podían defenderse. Fue impresionante.

- Habrá que probar eso, hablaré con el Comodoro Fraser ¿y los cazas italianos?

- Nada del otro jueves. Me parecieron lentos y poco ágiles. Eso sí, los usaban con una táctica parecida a la alemana, atacando en picado, y le conseguían sacar partido. Hasta vi como uno de sus ases, un tal García Morato, derribaba uno de esos rápidos bombarderos rusos.

- Un biplano derribando a un bombardero rápido. Habrá que decirles a los primos de la RAF que revisen eso ¿y los bombarderos alemanes e italianos?

- De todo. Los Ju-52 son transportes con compuertas, muy sólidos, pero tremendamente vulnerables. Los Savoia 81 italianos, parecido. El Savoia 79 era mucho mejor, pero vi uno de cerca, y su construcción era bastante rudimentaria (9). Los Dornier 17, muy ligeros, los españoles los llamaban “bacalaos” porque parecen raspas de pescado. El mejor, sin duda, el Heinkel 111, pero no era especialmente rápido ni especialmente preciso (10).

- Dijo que participó en operaciones ¿eran muy precisos?

- No, y eso que volaban bastante bajos, de haber tenido los republicanos una antiaérea decente hoy no estaría aquí. Las bombas se dispersaban bastante. Solo podían confiar en saturar los objetivos, o atacar a blancos grandes e indefensos, como los pueblos.

- Esos bárbaros siguen con sus andadas. Por lo menos parece que no han usado gases (11). Bien, otra cuestión que me interesa mucho. Han insistido mucho en el bombardero veloz que supera a los cazas, y la RAF está entusiasmada con su nuevo Blenheim. Parece que los Dornier o los Tupolev responden a ese concepto ¿qué tal?

- Como le dije, vi a García Morato lanzarse en picado y, con un caza que en teoría era más lento que el bombardero, alcanzarlo y derribarlo. He oído decir que hasta se han conseguido tripletes. Los Dornier y Heinkel de la Legión Condor, por si acaso, siempre iban escoltados. Solo los Savoia 79 operaban a veces por libre, pues los cazas Fiat no podían seguirles, pero creo que si algo les libró fue que la caza republicana era muy poco potente.

- ¿Y los bombarderos ligeros? En España parece que se están usando mucho aviones parecidos a nuestros bombarderos embarcados ¿qué tal?

- La mayoría, mal. Ni los Natachas republicanos ni los pavos, pavas, ocas y demás (12) de los franquistas tienen posibilidades ante cualquier caza. Sin embargo, ambos bandos usaban bastante los cazas en esas misiones, y no eran mucho peores: menos mal que los Chatos republicanos (13) solo llevaban bombas de juguete, tendría que haberlos visto durante el ataque a la base de Zaragoza. Un caza que pueda llevar una bomba puede ser mejor que cualquier bombardero.

- ¿Y sus bombarderos en picado?

- No los vi actuar, pero hablan bastante bien de ellos. Han tenido problemas con el Hs.123, lo llaman “Angelito” porque sus pilotos van al cielo directamente (14), pero los españoles lo consideran el mejor de los aviones de asalto. Del Junkers 87 no puedo decir mucho salvo que lo vi de lejos. Los italianos han usado un par de cazas pesados para lo mismo, los Caproni AP-1 y los Breda Ba-64 y por lo visto han dado buen resultado.

- Por lo que me dice, un caza con una bomba resulta tan bueno como un bombardero.

- Cierto, pero recuerde que no vi actuar al Stuka. Lo llevaban bastante en secreto.

- Me confirma en mis impresiones, que hemos de sustituir todos esos biplanos por monoplanos rápidos cuanto antes. Pero las fábricas están al límite. Lo que sí será interesante es probar la táctica aérea. Teniente Oglivie ¿tiene destino?

- Iba a volver al Corageous.

- Si lo desea, puedo hacer una solicitud para que lo transfieran a mi buque ¿qué le parecería mandar un escuadrón en el Audacious?

- Estaré encantado, señor.



Esta entrega aprovecha una oportunidad perdida: la Guerra Civil Española, lugar donde ambos bandos se dedicaron a ensayar tácticas, y donde cada uno aprendió lo que quiso.

Es muy importante tener en cuenta que muchas de las lecciones no aprendidas en España (la vulnerabilidad de los bombarderos, su eficacia limitada, etcétera) se debieron no tanto a experiencias bélicas, sino a cuestiones dogmáticas: en esa época la mayor parte de las fuerzas aéreas del mundo tenían el “complejo del redentor”: ellas solas serían las que ganarían la siguiente guerra y evitarían esas sucias carnicerías en el barro ¿Qué los bombardeos no conseguían que Madrid o Barcelona se rindiesen? No importa, porque “sabemos” que se tienen que rendir y si no lo han hecho es porque teníamos pocos medios ¿Qué los biplanos de asalto caen como moscas? No es culpa del concepto, sino que eran aviones viejos ¿Qué la puntería de los bombarderos es pésima? Pues se bombardean ciudades y ya se rendirán. Etcétera.

Las fuerzas aéreas de las diferentes marinas, sin embargo, tenían un punto de vista bastante más objetivo. Ellos habían sido el primer objetivo de los “capos” de la RAF o del USAAC, y por eso no se creían a pies juntillas lo que decían. Creían en el portaaviones, pero sabían lo difícil que podía ser hundir un buque. Y entendían de lo limitado de los medios que tenían.

Probablemente la única fuerza aérea que obtuvo conclusiones correctas en la preguerra fue la de la marina japonesa. Los desastres sufridos en China les indicaron la importancia de un avión de superioridad aérea, y con eso en mente se diseñó el Zero. En este escenario la marina británica también está muy interesada. Había más que aprender en el bando rebelde que en el gubernamental, y las relaciones, sin ser buenas, existían. La marina además sería bastante escéptica ante el pensamiento de la RAF (lo de que el bombardero siempre pasará y además ganará la guerra). Luego…

Notas:

(1) Hubo varios ingleses que se distinguieron salvando a los perseguidos por ambos bandos, especialmente Cristopher Lance, que colaboraba con la Embajada Británica en Madrid. Varios colaboraron tras la guerra con el Foreign Office gracias a sus buenas relaciones con los nuevos jerarcas. Además, aunque el ejército español era germanófilo o como mucho francófilo, la marina española tenía buenas relaciones con la Royal Navy.

(2) Los cruceros Baleares y Canarias estaban siendo finalizados cuando estalló la guerra, pero faltaban equipos claves. Al Baleares hubo que ponerle la dirección de tiro de una batería costera. El Canarias llevaba la dirección de tiro del armamento principal, pero no del secundario (lo que explica el frustrante combate del Cabo Machichaco, donde unos arrastreros armados pudieron enfrentarse a un crucero pesado durante hora y media). Esas direcciones no fueron entregadas por la casa Vickers por el acuerdo de No Intervención, y hubo que apañarse con lo que se podía.

(2*) He hecho una corrección. en 1938 Hoare había sustituido por el más agresivo Duff Cooper.

(3) De los cruceros clase Carlysle ya se hablará (si me llegan las ganas) pero en resumen, es la modernización como antiaéreos de los cruceros clase ‘C’ (se hizo en la realidad en varios barcos). Los problemas de la dirección de tiro son inventados, pero en esa época las direcciones mecánicas eran aparatos muy complejos, que se desajustaban con suma facilidad.

(4) Por raro que parezca, hubo turismo durante la Guerra Civil Española, los paseaban por los escenarios de antiguas batallas, especialmente por las ruinas del Alcázar de Toledo.

(5) El general Kindelán mandaba la aviación. Era monárquico y algo anglófilo. La reina en el exilio era nieta de la Reina Victoria.

(6) En España combatieron sobre todo versiones iniciales del Bf.109 de rendimiento medianejo: los Bf.109 B, C y D, que estaban subpotenciadas, y sus prestaciones no eran mucho mejores que las del I-16. Al final de la guerra llegó un lote importante de la nueva versión E, que ya era otra cosa.

(7) Ya aparecerá.

(8) Esto es crucial. En España el Bf.109 empezó a ser usado con la nueva táctica alemana, y en lugar de volar en tríos (como se hacía con los lentos y ágiles biplanos) volaban por parejas en las que cada piloto protegía al otro. Además usaban la maniobrabilidad en el plano vertical y no en el horizontal. Las fuerza saéreas que adoptaron estas tácticas (notablemente, la finesa) consiguieron éxitos asombrosos en los primeros combates. Luego todo el mundo los adoptó, incluso fue superada por una táctica surgida independientemente, la “Tach weave”.

(9) Los SM 79 alcanzaron mucha fama como torpederos, y en España dieron un rendimiento extraordinario. Pero eso no quita los defectos que tenían. Como bombardero (por un problema relacionado con la estiba de las bombas) era tremendamente impreciso. Su armamento era deficiente. Etcétera. Era el límite de la tecnología de 1935, pero estaba anticuado en 1940. Otra cosa es que los aviones que hubiesen debido sustituirlo saliesen rana: por ejemplo, el SM.84 era un bombardero aceptable, pero como torpedero era suicida.

(10) Las versiones del Do.17 y del He111 que volaron en España no eran las de 1939. Por otra parte el He.111 tenía un sistema de estiba de las bombas vertical (como el SM.79), muestra de su origen civil. Al lanzar las bombas estas daban unas cuantas vueltas hasta que se estabilizaban, y eso dispersaba las bombas.

(11) Los alemanes habían bombardeado Londres con dirigibles y bombarderos durante la Primera Guerra Mundial. Los italianos usaron gases venenosos en Etiopía.

(12) Se refiere al Polikarpov R-5 Rasante y al Polikarpov RZ Natacha, y a los Heinkel 45 y 46, y a los Aero 100 y 101. También se usó el Ro-37 italiano, y al final de la guerra el Hs-126.

(13) El I-15. Buen caza (para la época) y un bombardero muy preciso, salvo porque no podía llevar bombas pesadas.

(14 Real, por un problema de las espoletas de sus bombas.

Saludos